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A 63 años del asesinato de Frank País, lo recordamos en su inmensidad humana, revolucionaria y también artística. Aquel joven maestro que llegó a ser líder de las acciones en la clandestinidad en contra de la tiranía de Fulgencio Batista, y que cayó asesinado con apenas 22 años, tenía además un gran talento artístico.

Entre los poemas de Frank está “A mi hermano Josué”, escrito cuando conoció de su asesinato por la dictadura batistiana, un hecho atroz que lo marcó profundamente. Un mes después, Frank también se convertiría en mártir de la Revolución junto a Raúl Pujol, tras ser asesinados a manos de esbirros de la tiranía. Moría el Jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de julio, pero no sus ideas “¡Qué monstruos! No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado”, dijo Fidel.

Para el velorio, al cuerpo de Frank tuvieron que taponearle 37 heridas y finalmente vistieron su cadáver con un uniforme verde olivo. Sobre el pecho del héroe se fue una boina rojinegra y una flor blanca: Martí siempre. Su entierro fue una manifestación popular y el porvenir consagró su ejemplo. En su honor, cada 30 de julio Cuba conmemora el Día de sus Mártires, esos que, como Frank, hicieron poesía y vivieron con la intensidad que demanda el patriotismo.

Poema “A mi hermano Josué”

Nervio de hombre en cuerpo joven
Coraje y valor en temple acerado
Ojos profundos y soñadores
Cariño pronto y apasionado.

Era su amistad, amistad sincera
su crítica sagaz y profunda
ideal que no claudica ni doblega
rebeldía que llevaría hasta la tumba.
Estaba entre los héroes su destino
vivió con el honor de su conciencia
fue su camino el del martirio
rebelde anduvo por su senda estrecha.

Y yo que le quise tanto
con el dolor de su ausencia
siento en mi alma el quebranto
siento mi vida deshecha.
Hermano, hermano mío
dolor de mis llagas
alegría de mis ensueños
cuánto quise para ti
cuánto anhelé siempre darte
fuiste el calor de mis triunfos
censor de mis faltas.

Se hundió mi alma en silencio
cuando te sentí perdido.
Era tu rostro tan dulce
que parecías dormido.
Que solo me dejas.
Viviendo esta vida amarga
no tendré ya el hermano
no tendré el compañero
solo tristezas me esperan
con esta vida a cuestas
hermano, hermano mío
que solo me dejas
viviendo esta vida triste
de penas y desengaños.

Nuestros momentos tan juntos
de anhelos y de peligros
de calmas y de desvelos.
Hermano, hermano mio
que solo me dejas
viviendo esta vida dura
de engaños y desencantos.
Cumpliste tu vida, tus sueños
moriste peleando y de frente,
a mí cuánto dolor me espera
de espalda traidor rastrero…

Cuanto te quise, como lloré
tus penas y tus tristezas
cuánto siento el no haber sido
tu compañero de siempre
no haberte brindado mi vida
cuánto sufro el no haber sido
el que cayera a tu lado
hermano, hermano mío
que solo me dejas
rumiando mis penas sordas
llorando tu eterna
ausencia…

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