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  • La mujer cubana, sus conquistas y desafíos y las batallas internacionales de las mujeres serán tema principal de la Mesa Redonda de este lunes, la cual también analizará la contienda electoral en Bolivia y contará con su habitual sección La Esquina.
Guerra Necesaria

(Español) 24 de febrero de 1895: A la conquista de la patria

Sorry, this entry is only available in European Spanish. A 126 años del reinicio en Cuba de la lucha contra el colonialismo español, compartimos un texto del historiador y ensayista cubano, Ernesto Limia.  El fragmento seleccionado recorre pasajes referentes al estallido de la Guerra Necesaria y refleja el quehacer de nuestro Héroe Nacional, José Martí, […]

Sorry, this entry is only available in European Spanish.

A 126 años del reinicio en Cuba de la lucha contra el colonialismo español, compartimos un texto del historiador y ensayista cubano, Ernesto Limia. 

El fragmento seleccionado recorre pasajes referentes al estallido de la Guerra Necesaria y refleja el quehacer de nuestro Héroe Nacional, José Martí, máximo organizador de esta gesta.

El 24 de febrero de 1895 un huracán se extendió a lo largo de Cuba. Solo en el territorio que hoy comprende la provincia de Granma, se consumaron 16 pronunciamientos bajo el mando del mayor general Bartolomé Masó Márquez, quien con la alborada estableció su cuartel general en Bayate, distrito de Manzanillo; en paralelo, Amador Guerra y Enrique Céspedes batían al destacamento de la Guardia Civil que custodiaba el fuerte de Cayo Espino, en las inmediaciones de la Sierra Maestra.

Al mediodía ya lo habían tomado. Fue la primera acción combativa de toda la contienda y Guerra recibió el ascenso al grado de capitán.

En Yara el coronel Juan Masó Parra se levantó con ochenta hombres; en Bayamo, los coroneles Francisco Estrada Castillo, Esteban Tamayo Tamayo y José Manuel Capote Sosa, con ciento cincuenta entre los tres; en Jiguaní, el coronel Fernando Cutiño Zamora, con un reducido número de compañeros; en Holguín, José Miró Argenter y Ricardo Sartorio, con una docena.

A las 9:00 a.m. del 24 de febrero, en Guantánamo se pronunció el coronel Pedro Agustín Pérez, Periquito, en un sincrónico levantamiento que incluyó nueve barrios rurales.

En cumplimiento de una orden del general Antonio Maceo –relativa a limpiar la costa sur de Oriente para garantizar el desembarco de las expediciones–, Enrique Tudela recibió la misión de tomar el fuerte San Nicolás, en Hatibonico, barriada de Caimanera.

A las 3:00 p.m. atacó el objetivo con 12 hombres y lo tomó, con saldo para el enemigo de cinco bajas: dos muertos y tres heridos. Capturaron un prisionero y se apoderaron de todas las armas.

El día 25 sobre las 8:00 a.m., Enrique Brooks con su gente abrió fuego contra la sede del cuartel de la Guardia Civil en la ciudad de Guantánamo; mientras Periquito Pérez con otro grupo tomaba el fuerte de Sabana de Coba, en la costa.

En Santiago de Cuba, enfermo de tuberculosis, el mayor general Guillermón Moncada arrastró con él a veteranos de la Guerra Grande y a los pinos nuevos.

Al mediodía estableció su campamento en Jarahueca, Alto Songo. Poco pudo hacer: era un hombre agonizante que en cumplimiento de su palabra marchaba a morir en la manigua a la sombra de su bandera.

En la tarde, el coronel Victoriano Garzón se levantó en El Caney; en El Cobre, el coronel Alfonso Goulet, junto al delegado del PRC en Santiago de Cuba, Rafael Portuondo Tamayo, a quienes se les unió un nutrido grupo procedente de Palma Soriano; en San Luis, el teniente coronel Quintín Banderas; en Loma del Gato, el sargento Silvestre Ferrer Cuevas con veinte hombres incendió el poblado y lo dejó en ruinas (…)

A pesar de la ausencia de los jefes principales, Juan Gualberto Gómez y Antonio López Coloma junto a sus compañeros resolvieron cumplir la palabra empeñada con Martí; entretanto, cuando intentaba abandonar La Habana era detenido en el andén del ferrocarril de Villanueva el general José María Aguirre.

Otros alzamientos se produjeron en esa región: en Jaguey Grande, Matanzas, el doctor Martín Marrero se levantó con 41 hombres. Esperaron por Pedro Betancourt hasta las 3:00 p.m. del 25. Sostuvieron fuego con el enemigo en Palmar Bonito el 26. Luego se acogieron al indulto.

Marrero huyó a Francia y pasó a Estados Unidos. Regresó con Calixto García, el 25 de marzo de 1896. En Sabana de los Charcones –a 17 km de Aguada de Pasajeros–, Cienfuegos, se levantó el habanero Joaquín Pedroso con nueve hombres, junto a 39 de la partida de José Álvarez Arteaga, Matagás, antiguos bandoleros de la comarca. Tuvieron el primer choque el 4 de marzo.

Pedroso capituló con dos de su gente. Matagás se internó en la Ciénaga de Zapata con el resto, germen de la Brigada de Colón del Ejército Libertador.

El 24 de febrero de 1895 no llegó a la Isla el Tsunami previsto por Martí; pero otra vez tronó en Cuba el grito de ¡Independencia o muerte! Los cubanos hicieron suya la máxima cespedista de no permanecer de rodillas, y se levantaron.

En República Dominicana y Costa Rica se aprestaban los tres líderes de la revolución social demandada por las bases populares del pueblo: Martí, Gómez y Maceo.

Nada ni nadie podría impedir al Apóstol cumplir con la palabra que empeñó en su carta a Manuel Mercado 17 años atrás: pronto llegaría a conquistar la patria.


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