Abril desenmascarado al mundo en un ataque mercenario

Compañeros obreros y campesinos esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes, así calificó nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a la joven nación cubana y, de igual modo, proclamó el carácter socialista de la misma durante el sepelio a las víctimas de los bombardeos a las bases aéreas de San Antonio de los Baños y Ciudad Libertad, en La Habana, y al de Santiago de Cuba.

Este sábado 16 de abril, trabajadores del Instituto Cubano de Radio y Televisión, ICRT, se dieron cita junto a combatientes y milicianos que participaron en la gesta, trabajadores, estudiantes, cederistas y federadas en representación del pueblo habanero, así como dirigentes del país y miembros del gobierno y el Partido en 23 y 12, frente a la monumental necrópolis de Colón, para rendir homenaje como hace 61 años, a las víctimas de los atentados contra los aeropuertos cubanos, preludio de la invasión mercenaria por Playa Girón y Playa Larga.

Al acto político asistieron el Primer Secretario del Comité del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político y Secretario de Organización y Política de Cuadros; el miembro del Secretariado del CCPCC y Jefe del Departamento Ideológico, Rogelio Polanco Fuentes; Luis Antonio Torres Iríbar, máximo dirigente de la organización política en la Habana, Reinaldo González Zapata, gobernador de la ciudad, así como otros dirigentes del Partido y el Gobierno.

Muchas acciones de sabotajes y atentados se habían denunciado por nuestro canciller de la dignidad, Raúl Roa, y por nuestro líder histórico, Fidel Castro, como preludio de un inminente ataque militar contra el pueblo revolucionario, como fue el caso días después.

El 15 de abril, en horas de la mañana, tres partidas de aviones B-26 atacaron sin previo aviso y bajo las enseñas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), las instalaciones de los aeropuertos de San Antonio de los Baños y Ciudad Libertad, en La Habana, y al de Santiago de Cuba sesgando la vida de 7 hombre honrados que cumplían su deber, hiriendo a medio centenar de personas, entre ellos civiles, y causando cuantiosas pérdidas materiales.

Nuestro valeroso pueblo no tardó en reaccionar, la dirección de la joven Revolución tampoco, inmediatamente todo un ejército de pueblo verde olivo se enfrascó en los preparativos de la defensa de su Patria.

Tampoco los yanquis de amedrentaron en su descaro y dos días después, el 17 de abril, ya estaban atacando nuevamente la Isla, esta vez por Bahía de Cochinos y Playa Larga, un ejército mercenario pretendía tomar un pedazo de costa para pedir luego ayuda al gobierno de los Estados Unidos y que este interviniera militarmente a fin de derrocar el gobierno revolucionario y reinstaurar los anteriores regímenes títeres a su servicio.

Pero ya el pueblo de Cuba no era una marioneta del gobierno norteamericano, ya nuestra Patria estaba en manos del pueblo revolucionario y este no tenía intenciones de volver a la condición de neo república ni pretendía echar por tierra todo el sacrificio de décadas de lucha ni desperdiciar la sangre de tantos hombres que había dado su vida por el sueño de ver a Cuba libre y soberana, tampoco abrigaba la esperanza de que lo alcanzado en escasos dos años y medio le fuera arrebatado, su independencia.

En menos de 72 horas las tropas mercenarias, financiadas y preparadas por los lacayos yanquis en territorios americanos al servicio de los intereses de Washington y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), fueron derrotadas y el imperialismo degustó su primera gran derrota en América.

También, el propio 16 de abril, en las honras fúnebres a las víctimas de los bombardeos para destruir la incipiente fuerza aérea cubana, el líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, había desmontado las patrañas que sobre Cuba se difundía en el mundo a, además, desenmascaraba las pretensiones de la política de hostigamiento desatada por la CIA contra nuestro terruño, dando a conocer al pueblo revolucionario y al mundo, mediante la naciente cadena experimental de Radio Habana Cuba (RHC).

El mundo supo entonces, una vez iniciada la jugada del imperio yanqui, todo lo que fue aconteciendo en la Isla para hacer frente a la invasión mercenaria y a la campaña mediática desplegada a escazas horas de la llegada a suelo estadounidense de uno de los aviones B-26 que lograron escapar luego de cometer los horrendos crímenes en el territorio nacional.

Mientras que las agencias noticiosas al servicio de los intereses del imperialismo norteamericano se hacía eco de infamias sobre Cuba y lo sucedido en jornadas anteriores, la cadena RHC compartía a Latinoamérica y el mundo entero la verdad de nuestro pueblo y la indiscutible convicción de no ceder al poderío del gobierno de los Estados Unidos.

Fue así como Fidel Castro declaró el carácter socialista de la Revolución Cubana y desenmascaró la política agresionista y descarada del gobierno de Washington para retomar el control sobre la Isla.

Hoy, cuando aún persiste y es más aguzada la campaña mediática de desinformación y descrédito contra la Revolución cubana y sus triunfos, frente a la cual nuestros periodistas, nuestra radio y nuestra televisión se empeñan en demostrar al mundo, con la verdad, que el pueblo cubano persiste en sostener el estado socialista, en eterna lealtad a la proclama fidelista de defender por siempre nuestro genuino proceso social, porque como diera Fidel:

lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí… la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de CubaEso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos aquí en sus narices ¡y que hayamos hecho una Revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos!

Entradas Recientes

Contactos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

siete + siete =