Radio cubana en tiempos de Covid-19

Noventa y ocho años han pasado desde que Luis Casas Romero, el 22 de Agosto de 1922, realizara la primera transmisión radial. Desde entonces se desató ese amor que une a oyentes y profesionales de tan reconocido medio de comunicación.

Hoy, ante la inusual etapa que vive Cuba, la radio también reparte su voz. Por ejemplo, el sistema de la radio en Guantánamo, compuesto por cinco emisoras, transformó su cotidianidad debido a una pandemia que desdibujó distancias y repartió ánimos.

Cuando la Covid-19 incidió sobre una de sus plantas radiales, Baracoa (La Voz del Toa), se multiplicaron las ideas para mantener la programación enlazada a la provincial, CMKS, mientras sus periodistas locales resumían desde las redes sociales los desvelos del personal de salud en los centros de aislamiento, la vigilancia sanitaria en los consejos populares, la disciplina y apoyo de la población.

La solidaridad una vez más contó su historia y recordamos la del operador de sonidos de CMKS, Rolando Creahg, quien subió “La Farola” para encargarse de las transmisiones en “La Voz del Toa”, primero durante 4 horas hasta llegar a 16 con las tres revistas radiales de la emisora guantanamera.

Las emisoras de Maisí, Imías y Caimanera se sumaban al quehacer informativo con transmisiones que incrementaban las comparecencias del Consejo de Defensa.

Desde San Antonio del Sur, la cabina comunitaria aumentaba su labor en pos del autocuidado e información de su gente, un servicio posible gracias a la corresponsal de esa localidad y sus autoridades. 

Durante la primera fase de la Covid-19 en la más oriental de las provincias cubanas, trabajar entre miedos e incertidumbre tuvo alicientes con la gestión eficaz del personal administrativo que aseguró los recursos de desinfección de cada planta radial, medios de transporte, alimentos y otras necesidades para los equipos que laboraban por quince días consecutivos teniendo en cuenta las medidas preventivas.

Las iniciativas crecieron en el contexto de la pandemia y entre ellas figura la de una extrabajadora de Radio Playitas (Imías), Yamilé Matos Hinojosa, quien desde Italia nos sorprendió con sus colaboraciones acerca de las vivencias de la Brigada Henry Reeve en esa nación. Aún esta cubana participa en nuestra programación, sobre todo en las redes sociales.

Destaca el compromiso y valores de periodistas que reportaban la realidad en los 24 centros de aislamiento de la provincia y salas de cuidados a pacientes con Covid-19.Asimismo, los que tributaban a servicios de la radio en Cuba como el noticiero nacional y la revista Sí por Cuba

Las nuevas rutinas guiaron hacia el teletrabajo en pos del aislamiento social y empoderaron a WhatsApp como aplicación idónea para compartir los reportes periodísticos y reunirse virtualmente desde grupos creados con ese fin. Mientras, las páginas y perfiles en Facebook permitieron la socialización de historias e instantáneas del confinamiento, iniciativas familiares de autocuidado, producciones alimentarias, vivencias solidarias y otras experiencias que prosiguen en la actualidad.

No obstante, para los radialistas, lo más significativo del trabajo en tiempos pandémicos ha sido la implicación de la audiencia que se tornó protagonista.

Con información de Radio Guantánamo