Tu misión

Por Salam A. Mousa

Pasos eternos que dejan marcas en la historia, hoy marchan llenos de bríos por calles que no habitan otro ser que no seas tú. Quedan mudas las piedras y las palomas de las plazas, que hoy, desiertas, te rinden homenaje. Con cada puesta de sol resplandece tu nombre, entre los que fundaron un pueblo.

Peregrino de andanzas sin iguales, desde el mas estrecho pasillo de un solar, hasta el encumbrado capitolio que hoy renace de tu vientre pródigo. Te vamos a extrañar. Y contigo a la mano suave para saludar y fuerte para cargar ladrillos y cemento, lista para acariciar el alma de quienes aprendieron que restaurar no es la vocación edonista y contemplativa. No se trata de lustrar piedras, no. Tu misión, la misión, siempre fue reparar almas.

Un vestigio de esperanza a pie. Gracias por enseñarnos que lo bello, es lo de todos. Que no hacen falta colores estridentes en la ropa, para iluminar. Somos una Habana que perdió un hijo, un padre, y por qué no, un espíritu santo. Sin espacios para olvidos; amigos, vecinos, artistas, periodistas, madres de martires, soñadores. Sencillo, servicial y tan profundamente enamorado de la vida, como lo estaba de La Habana.

Se marchó Leal, pero no nuestra lealtad a su obra, a esa cuidad que fertilizó para hacerla lucir 500 años mas joven. Su toga, hoy no queda en un perchero. Hay niños, jóvenes, estudiosos, historiadores y arquitectos que ya la usan. Muchas lealtades a la nación, a Martí, a Fidel. Porque justamente entre esos, los imprescindibles, se encuentra la obra del discípulo colosal de Roig. El joven que se puso el hábito de cubano y lo lleva puesto en todos nuestros corazones.

Te seré fiel, pues serte fiel, es serme fiel a mí.




Eusebio: una vida hecha a pensamiento

Por Gustavo Sánchez

Existen personas que infunden respeto de solo mirarlas, te estremecen el cuerpo y te hacen descubrir a través de la sabiduría en sus ojos un “alma vieja”; de esos seres humanos hay quienes provocan ante su presencia el silencio de multitudes, que buscan beber conocimiento de cualquier palabra que se escape. Así descubrí a Eusebio, regalando historias de esa Habana que siente como “madre”, a una nueva generación de artistas.

Lo llamo Eusebio porque así se presentó, con la naturalidad del cubano, del abuelo catedrático; llegó envuelto en sencillez y anécdotas que de a poco fue narrando; se convirtió en un joven más de la sala y regresó el camino andado palabra tras palabra, haciéndonos a todos testigos del nacimiento de Cuba.

Sin ánimos de testimoniar Eusebio regresó a su pasado, a aquel que lo iniciara en los caminos del pensamiento profundo, que lo hiciera estudiar su primera realidad; sabe que para los jóvenes a veces es difícil ponerse en otras pieles, revivir como suyos los pasos de otros, y por eso con humildad expone ante todos su difícil inicio en La Habana que ama, como afirma: “para que sepan por qué pienso, como pienso”.

“El país no puede regresar a lo que nos están ofreciendo algunos, a lo que yo conocí y ustedes no conocieron”. – Expone.

“Yo nací pobre, mi madre era una lavandera, una gran mujer que lavaba ropa y salíamos de noche a distribuir la ropa a las casas donde las mandaban a lavar; las muchachas usaban entonces una moda que eran las sayas plisadas, y los 500 pliegues de esas sayas había que hacerlos con la plancha de carbón sin dejarles ni un birrión, porque las planchas de mi mamá no eran las modernas eléctricas, eran las que se calentaban al tizón, y eso tenía un costo de 5 centavos, 20 centavos, un medio, los pobres teníamos que vivir con un peso al día, para lo mínimo, para lo fundamental”.

“En la casa de vecindad donde nací, donde la encargada regía con orden romano, las puertas de nuestras habitaciones nunca se cerraban por el calor y tenían cortinitas, cuando alguien quería hablar con mi mamá se asomaba y decía: ¡Silvia!, y mi madre salía o corría la cortina; después a determinada hora todos sacaban los sillones al pasillo y nos sentábamos a tomar fresco y a conversar”.

“Y había un hombre poderoso que traía las tarjetas para que pudiéramos ir al Palacio Presidencial el 20 o 23 de diciembre, porque el presidente ofrecía una jaba con una libra de frijoles, una libra de arroz y una lata de no sé qué a los pobres; o el 6 de enero, que podíamos ir para recibir el regalo de Reyes.”

“Recuerdo mi mamá persuadiéndome: ¡Pide una bicicleta, pide una bicicleta! Que después seguramente usaríamos o empeñaríamos, pero no fue así, mi primera foto en un periódico lo atestigua. Había un garaje de plástico que me sedujo y al lado estaban las tremendas bicicletas, y yo de tonto dije: el garaje; y me fui con el artefacto inútil”.

“No pude llegar más que al 4to grado en la educación, quiere decir que cuando triunfó la Revolución solamente tenía el 4to grado; mi mamá había hecho todo tipo de esfuerzo para que yo pasara al 5to, pero como no pude me entregó a Rogelio Heredia, un asturiano que era dueño de la bodega, y allí a limpiar en la trastienda, a despachar, y después la insurgencia revolucionaria”.

“Luego, triunfó la Revolución y se abrieron todas las puertas”.

Fidel y Eusebio

Habló sobre un Fidel humano, recto y solidario, un hombre preocupado y de ideas inquietas; nos mostró el lado humorista del líder y confesó pasajes que no se recogen en ningún libro de historia, como la vez que durante un viaje protocolar en auto, mientras él explicaba a una personalidad X cuestiones de la capital, el Comandante en Jefe, haciéndole señas con la mano y en voz baja le dijo: “Leal, te sentaste sobre mi gorra…” Eusebio, con la sonrisa en el rostro afirma: “que tragedia, que error tan grave”.

“Fidel era además un hombre, tratar de endiosarlo es disminuirlo, era un hombre, uno superior, he ahí la cuestión. Verlo molesto era ver un león enjaulado rompiendo la reja, yo tuve la suerte de verlo molesto, y de verlo molesto contra mí también”.

Así mismo lo recuerda como el “hermano”, que a pesar de construir sin descanso un futuro para Cuba, hacía tiempo para escuchar a sus compañeros de lucha.

“La última vez había sufrido yo un descalabro gigantesco, llegando a su oficina me senté, él entró y volvió a salir, para decir verdad yo lloraba amargamente; de pronto él regresó, y mirándome fijamente dijo: Cuando te ofenden a ti, también nos ofenden a nosotros. Habló con plural, y ¿quiénes somos nosotros?, nosotros somos todos, somos la Revolución”.

***

Eusebio se va ligero, ha dejado en todos su ideario, su sonrisa sabia y comprensiva, su mirada de conocedor y de hombre que ha vivido; nos ha hecho ver a La Habana a través de Cuba y a Cuba a través de la Historia; cuando a sus espaldas se van a cerrar las puertas y todos continúan aplaudiendo en pie, Eusebio se ve feliz: nos ha puesto a pensar.




¿Para qué la bandera?

Por Mario Almeida

Cuando a una vieja que reza le revientan la rodilla de un disparo, a un niño que juega frente a su casa le atraviesan el pecho y a su padre que lo auxilia le perforan la frente, cuando el ejército sale a “limpiar” la calle y termina embarrándola de sangre, algo definitivamente está mal.

Miguel, Rubén, Eduardo, Rolando, Armando, Pedro, Francisco y Raúl son nombres de civiles que no volvieron a ver la luz –en realidad no volvieron y punto– por culpa del “común” error de cálculo de los militares, que todavía muchos insisten en justificar con el poético sintagma de “daño colateral”.

Contra, y uno que no hace caso a los veteranos cuando aclaran que todo “esto” costó caro; uno que se cree que la guerra son luces LED de un lado para el otro, guapería de película, soberbia de leyenda y gloria; uno que se espanta cuando lee que, en supuestos combates posteriores, hubo una veintena de “insurrectos” que cerraron por completo los ojos y ningún herido; uno que sabe que, cuando tiran a boca de jarro, sobrevivir deja de ser una opción y que, cuando eso pasa, no se llama combate sino masacre.

Son muy gráficas las narraciones: el médico desarmado baleado por la espalda, los soldados emplazando hospitales y llevándose heridos que luego aparecerán como bajas por fuego cruzado en operaciones militares.

Los periódicos al tanto de todo, censurados, pero intentando publicar cuanto se supiese y dejasen poner: las noticias falsas, las truncas, las manipuladas, las sensacionalistas, los titulares de primera plana. Las fotos de los asaltantes muertos, vestidos con uniformes nuevos de paquete, con la tela pulcra, sin rasguños.

¿Las balas llegan a la carne antes que a la ropa? ¿Se habrán tomado literal aquella orden de La Habana que incitaba a matar diez revolucionarios por cada batistiano que cayese?

Todavía se recuerda la voz de Haydée denunciando que su novio y su hermano fueron asesinados luego de ser detenidos, mientras la versión oficial declaraba que cayeron en el Moncada o a manos de la fuerza pública y aquella nota de periódico:

“Hemos podido conocer que entre los asaltantes al cuartel Moncada se encontraban Boris Luis Santa Coloma, de 25 años, a quien le faltaban dos asignaturas para graduarse de Doctor en Ciencias Comerciales; Abel Santamaría, de 25 años, y Pedro Miret”.

Y la línea publicada en el diario Granma el 24 de julio de 1996: “Pedro Miret […] estaba herido”.[1]

El número de muertos que se multiplicaban cada día y que, entre civiles inocentes y los orgullosamente culpables, llegaron a rozar la cifra de ochenta.

Y todavía está el que se pregunta por qué la bandera fue tan roja y tan negra y por qué el movimiento 26 de julio se llamó así.

Mucho dolor, hermano. Mucha sangre.


[1]Datos históricos tomados del diario Granma




En la patria, brigada médica que combatió la Covid-19 en Andorra

Este miércoles regresaron a Cuba los colaboradores de la brigada médica Henry Reeve que combatieron la Covid-19 por tres meses en el Principado de Andorra. Tras su llegada se trasladaron hacia el Centro Internacional de Salud La Pradera, donde pasarán un período de cuarentena antes de dirigirse a sus provincias. Nuestro equipo participó en el recibimiento del pueblo a su personal médico y registró en imágenes el momento.




En Cuba existe una infancia con derechos

Con muchas certezas, la primera de ellas, saber que son y serán siempre el tesoro más importante de su Revolución, y que por eso los cuida, todo lo hace pensando en ellos y defiende su derecho a una vida plena, los infantes cubanos celebraban su Día Internacional.

Al enviar una sincera felicitación y un abrazo inmenso a cada niño y niña del país por la llegada de otro 1ro. de junio, Rosa María Ramírez Montero presidenta de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM), señaló que estos tiempos difíciles de la Covid-19 no podrán borrar su sonrisa.

La fecha no ha podido festejarse con la emoción y el colorido acostumbrados, en colectivos e instalaciones pioneriles, círculos infantiles, centros recreativos, parques, plazas y avenidas, con payasos, juegos, canciones, matutinos…, pero no perderá su significado, pues entendemos que ahora lo mejor es cuidarlos y cuidarnos, señaló.

Foto: Juventud Rebelde

Ramírez Montero reconoció la actitud de los más pequeños, quienes desde sus casas se han adaptado al actual escenario y han aportado en esta batalla con sus dibujos, poesías y composiciones, activando las patrullas clic, estudiando y viendo las teleclases, participando —a través de la familia— en las redes sociales y, sobre todo, no olvidándose de nuestra historia.

Al invitarlos, este lunes, a una celebración digital y también a adornar sus casas con globos, carteles, cintas…, a disfrazarse, a subir fotos o videos de festejos anteriores, la Presidenta de la OPJM exhortó a cumplir con las medidas sanitarias que ha dispuesto el Gobierno, porque tener derecho a la salud, incluso desde antes de nacer, es una de las principales conquistas de la Revolución.

Foto: Periódico Invasor

Finalmente, Ramírez Montero aseguró que la celebración de este año ha tenido especial dedicatoria a quienes están en los hogares de niños sin amparo familiar y escuelas de formación integral hasta donde han llegado las presidencias de la OPJM —a todos los niveles— con un mensaje de aliento y optimismo.

«Con nuestros infantes hemos intercambiado sobre las medidas para enfrentar el nuevo coronavirus y la necesidad de protegernos, y de cómo continuará el curso escolar, pero con ellos también hemos jugado, bailado y disfrutado de la alegría con que viven en esos lugares llenos de mucho amor que han sido fruto de la Revolución», destacó.

(Tomado de Juventud Rebelde)




Ministro de Salud de Cuba en asamblea de la OMS: Reiteramos la disposición de cooperar y compartir experiencias contra la COVID-19 (+ Video)

Ministro de Salud Pública de Cuba durante la 73a Asamblea Mundial de la Salud. Foto: Ministerio de Salud Pública.

El ministro de Salud Pública de Cuba, José Ángel Portal Miranda, reiteró este lunes a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a sus estados miembros, la disposición de cooperar y compartir las modestas experiencias de este país en la lucha global contra la COVID-19, enfermedad causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

Al intervenir en la 73 Asamblea Mundial de la Salud, celebrada todos los años en mayo y que en esta ocasión se realiza de manera virtual, el titular cubano sostuvo que “la COVID-19 es un reto global, que no distingue fronteras, ideologías o niveles de desarrollo, ha puesto a prueba los sistemas sanitarios de todo el mundo y nuestra capacidad de respuesta ante eventos epidémicos”.

Recordó que cuando en Cuba se diagnosticaron las primeros personas con la enfermedad, el pasado 11 de marzo, ya en la isla se aplicaban las medidas del plan nacional, elaborado en consonancia con los protocolos y buenas prácticas de OMS.

“Su seguimiento sistemático diario ha permitido la vigilancia epidemiológica para garantizar el diagnóstico temprano y tratamiento oportuno de la enfermedad en el país”, aseguró en su breve intervención.

Portal Miranda precisó que la implementación de este plan se apoya en un sistema de salud gratuito y resiliente, que muestra indicadores de nueve médicos por cada 1 000 habitantes, lo cual permite garantizar el 100 por ciento de cobertura de la población.

De igual manera, se refirió a los aportes de la industria médico-farmacéutica y biotecnológica, con productos novedosos para el tratamiento de la enfermedad, como el Interferón alfa 2b recombinante, anticuerpos monoclonales, el péptido CIGB-258 y el Surfacen.

“Gracias a ellos se ha logrado que el país se mantenga actualmente en un escenario favorable en el enfrentamiento a esta pandemia”, explicó Portal Miranda.

“Sin descuidar en ningún momento la responsabilidad de proteger a nuestro pueblo, no hemos abandonado la vocación solidaria de la Revolución Cubana”, expresó.

En ese sentido, refirió que más de 2 300 colaboradores organizados en 26 brigadas del Contingente Henry Reeve, contribuyen hoy en la lucha contra esta enfermedad en 24 países. A ellos se suman, dijo, los más de 28 000 profesionales de la salud que ya se encontraban en 59 naciones.

“Este gesto solidario no han podido impedirlo ni el genocida bloqueo del gobierno norteamericano impuesto contra Cuba, cruelmente recrudecido, ni los intentos de la administración de ese país para desacreditar y obstaculizar la cooperación médica internacional cubana”, enfatizó el titular de Salud Pública.

“Ningún país por sí solo puede enfrentar esta pandemia, se requiere de una respuesta mundial, sobre la base de la unidad, la solidaridad y la cooperación multilateral renovada”, concluyó Portal Miranda.

El tema central de la presente edición de la Asamblea Mundial de la Salud es el enfrentamiento de la comunidad internacional a la enfermedad provocada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

Desde horas tempranas de este lunes, autoridades sanitarias del mundo han expuesto sus experiencias al respecto, y con posterioridad emitirán una declaración de apoyo a la lucha contra la pandemia.

Tomado de Cubadebate




Cooperación médica cubana: ¿Negocio o Premio Nobel? (+ Video)

Foto: Tomada de TV Avileña.

El derecho a la salud pública es letra sagrada en la Constitución de Cuba. Jamás un negocio.

Pero el discurso de la Casa Blanca, repetido por un coro mediático, es que La Habana “se lucra” con los servicios de salud que ofrece a otros países.

No hay ningún secreto de estado. En un esquema legítimo de cooperación Sur-Sur, los países con recursos aportan fondos a Cuba, con los que sostiene su sistema de salud pública gratuita y universal, incluyendo salarios, infraestructura y compra de insumos, además de su cooperación en países más pobres.

El personal médico cubano lo sabe y lo aprueba mediante un contrato individual.

Pero Washington insiste: todo es un “negocio del régimen”. ¿No es extraño, entonces, que su Departamento del Tesoro o sus agencias de inteligencia, no hayan podido presentar una sola prueba de las cuentas donde dirigentes o funcionarios de Cuba esconderían su “negocio”?

Todo es una montaña de mentiras con mucho dinero. Que compra –por ejemplo- a unos poquitos ex cooperantes, a los que el senador Marco Rubio escribe el guión.

La inmensa mayoría de médicos excooperantes que, por diversas razones, emigraron de Cuba, sin embargo, no son así. No viven de dañar a su país, y donde trabajan siguen representando el humanismo médico en el que se formaron.

Esta campaña para hundir la cooperación cubana es de resultados mediocres. Cierto que países satélites de EEUU (Brasil, Bolivia y Ecuador) rompieron con Cuba.

Pero el reconocimiento es creciente, y Cuba tiene, hoy, más solicitudes que las que puede atender.

Una iniciativa, incluso, pide el Premio Nobel de la Paz para las brigadas médicas cubanas. Aunque no lo lean en los medios.

En video, cooperación médica cubana: ¿negocio o Premio Nobel?

Tomado de Cubadebate




Los rostros del campo cubano

Los cubanos conmemoran este domingo el Día del Campesino y el aniversario 61 de la Ley de Reforma Agraria, suscrita pocos meses después del triunfo revolucionario con el propósito de cambiar la realidad del campo en el país.

La fecha recuerda además dos hechos históricos relacionados entre sí: el asesinato del líder campesino Aniceto Pérez en 1946 y la fundación de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP).

A propósito de la fecha y como parte de nuestro homenaje a los campesinos cubanos, Cubadebate ofrece a sus lectores la siguiente galería de fotos de nuestro fotorreportero Ismael Francisco González Arceo

Foto: Ismael Francisco.

Foto: Ismael Francisco.

Foto: Ismael Francisco.

Foto: Ismael Francisco.

Foto: Ismael Francisco.

Foto: Ismael Francisco.

Foto: Ismael Francisco.

Foto: Ismael Francisco.

Foto: Ismael Francisco.

Foto: Ismael Francisco.




Presidente Díaz-Canel felicita a los campesinos cubanos en su día

Presidente Díaz-Canel felicita a los campesinos cubanos en su día
El presidente cubano durante una visita a la provincia Granma. Fotos: Archivo de Radio Rebelde

Miguel Díaz-Canel, presidente de la República de Cuba, felicitó a los campesinos cubanos en su día, en un mensaje difundido a través de la red social Twitter.

Feliz día a los hombres y mujeres del campo que tuvieron la tierra el #17deMayo de 1959. Fuerza noble, laboriosa y patriótica que es estratégica en la recuperación económica del país, escribió en su tuit el mandatario.

Díaz-Canel enlazó su felicitación con un trabajo publicado en el diario Granma con el título Cuando Fidel cruzó el Rubicón, en el que se expresa que la firma de la Primera Ley de Reforma Agraria en la Comandancia de La Plata, el 17 de mayo de 1959, representó un parteaguas en la historia de la naciente Revolución cubana.

También este domingo el doctor Roberto Morales Ojeda, viceprimer ministro de Cuba, se sumó al reconocimiento de quienes constituyen un bastión en la producción de alimentos para el pueblo.

#DíaDelCampesinoCubano, felicitamos y reconocemos a las mujeres y los hombres que desde nuestros campos contribuyen con su aporte decisivo en la producción de alimentos y de manera especial en tiempos de #COVID19. #SomosCuba #SomosContinuidad, tuiteo Morales Ojeda.

Asimismo Ana Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, escribió: #Cuba/ Este #17DeMayo Muchas felicidades a nuestros campesinos, mujeres y hombres que día a día dedican sus jornadas a producir para la alimentación del pueblo y a generar riquezas para el país, que tanto necesita sustituir importaciones de alimentos. @AsambleaCuba #PoderPopular.

¡Felicitamos desde el @MINSAPCuba al campesinado cubano! #SomosCuba #ViviremosYVenceremos, reflejó igualmente en su cuenta de Twitter José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud Pública.

Llegue al campesinado cubano una felicitación desde #BioCubaFarma. Múltiples son los proyectos desde la biotecnología agropecuaria que se desarrollan para que esta importante rama de la economía alcance el desarrollo sostenido que se necesita. #ViviremosYVenceremos, fue otro de los mensajes en honor a los hombres y mujeres que hacen producir la tierra.