image_pdfimage_print

¿Y ustedes sienten miedo? –pregunto para dar por concluida la entrevista con los estudiantes.

Hay un fugaz intercambio de miradas. Quizá temen ser sinceros en exceso. O, tal vez, no quieren parecer cobardes, proyectar una imagen errada de los médicos cubanos.

Tras unos incómodos segundos de silencio (para ellos seguramente se hicieron eternos) una tajante María Karla responde: “Es inevitable sentir miedo. Somos estudiantes empezando la carrera y en medio de una pandemia como esta nos dicen que tenemos que salir a pesquisar, poner nuestra vida en riesgo”.

El comienzo de un intercambio “modo cuarentena”

Tras una breve coordinación, Daniel, María Karla y Frank, los jóvenes médicos, acordaron una fecha y hora para el diálogo. Yo solo sería un mero espectador durante su rutina diaria. A las 9 am –me dijeron.

El reloj marca las 8:38 am. Apenas dos personas interrumpen el paso en una de las arterias del capitalino municipio Playa. El barrio está desierto. Se puede escuchar el sonido de los televisores y por una ventana se alcanza a vislumbrar a una familia frente a la TV. Pareciera el estreno de una película.

Justo a las 9 am el “influencer” del momento en Cuba hace su aparición en las pantallas, el Dr. Francisco Durán, Director Nacional de Epidemiología, o simplemente el Dr. Durán (ya para muchos es alguien muy conocido, casi de la familia). Pero a esa misma hora tocan a las puertas de los hogares los jóvenes estudiantes de medicina.

Tras un breve y lejano saludo entre los jóvenes y yo, les recuerdo las condiciones e intenciones de la entrevista. Ellos aceptan. Nos adentramos por un pasillo, dispuestos a comenzar las pesquisas. Serán 120 viviendas, una manzana.

Un toque seco estremece la primera puerta. Buenos días, ¿cómo se siente? –inquiere Daniel.

Todos bien en casa, muchas gracias –responde una señora mayor con el pelo recogido, aún en ropa de dormir. Una silueta risueña se escapa de los bordes del nasobuco.

De camino a la siguiente puerta Daniel me refiere que esta pesquisa es muy importante. “Desde los inicios de la carrera las realizamos. Pero en esta situación que vive el país es la primera vez. Nos permite recoger información de la mayoría de la población y tener un control sobre ella para poder erradicar poco a poco esta pandemia que estamos viviendo”.

Foto: Radio Reloj

Mientras, Frank señala su labor como médicos. “Desde que empezamos la carrera sabemos que tenemos que dar el paso al frente cada vez que exista una situación como esta”.

¿Cómo ha sido la aceptación de los pobladores locales con sus pesquisas? ¿Han sentido preocupación por su presencia?

“Sentimos cada vez que vamos a pesquisar el cariño con que nos tratan las personas. Siempre se preocupan por nosotros. Nos preguntan cómo nos sentimos, qué tal pasamos el fin de semana”, responde María Karla.

En tanto, Frank reconoce lo duro del trabajo. “Diariamente tenemos que salir a las calles; exponer nuestra vida. Pero se siente bien cuando pasas por una casa, los pesquisas y ellos a la vez te preguntan a ti”.

¿Y ustedes sienten miedo? –pregunto para dar por concluida la entrevista con los estudiantes.

Hay un fugaz intercambio de miradas. Quizá temen ser sinceros en exceso. O, tal vez, no quieren parecer cobardes, proyectar una imagen errada sobre los médicos cubanos.

Foto: Escambray

Tras unos incómodos segundos de silencio (para ellos seguramente se hicieron eternos) una tajante María Karla responde: “Es inevitable sentir miedo. Somos estudiantes empezando la carrera y en medio de una pandemia como esta nos dicen que tenemos que salir a pesquisar, poner nuestra vida en riesgo”.

“Es inevitable sentir miedo. Pero es lo que tenemos que hacer. Es lo que el país necesita en estos momentos. Lo tenemos que hacer. Es nuestro deber”, concluye.

Por esta misma línea Frank explica que no es miedo por ellos, sino por la familia. “Nosotros somos jóvenes. Estamos bien. Podemos incluso hasta coger la enfermedad y no nos debe pasar algo tan grave. Es miedo por nuestra familia, nuestros abuelos”.

“Al principio claro que sentimos miedos. Pero nosotros estamos en esta carrera para eso. Tenemos que ayudar al país y al pueblo que lo necesita. Mientras uno cumpla con las medidas establecidas es menos probable el contagio”, agrega Daniel.

En un momento tan difícil, el apoyo familiar debe ser un estímulo para ustedes. ¿Sienten el respaldo de la familia mientras pesquisan?

Sí, claro que sí –exclaman los tres.

Tras finalizar el diálogo y la pesquisa, los jóvenes se dirigen al consultorio. Allí dan parte de lo recorrido en el día. Terminan su jornada. Pero al día siguiente seguirán en la pelea. Su propia trinchera. La primera línea de fuego contra la Covid-19.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Un comentario en «Pesquisaje, primera línea de fuego contra una pandemia»
  1. Muchas felicidades para estos jóvenes médicos, por su firmeza en esta labor, en especial a la bella pareja Frank y María Carla que tengo el gusto de ser amiga de los padres de Frank.
    Como dijeron es una profesión de sacrificio, de pensar en los demás más que en uno
    Caridad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *