Cargando...
AHORA  |
  • SERIE DOCUMENTAL Unos Minutos en la vida de... por Carlos Collazo  
  • CONOCE AQUÍ a la TV y Radio Cubana por dentro, por Paquita Armas Fonseca.
Cubavisión Internacional

CUBAVISIÓN INTERNACIONAL. Fundación e identidad.

Es poco conocido el origen de Cubavisión Internacional, sobre todo, porque en la actualidad se hace hincapié en conmemorar su aniversario a partir del inicio de las transmisiones de 24 horas, el 1 de marzo de 2003. Es cierto que ese nuevo formato de 24 horas continuadas de programación solamente cubana y las progresivas actualizaciones […]

Es poco conocido el origen de Cubavisión Internacional, sobre todo, porque en la actualidad se hace hincapié en conmemorar su aniversario a partir del inicio de las transmisiones de 24 horas, el 1 de marzo de 2003. Es cierto que ese nuevo formato de 24 horas continuadas de programación solamente cubana y las progresivas actualizaciones tecnológicas lograron insertarlo definitivamente en el complejo mundo globalizado de las comunicaciones internacionales. Pero sin los años predecesores colmados de avatares, de voluntades férreas y desafíos de toda índole hubiese sido imposible la instauraron de su sello identificativo que hoy lo distingue a escala internacional.

Sin dudas, fue un hecho que situó a Cuba entre los países privilegiados en materia de tele comunicaciones al dimensionar de forma continuada y diariamente el acontecer de la nación, además de comentar con puntos de vistas muy propios los sucesos más importantes del país y del orbe por medio de su canal satelital. Pero los que vivimos los tiempos anteriores y los decisivos primeros años posteriores a este hecho tenemos el deber con las nuevas generaciones de trabajadores de darle a conocer la génisis de esta historia comenzada desde la primera transmisión el 26 de julio de 1986.

Para llegar a las 24 horas Cubavisión Internacional tuvo que transitar por alrededor de diecisiete años colmados de innumerables transformaciones. Su desenvolvimiento estuvo condicionado por las limitaciones económicas vividas en el país y por  importantes acontecimientos acaecidos en el escenario internacional a lo largo de esos años. El transcurrir de ese tiempo fue indispensable para reafirmar los conceptos sobre la magnitud del proyecto y conjugar la voluntad creadora con el devenir tecnológico, en pro de consolidar el afianzamiento de la identidad del canal cubano dimensionado para el ámbito internacional

De estos años pudiéramos hablar de tres períodos convencionales más o menos extensos hasta el 1 de marzo del 2003.

Primera etapa: del 26 de julio de 1986 al 9 de octubre de 1993. Etapa de transmisión por satélite soviético.

Segunda etapa: de 1993 al 19 de abril de 2000. Etapa de transmisión para el turismo en los hoteles de la capital y polos turísticos.

Tercera etapa: de abril de 2000 al 1ero de marzo de 2003. Etapa de nuevo a cuatro horas de satélite

La primera etapa, la más antigua, abarcó las emisiones satelitales por el Sistema Intersputnik, (Sistema y Organización Internacionales de Comunicaciones Espaciales) de origen soviético, que en la práctica sistemática comenzó el 26 de julio de 1986 hasta el 9 de octubre de 1993.

El propósito más importante de estas primeras transmisiones fue informar y recrear a los combatientes y colaboradores internacionalistas cubanos y a otros públicos interesados fuera del países con una programación solo cubana, frecuencias no diarias y generalmente con más de cuatro horas por emisión. Las mismas fueron suspendidas como consecuencia de la desintegración del Campo Socialista, la interrupción de los convenios preferenciales y la falta de solvencia económica para el nuevo pago estipulado, ya en medio de un proceso económicamente difícil, el Período Especial. El acierto más importante de ellas fue instaurar la identidad que distinguiría al Canal cubano para el exterior y por la cual se aseguró su continuidad.

Después de octubre de 1993 cuando comienza la segunda etapa, Cubavisión Internacional cambió su objeto social. Bajo su identidad incorporó la programación dirigida al turismo nacional, hasta ese momento en manos del desaparecido Canal del Sol auspiciado por el Ministerio de Turismo.

Por vía de un transmisor convencional la señal abarcó fundamentalmente los hoteles de la Capital. Fueron transmisiones diarias, con 17 horas o más por emisión, en horarios desde las siete u ocho de la mañana hasta pasadas las doce de la noche. La programación incluía audiovisuales cubanos y extranjeros, principalmente películas, y además comerciales para el turismo, producidos y comercializados por el Canal. Al poco tiempo de iniciadas estas emisiones se añadió para los Polos Turísticos la misma programación de los hoteles, pero montada en casetes enviados semanalmente en transporte por ómnibus.

El logro más importante de esta segunda etapa fue mantener, durante casi 7 años, en difíciles condiciones económicas en el país, la cohesión e  identidad de canal cubano destinado a un público turístico en territorio nacional.

Esta segunda fase experimentó un punto de giro a partir del 19 de abril de 2000 para dar inicio a la  tercera  etapa. Desde esa fecha el Canal vuelve a dimensionar su señal más allá de las fronteras del país al insertar un segmento de cuatro horas diarias de transmisión por satélite en la programación destinada al turismo. Este segmento abarcaba de siete y treinta de la noche en adelante hasta concluir la transmisión del día. (satélites Panamsat e Hispasat). En esas cuatro horas satelitales, como premisa ineludible, sólo se incluían audiovisuales de producción cubana, spots de bien público y autopromociones, no así los programas extranjeros y comerciales que se mantuvieron en el resto de los horarios, es decir, las mañanas y las tardes.

Realmente esta tercera etapa constituyó años de adiestramiento para todo el personal involucrado de dentro y fuera del Canal y también creó los preparativos de nuevas tecnologías que hicieron posible enfrentar el fuerte proyecto de las 24 horas de transmisiones. Los compromisos de pago durante los tres años de prueba  pusieron a la luz la necesidad de apostar por la práctica de las 24 horas. Desde todos los puntos de vistas, políticos, económicos y culturales eran más factibles los convenios satelitales continuados durante todo el día, pues proporcionalmente resultaban menos costosos que los pagados por cuatro horas diarias de emisión.

Entonces comenzó el gran reto que marcaría un hito para la Televisión Cubana. A partir del primero de marzo de 2003, Cubavisión Internacional se convirtió  en el tercer canal televisivo de gran alcance en el Instituto Cubano de Radio y Televisión, ICRT; el primero en transmitir 24 horas continuadas y, lo más significativo, sólo con audiovisuales nacionales. Al margen de cualquier criterio perfectible, la praxis de esta experiencia fue y es un verdadero reto hasta la actualidad, pues todavía se mantiene como el único de los canales cubanos que conjuga estas dos condicionantes.

Después de esbozar las tres etapas mencionadas, el presente trabajo propone centrar la exposición en algunos aspectos significativos de los primeros años, los comprendidos entre julio de 1986 y octubre de 1993. El propósito es distinguir los tiempos fundacionales de Cubavisión Internacional, que son los años menos conocidos por los trabajadores del Canal y del organismo ICRT en general y porque marcaron hito en la historia de la Televisión Cubana.

Los primeros años.  Fundación e identidad.

Las transmisiones vía satélite de la Televisión Cubana, que en aquel tiempo se llamaba sólo “Cubavisión”, nacieron bajo circunstancias muy especiales, entre otras, el apremio ineludible de incentivar a los combatientes internacionalistas y cooperantes cubanos que se encontraban apoyando a los pueblos de Angola y Etiopia en las luchas por sus definitivas independencias. Ya a la altura de ese año 1986, el desarrollo de las guerras en estos dos países hacía que aquellos cubanos sintieran, en esas condiciones, cada vez más la nostalgia por su patria y sus familiares. La prensa escrita y las actividades culturales proporcionadas desde Cuba (visitas de brigadas artísticas, entre otras) resultaban insuficientes para satisfacer sus necesidades espirituales.

La idea de llevar la inmediatez informativa y la recreación por medio de la televisión vía satélite al personal cubano asentado en estos países fue favorecida por el contexto histórico en el cual se encontraba inmerso el gobierno y el estado cubanos. Ser parte del Campo Socialista, pertenecer al Consejo de Ayuda Mutua Económica, CAME, y participar del intercambio informativo del Sistema Intersputnik, favorecieron el  acceso a la propuesta de utilizar las horas libres, horas de la madrugada en Europa, horas de la tarde noche en Cuba, de uno de los satélites del Sistema.

Cuando “Cubavisión” salió al aire en 1986 hacía 11 años se había iniciado la colaboración militar cubana en Angola. Después de derrotar a los portugueses, el pueblo angolano proclamó su independencia el 11 de noviembre de 1975. Al ser invadido el país por los sudafricanos el entonces presidente Agostinho Neto, pidió la ayuda militar a Cuba.

Hacía 1981 las tropas del gobierno sudafricano ocupaban una parte del territorio nacional angolano en la zona sur del país y también el territorio namibio, país vecino. Exceptuando la zona sur, los combatientes cubanos ubicados en campamentos en el resto del territorio angolano para mantener la seguridad en esas regiones eran los más necesitados de incentivos culturales.

En Etiopia desde 1978 el ejército etíope junto a las tropas cubanas había impedido el paso de los invasores somalíes y en ese año 1986 los internacionalistas cubanos continuaban en el territorio para apoyar y resguardar la soberanía conquistada.  De igual forma, se había incrementado el personal cubano para la colaboración en la construcción, salud, planificación y en otros sectores económicos.

Las primeras informaciones relacionadas con el nacimiento de “Cubavisión” fueron esbozadas en el Informe Central presentado por el secretario general del Partido, Fidel Castro Ruz, en la sesión inicial del Tercer Congreso del Partido Comunista de Cuba, en febrero de 1986.  En el informe dejó plasmado que “En un futuro relativamente próximo, contaremos con la posibilidad de transmitir la señal de la televisión cubana vía satélite, de modo que se pueda captar, si se desea, en todo el continente latinoamericano y en la mayor parte de los países de África”.

Para llevar a cabo el proyecto de “Cubavisión” fue necesario  el esfuerzo mancomunado de los trabajadores de varias instituciones y diversos departamentos del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Después de intensos días de trabajo, colaboradores internacionalistas del Ministerio de Comunicaciones de Cuba en la República Popular de Angola y en Etiopia dejaban concluida las instalaciones de antenas parabólicas para la recepción de las señales televisivas satelitales en campamentos ubicados en varios zonas de los territorios de ambos países. El desarrollo de la técnica espacial en aquellos años permitía la captación de las señales de la Televisión Cubana con excelente calidad en puntos tan lejanos a la fuente emisora.

Como fue reseñado por el periódico Granma, el primero de abril de ese mismo año 1986 las señales de la Televisión Cubana fueron captadas en Angola vía satélite, en lo que sería la primera prueba al respecto. Y agregaba el rotativo: “…lo que constituye, sin lugar a dudas, un hito en nuestros medios de difusión masiva.” Y terminaba la nota: “Llegaba, por primera vez en la historia de nuestro país, la imagen televisiva cubana al territorio de un hermano pueblo del Tercer Mundo, a la República Popular de Angola, en el continente africano.”

Estas transmisiones de común acuerdo entre los gobiernos de los países contratantes estaban en completa consonancia con el preámbulo de la “Convención Internacional de Telecomunicaciones adoptada en Nairobi, en 1982, que es rectora de las ondas mundiales,” (…) “…convenio que constituye el instrumento fundamental de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.” De aquí que las transmisiones cubanas cumplieron con los requisitos convenidos por la ley internacional: el principio de la colaboración y la no injerencia entre los países. Además porque ellas sólo podían ser captadas por aquellos que tuvieran el equipamiento técnico y la antena adecuada según el lugar geográfico.

Las transmisiones para el satélite nacieron con el nombre de “Cubavisión” y en esos años sólo existían dos canales nacionales, el Canal 6 y Tele Rebelde. En octubre de 1989, al Canal 6 de la Televisión Cubana le adjudicaron el nombre de Cubavisión. En ese mes, ya en los artículos de Pedro de la Hoz sobre la pequeña pantalla, en el periódico Granma, citaba a Cubavisión al referirse al Canal 6. Sin embargo, en la cartelera de la prensa escrita continuó la identificación como Canal 6 hasta a partir del 4 de noviembre en que apareció como Cubavisión. A los trabajadores del Canal no les agradó mucho la idea de esa apropiación y, en respuesta, de forma espontánea para marcar la diferencia, agregaron “Internacional”, hasta que en el año 1990 se oficializó en el diseño de su logotipo y es la identificación para el canal satelital de la Televisión Cubana hasta la actualidad.

Con el fin de realizar las labores propias para la emisión del nuevo Canal desde antes de mayo  de 1986, la Vicepresidencia de Relaciones Internacionales del ICRT fue organizando un pequeño grupo de trabajadores especialistas y técnicos seleccionados del propio Instituto. Una plantilla que no sobrepasaba los diez trabajadores.

Danylo Sirio López, trabajador con años de experiencia en la realización de programas de la TV cubana, fue nombrado para asumir la responsabilidad de la entonces Dirección de Programas para el Exterior, “Cubavisión”, adscripta a dicha vicepresidencia. Formaban parte del grupo, una asesora para atender la programación y montaje de las emisiones, una periodista encargada de todo lo relacionado con el quehacer informativo; un editor-operador de transmisiones; un operador de audio, un técnico, un camarógrafo, un asistente de producción  y  un auxiliar de luces- chofer.

Cubavisión Internacional se creó y forjó en un espacio bien reducido, dos cubículos, uno para las transmisiones y otro para las ediciones, habilitados con el  equipamiento tecnológico más actualizado del momento e indispensables para sus funciones. Sus espacios también fueron utilizados como set para grabaciones en trabajos informativos y sencillos programas.

Otros preparativos para la salida de la señal fue la realización por Danylo del spot de identificación del “Canal Cubavisión”, elaborado de forma casi artesanal. Poniendo a prueba la creatividad en medio de las limitaciones tecnológicas del momento, utilizó una pelota decorada con la esfera del mundo, colgada por un hilo negro y, al fondo, una tela negra adornada con lentejuelas, simuladora del destello de estrellas. También proyectó la concepción del montaje de cada emisión.

En una esquina del saloncito de reuniones de la Vicepresidencia de Relaciones Internacionales del ICRT, en el noveno piso del edificio de 23, se destinó un equipamiento mínimo donde se revisaban los audiovisuales seleccionados para conformar los planes mensuales de transmisión, luego enviados a los distintos niveles de aprobación.

El aporte de los canales 6 y Tele Rebelde a través de sus redacciones informativas y las de realizaciones de programas de todos los tipos, además de los servicios prestados por los trabajadores de sus videotecas fue decisivo para “Cubavisión”, pero el departamento de transmisiones de la Televisión Cubana tuvo vital importancia para el desenvolvimiento del proyecto. Sin la colaboración  de  sus  integrantes, día a día y durante años, no se hubieran podido llevar adelante los objetivos, la puesta en marcha y la continuidad del canal satelital.

Dentro del propio ICRT fue decisivo el desempeño del entonces Centro Técnico de Operaciones Internacionales (CTOI), posteriormente Centro de Operaciones Internacionales (COI) para asumir los retos de enlaces desde la fuente emisora “Cubavisión” hasta la estación Terrena Caribe en Jaruco, Otro servicio importante del COI para el Canal fue en su área de multicopias. Allí se realizaron numerosos transferes de audiovisuales de otras productoras para incorporar a la programación de la época.

Entonces, con las mínimas condiciones creadas salió al aire la primera emisión de “Cubavisión” la tarde del 26 de Julio de 1986, con la transmisión del Acto Central por el 33 Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada celebrado en la provincia de Sancti Spíritu.

El satélite utilizado para las transmisiones cubanas fue el geoestacionario  Gorizont 7,  del Sistema Intersputnik ubicado  sobre el Océano Atlántico en los 14 grados oeste en una órbita ecuatorial. La señal se trasmitía en la misma norma cubana, NTSC, y para recibirla se debía recurrir a  antenas parabólicas y un equipamiento mínimo del Sistema Doméstico para la recepción de señales de TV.  El tamaño y orientación de las antenas variaba en correspondencia con la ubicación del punto de acogida en cada área geográfica.

La señal cubana podía llegar hasta la parte oeste del continente africano, que además de Angola abarcaba a otros de sus países como Namibia, África del Sur, Zaire, Zambia, Mozambique, Zimbabwe, Uganda, Etiopía. Igual podía ser recibida en otras zonas geográficas: en toda Europa, incluyendo la región occidental de la antigua URSS; en  América Central y el Caribe. En América del Sur abarcaba Chile, Argentina, Brasil. En América del Norte llegaba hasta el este de Estado Unidos y en Canadá podía captarse en  Montreal y Toronto.

“Cubavisión” nació con un criterio de canal. Las transmisiones se iniciaron los viernes, sábados y domingos y muy pronto se espaciaron en la semana para martes, jueves, sábados y domingos en horarios de la tarde noche. Las modalidades incluían programas archivados en casetes, transmisiones en vivo en conjunto con la televisión nacional y en vivo, que se grababan para transmitir diferidos el mismo día o al día siguiente.

El diseño de estas discretas transmisiones tenía como premisa comenzar con el himno nacional y la imagen de la bandera cubana ondeando. A continuación, el spot de identificación del Canal: la esfera del mundo en movimiento sobre un fondo oscuro iluminado por estrellas, acompañada por acordes instrumentales de un tema interpretado por la orquesta de “Los Van Van, Y ya tu campana no suena, de Cesar Pedroso.”

Luego seguía un audiovisual con la música del tema Proposiciones, compuesta e interpretada por Pablo Milanés, graficado con imágenes representativas de las bellezas de la naturaleza del país, de sus gentes en distintas labores productivas, recreativas y en su quehacer diario, con el fin de incentivar el compartir la vida de los cubanos en cada emisión. Una cartelera para informar el contenido del día y, después, el resto de los programas informativos y recreativos de todo tipo: deportivos, musicales, dramatizados, culturales variados, humorísticos, fílmicos, según un diseño semanal, separados por el spot de identificación. También se incluían las autopromociones de información de los espacios próximos a proyectar en el día o la semana, u otro día  de transmisión adicional por algún acontecimiento importante. Al final, se cerraba de nuevo con el himno nacional.

Los criterios de programación blandidos fueron los mismos que desde entonces se han priorizado para las transmisiones de Cuba para el exterior, mostrar audiovisuales cubanos con marcados resultados artísticos, exponentes de estéticas con códigos de identidad de la nacionalidad y la cultura cubanas, y al mismo tiempo que fueran reflejo de la integración de los intereses del más diverso universo sociocultural de los cubanos, de la  idiosincrasia que los caracteriza, de su historia y de las bellezas naturales que los rodean.

Bajo una esmerada selección se insertaban programas en un diseño semanal balanceado y reajustado según las circunstancias. El origen de los materiales exhibidos podía ser de video y cine, la mayoría a color pero también en un pequeño por ciento en blanco y negro. Las  producciones  procedían de los dos canales de la televisión, de los Estudios Cinematográficos del ICRT, del Instituto Nacional de Turismo, de los Estudios Cinematográficos y de Televisión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), y de la Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado.

Con el fin de satisfacer los gustos del público priorizado, la programación deportiva tuvo una presencia significativa en el diseño semanal. Se incluían eventos especiales donde se destacaban los deportistas cubanos, en Mundial Juvenil de Boxeo, copas internacionales y mundiales de béisbol y boxeo, y otros de interés. Las series nacionales de béisbol se insertaban en el diseño semanal los jueves y domingos o cualquier otro día adicional por la importancia del juego, informado con antelación. La transmisión podía ser en vivo o grabada.

Los programas informativos ocuparon un porciento importante de la programación. Además del Noticiero estelar en vivo se transmitían programas especiales de carácter político, científico, deportivo, conferencias de prensa, graduaciones, inauguraciones;  también programas informativos habituales y documentales.

Los espacios musicales seguían en el orden de prioridad. Fueron transmitidos concursos, festivales, veladas, galas; espacios de recitales y conciertos de solistas, grupos y orquestas aclamados por sus éxitos; musicales habituales del sábado por la noche, o del domingo en el mediodía y la tarde grabados e  incorporados a la transmisión del día.

Siguiendo el criterio de canal generalista, estuvieron presentes las series dramatizadas, teleteatros, las telenovelas y aventuras de la época. El resto de las programaciones variada, humorística, cinematográfica tenían una menor incidencia. Sin dudas, los criterios de programación, la concepción del montaje de las transmisiones, los diseños formales de las producciones y autopromociones propias, le proporcionaron al Canal una dinámica y diferenciación que lo identificaron desde sus primeros años.

Uno de los objetivos de estas primeras transmisiones, esgrimidas también en las posteriores experiencias satelitales, fue la alternativa de llevar la señal de la Televisión Cubana a todo el país en casos de interrupciones de la cadena nacional de microondas, por contingencias naturales o de cualquier otro tipo.

El pequeño grupo de trabajadores mayoritariamente jóvenes o muy jóvenes, al cual Danylo solía llamar “la tropa”, pronto creció por razones de la complejidad de las labores. En breve tiempo se sumó otro personal fijo en las diferentes especialidades. Además fue imprescindible la colaboración de periodistas y directores de la televisión nacional para dar respuesta a las necesidades productivas.

De inmediato comenzó una discreta producción propia de audiovisuales de todo tipo. Con el aprovechamiento al máximo de los modestos recursos tecnológicos disponibles se elaboraban trabajos periodísticos con la actualidad nacional para incorporar a un noticiero de 20 minutos, incluido al inicio de cada transmisión.

Los reportes informativos  también satisfacían los convenios de intercambios con el IVN (intercambio informativo entre los países del Sistema Intersputnik, con frecuencia de lunes a viernes) ya existente en los contenidos  informativos de la televisión nacional desde el 1977 y el cual  pasó a ser responsabilidad de Cubavisión. Las informaciones para este servicio tenían como condición ser elaboradas en idioma ruso y por ello las asumían periodistas especializados.

Se desarrollaron poco a poco otros intercambios informativos semanales, uno de ellos fue el establecido desde principios de 1987 con la Unión Latinoamericana y del Caribe de Radiodifusión (ULCRA). En una nota del periódico Granma a propósito del encuentro celebrado en Montevideo por su consejo ejecutivo, del cual Cuba formaba parte en ese momento, se afirmaba que la decisión de intercambiar noticias entre varias cadenas de televisión de América Latina era un paso integrador positivo.

Afirmaba la nota: “La principal determinación fue la de comenzar en breve plazo un intercambio noticioso semanal entre diez telemisoras del continente”(…)“Entre las emisoras que participarán en este intercambio se hallan ATC, de Argentina, que será el centro de coordinación del trabajo; RTP, de Perú; Imevisión, de México; Venezolana de Televisión; Canal 13, de Costa Rica; SODRE, de Uruguay e ICRT” (…) “Cada uno de los canales de televisión que integran el programa de intercambio enviará a Buenos Aires las noticias más significativas de su país, y ATS se encargará de elaborar una revista de una hora que se trasmitirá a su vez a las diez telemisoras asociadas por satélite o por casete para su difusión” (…) “Este intercambio noticioso permitirá un conocimiento directo, sin la intervención de terceros, sobre la realidad de nuestros países.”

Otro intercambio fue con la cadena norteamericana CNN. Según los convenios, semanalmente se producía un reporte con temas de interés de la actualidad cubana para el programa World Report (El Mundo Reporta), transmitido por la televisión norteamericana desde octubre de 1987 y elaborado a partir de la contribución de los miembros integrantes, con las ópticas de cada país participante desde diferentes regiones geográficas. Cuba fue uno de sus miembros fundadores.

Estos reportes tenían como condición no superar los tres minutos, de lo contrario podían ser editados, y la ubicación dentro del programa dependía de la factura e interés informativo. Como parte de los acuerdos estipulados por la CNN “… Los contribuyentes, sean o no compradores del servicio de la CNN, reciben el derecho a utilizar todo el programa tal y como ellos estimen conveniente en sus redes de televisión nacional.” Es decir libres de impuestos.

Con el fin de incrementar los espacios de información internacional, en enero de 1990 comenzó en el Canal la elaboración semanal de una versión de media hora con la selección de los temas más importantes del CNN World Report para incluir en la programación habitual de Cubavisión Internacional y en la televisión nacional. Era una producción semanal bien compleja, pues requería de la traducción y doblaje al español de los reportes seleccionados.

El primer programa llevado a la práctica por el Canal desde 1986  fue De Cuba, su música, dirigido por Julio Pulido y grabado semanalmente en los propios cubículos de Cubavisión Internacional. Un programa muy bien intencionado para el público al que iba dirigido y donde se destacaban los valores más significativos de la creación musical cubana del momento y sus raíces más auténticas. Poco tiempo después se produjo un programa quincenal con un corte informativo cultural llamado Así es Cuba, dirigido por Armando Valido, en el cual se brindaban interesantes reportajes sobre disímiles aspectos del quehacer cubano en todos los ámbitos socioculturales.

Otras producciones propias del momento fueron las de documentales de contenidos políticos, sociales y culturales destinados a Cubavisión Internacional  y para la Televisión Nacional. Además, se ofrecieron todo tipo de servicios técnicos a producciones del ICRT y a otros organismos entre algunos: apoyo a las producciones de los Guzmanes y a los Festivales de la Canción en Varadero; post producción a la Serie Nacionales de Béisbol de 1987, en coordinación con la sala de Post producción de la Televisión; la cooperación en servicios técnicos al programa A capella en sus primeros tiempos, edición a la serie dramatizada La Botija, entre otros.

Se ofrecieron servicios técnicos para las grabaciones de las coberturas al Campismo Popular y también a la Gira por la Patria protagonizada por Silvio Rodríguez, Vicente Feliú y Afrocuba como homenaje al aniversario 136 del natalicio de José Martí. La transmisión del concierto de inicio de la gira en el Pico Turquino fue asumida por técnicos del Canal.  Era la primera vez que la televisión cubana transmitía en vivo desde ese punto geográfico de la Sierra Maestra. Como resultado Elizabeth Noriega y el equipo técnico realizaron los documentales sobre las coberturas del campismo popular y la gira: Acampada y Sueño de un Trovador.

Otras labores rutinarias en el Canal fueron la confección de la cartelera del día y auto promociones de la programación, con un acabado novedoso para la época gracias a la primera sala de post producción de la televisión cubana. También se brindaban servicios técnicos para las informaciones y transmisiones a corresponsales extranjeros acreditados en nuestro país. Mensualmente se seleccionaban los programas para proponer en los intercambios con los países del Sistema Intersputnik.

Desde los primeros momentos fueron llegando informaciones de retroalimentación. Por ejemplo, visitantes comentaron que en Miami habían copiado Las Impuras, una de las primeras telenovelas transmitidas, para venderla en VHS y en estuches muy bien diseñados para su comercialización. Llegaron  cartas y visitas de diferentes orígenes, entre ellas, de grupos de solidaridad con Cuba, trasladando sus criterios o pidiendo informaciones. Otras noticias provenían de personal diplomático en embajadas, principalmente la de Moscú, la más asidua seguidora de la señal cubana. Pero el incentivo más importante para el colectivo de “Cubavisión” fue la visita del primer secretario del Comité del PCC en Angola en aquellos momentos.

Contó sobre todo el esfuerzo del Partido en Angola para levantar el ánimo del contingente de cubanos en los bosques de la zona de Mayombe, enfrascados en la tala de árboles. Las actividades de todo tipo que les proporcionaron políticas, culturales, recreativas; las visitas de brigadas artísticas, la prensa escrita fueron insuficientes. Todas ellas no lograron lo conseguido por “Cubavisión” en una tarde. A partir de entonces, los campamentos y colaboradores cambiaron por completo su apariencia. En los horarios disponibles los internacionalistas, afeitados y con sus mejores ropas, estaban listos para disfrutar, principalmente, del Noticiero Estelar y de los demás programas recibidos.

En esta época se fundó en el seno de Cubavisión Internacional la Revista Lente Capitalino, antecedente del Canal Habana. La génesis de esta idea también fue proyectada en el Informe Central presentado por el secretario general del Partido, Fidel Castro Ruz, en el Tercer Congreso del Partido: “En el caso de las provincias habaneras, donde se concentra la cuarta parte de la población del país, la perspectiva que se analiza es crear un tercer canal de contenido cultural y entretenimiento, algo que técnicamente no se puede hacer todavía para todo el país”.

Bajo la dirección general de Danylo Sirio, el 7 de mayo de 1990 se inició la producción en vivo de la revista informativa cultural, Lente Capitalino, de CHTV, con una hora de duración de lunes a viernes. La prensa dio amplia cobertura al acontecimiento. Los periódicos Tribuna de La Habana, Trabajadores, Juventud Rebelde y Granma ofrecieron amplias informaciones.

Todo el personal de Cubavisión Internacional se involucró en el quehacer del proyecto, junto a otro grupo de trabajadores técnicos y de otras especialidades en el medio. Desde sus inicios la Revista fue portadora de códigos estéticos que la diferenciaron  en el escenario televisivo del momento. La dinámica del colectivo de Cubavisión Internacional, en comunión creadora con los aires renovadores del nuevo grupo dotó al programa de la mirada informativa cuestionadora y de la diferenciación formal novedosa, bien atractivas para la época. Años después, este fue el legado recibido por Canal Habana en su posterior salida al aire y su definitiva concepción. La revista fue independizada de Cubavisión Internacional a mediados del año 1992 y para esa fecha ya Danilo había cesado su responsabilidad como director del Canal. Luego continuó como directora Elizabeth Noriega.

El vínculo  desde los primeros años entre el Canal y la programación destinada al turismo propició que, desde el año 1991, fuera elaborado en Cubavisión Internacional un noticiero grabado en inglés y español para el referido Canal del Sol. Este noticiero se mantuvo en producción hasta los años de la segunda etapa en que el Canal asumiera la programación para el turismo y al noticiero se le asignara mejores recursos para su elaboración.

Fueron innumerables los acontecimientos nacionales e internacionales relacionados con el país y el mundo reseñados por Cubavisión Internacional en estos primeros años de su existencia. Entre ellos, las jornadas televisivas del IV Congreso del Partido celebrado en Santiago de Cuba del 10 al 14 de Octubre de 1991, por las cuales  se  informaron los análisis del periodo especial,  así como el impacto causado por la desaparición del campo socialista y las disposiciones tomadas para enfrentar los difíciles tiempos venideros.

Cubavisión Internacional reflejó todo lo relacionado con las conversaciones previas y posteriores a la firma de los convenios finales sobre los conflictos en el sudeste africano efectuados en la sede de la ONU en Nueva York, el 22 de diciembre de 1988. En la reunión se rubricaron los acuerdos tripartitos entre Angola, Cuba y Sudáfrica y el acuerdo bipartito entre Angola y Cuba por el cual se estipulaba la retirada gradual y total de las tropas internacionalistas cubanas de territorio angolano. En cumplimiento de este acuerdo se inició el 10 de enero de 1989 el retorno de los combatientes internacionalistas concertado hasta julio de 1991.

Por decisión de los gobiernos de Etiopia y Cuba comenzó la llegada de los internacionalistas cubanos procedentes de ese país desde septiembre a octubre de 1989. Uno de los momentos más sensibles de estos acontecimientos de retorno reflejado por la señal cubana, fue las honras fúnebres en homenaje póstumo a los combatientes caídos en tierras africanas llevadas a cabo en todo el país en diciembre de 1991.

“Cubavisión”, junto a la televisión cubana, tuvo un importante papel en la transmisión vía satélite de la visita a La Habana del Primer Secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética y Presidente del Presidium del Soviet Supremo de la URSS, Miajail S. Gorbachov, en abril de 1989.

Con marcada prioridad fueron divulgados de forma diferida vía satélite, durante los meses de junio a septiembre del año 1989, los programas especiales relacionados con las Causas No. 1 y No. 2 de los juicios sumarísimos del Tribunal Militar Especial concernientes a hechos de corrupción en el país.

Informaciones relevantes, sobre todo, los relacionados con la actuación cubana dentro de la celebración de los XI Juegos Deportivos Panamericanos, acontecidos en agosto de 1991 en Cuba, fueron ofrecidos por el canal satelital para los públicos admiradores en las diferentes zonas geográficas. Los juegos con sede en La Habana y subsede en Santiago de Cuba mostraron los amplios resultados organizativos y la alta calidad de las competencias.

Para asistir a los festejos deportivos llegaron a La Habana Ted Turner, el entonces presidente de la Turner Broadcasting System, uno de los consorcios de televisión más importantes de Estados Unidos y propietario de la cadena CNN en aquellos tiempos, acompañado por la célebre actriz Jane Fonda. Las amplias relaciones del Canal con la CNN propiciaron la visita de las dos personalidades a las instalaciones tecnológicas de Cubavisión Internacional  para intercambiar  con los  trabajadores.

A partir del año 1989 ante los planes de la administración Busch de crear en territorio norteamericano una estación de televisión, la llamada TV Martí, destinada a transmitir exclusivamente hacia Cuba en idioma español, se intensificó en el Canal  la presencia de audiovisuales para divulgar la naturaleza del plan. A través de la programación habitual, de espacios como Agenda Abierta y de variados reportes para los intercambios informativos semanales con otros países, la visión de Cuba para el exterior se hizo eco de las denuncias públicas de autoridades del gobierno cubano, instituciones, foros y personalidades nacionales y extranjeras. El documental Un Girón Electrónico realizado en el Canal fue muy ilustrativo en cuanto a la respuesta cubana para interferir el plan.

La vertiginosa desintegración del Campo Socialista y de la antigua Unión Soviética condujo a cambios sustanciales en las relaciones del Sistema Intersputnik. Desde el 1992 se estipularon nuevas tarifas para el pago de las horas de satélite, a las cuales Cuba no podía acceder. Innumerables fueron las búsquedas de soluciones, pero el apresurado Periodo Especial puso fin a la programación de las transmisiones satelitales de la Televisión Cubana de aquella época. Sin embargo, Cubavisión Internacional continuó su desenvolvimiento informativo con el noticiero para el Canal del Sol, los intercambios semanales para la CNN y la agregación posterior de la programación para el turismo nacional.

Sin dudas la fundación de Cubavisión Internacional constituyó un hecho bien relevante para la historia de la Televisión Cubana pues fue la primera experiencia que evidenció los niveles tecnológicos y de creación productiva en el entorno audiovisual de la época, importante para futuros proyectos superiores. La fuerte voluntad de todos los implicados en el propósito, de dentro y fuera del organismo, hizo posible la naciente práctica con la cual se  dimensionó una programación cubana de forma sistemática en la inaugural señal satelital.

Esta etapa cumplió los objetivos propuestos, el más importante, el de informar y recrear a los combatientes cubanos en África, quienes en mayo de 1991 ya estaban de vuelta. Pero también dejó como premisa la motivación causada a los colaboradores y personal diplomático de servicio permanente o transitorio en diferentes países, y la incorporación de otros públicos interesados en conocer la realidad social y cultural de los cubanos desde su propia óptica.

En síntesis, bajo los principios de creatividad, aprendizaje y colaboración fue en esta etapa donde se forjó la identidad del canal cubano para el exterior y donde se instituyó por primera vez  la forma visual de su logotipo. Esa  identidad hizo posible la distinción de Cubavisión Internacional en el escenario de las comunicaciones nacionales e internacionales de la época y además legó una férrea voluntad para asegurar su prolongación en el tiempo.

BIBLIOGRAFÍA:

Sin autor. Tele Agresión I. Editorial José Martí, La Habana, diciembre de 1988.

Sin autor. Tele Agresión II. Editorial José Martí, La Habana, 1989.

Rego Franco, Mayra (1990). Cubavisión y CNN World Report. (Tesis de diploma). Facultad de Periodismo. Universidad de La Habana, Ciudad de La Habana, Cuba.

PUBLICACIONES PERIODICAS, REVISTA y OTRAS FUENTES

Periódicos:

Gaceta Oficial de la República de Cuba, Extraordinaria. Ministerios. Comunicaciones. Resolución  No. 131. La Habana, 18 de abril de 1986, Año LXXXIV, No 5.

Granma, La Habana, 1986- 1991. Agosto de 2005, abril de 2007

Granma Internacional, La Habana, enero de 1987.

Tribuna de La Habana, La Habana, mayo de 1990.

Trabajadores, La Habana, mayo de 1990.

Juventud Rebelde, La Habana, mayo de 1990

Revista

El Correo de la Unesco. Una ventana al mundo. Enero de 1983. Año XXXVI. Las Fuentes del Futuro por Amadow-Mahtar M´Bow, Director General de la Unesco.  Pág 7.  La comunicación entre los hombres y entre las culturas.El Correo de la Unesco. Una ventana al mundo. Enero de 1983. Año XXXVI.

-Las Fuentes del Futuro por Amadow-Mahtar M´Bow. Pág 13. La comunicación al servicio del hombre.

-Las grandes promesas de los satélites. Pág 30. Este texto se basa esencialmente en un folleto de las Naciones Unidas titulado The use of outar space for the solution of earth-bound problems  (La utilización del espacio ultraterrestre para resolver los problemas humanos) y destinado a Unispace 82, la segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre la exploración y utilización del espacio ultraterrestre con fines pacíficos celebrada en Viena en agosto de 1982.

El Correo de la Unesco. Marzo de 1983. Año XXXVI. Jean Ping. Información y Comunicación.   Pág 8.

El Correo de la Unesco. Tele… Visiones. Octubre de 1992. Año XLV.

-Jean-Claude Guillebaud. Pág 9. La fuerza subversiva de  la televisión.

-Mouny Berrah. Pág 10. La información como espectáculo.

-Nathalie Magnan. Pág 13. Una televisión diferente.

-Hystube Boissard. Pág 14. Lágrimas en directo.

-Otros artículos

Cuba Internacional, julio-diciembre de 1986. Enero-junio de 1987

Otras fuentes

Chile, Ramón. Manual (1986). Lo que usted necesita conocer acerca de Cubavisión.

Disco de Los Van Van,  Eso que anda. Ediciones Areito, EGREM, 1986.

Centro de Desarrollo Territorial Holguín- UCI (2011-2012). Multimedia Ecured Portable v1.5. IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Fuente IV Congreso del Partido Comunista de Cuba publicado en Radio Rebelde con motivo de celebrarse los primeros 50 años de la Revolución Cubana.

Herrera, Ma. Antonia. Documentos personales de trabajo. (julio de 1986-diciembre de 1992) Análisis de programación y transmisiones de Cubavisión Internacional.

Entrevistas: Ana María Hernández y Miguel A. Majuan.

Intercambios con  fundadores y trabajadores afines: Danylo Sirio, Alejandro Carrillo, Manuel Muñiz, Elizabeth Noriega, Amarilis Orta, Mayda Morales, Heriberto Hernández, René Gómez, Raúl Blanco, Ana María Soler, Mayra Rego Franco,  Ramón Chile, Sofía Vallejo Ulianova, Mario Raúl Chao,  Amada Montano, Daniel Diez, Guillermo Vilar, Georgina Torriente,  Enma González, Julia Mirabal, Irene Esther Ruíz, Anabel Martínez, Roberto Fergunson.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *