Habana D’ Primera invita a bailar en Día de la Cultura de Cuba

Capaz de transmitir en cada una de sus canciones una sensación electrizante, la agrupación Habana D’ Primera invita a bailar hoy con un concierto online dedicado al Día de la Cultura de Cuba.

El conjunto, que lleva el sello de calidad impregnado en cada nota, hace gala de su sonoridad y rinde tributo a la efemérides, en el 152 aniversario de la primera vez que se cantó el Himno Nacional de la isla.

El grupo liderado por el instrumentista y cantante Alexander Abreu, pone sobre el escenario los ritmos de la mayor de las Antillas, con creaciones inéditas y otras, devenidas en clásicos del son, la salsa y la timba cubana.

El recital de este martes, marca una continuidad en su compromiso con la defensa de la creación artística en la nación caribeña, en el marco de los festejos por el Día de la cultura nacional y fomenta el apoyo a las medidas implementadas en Cuba para frenar el paso de la Covid-19.

Luego de 13 años de fundado, el grupo no deja de sorprender y recientemente conmovió a sus seguidores con el estreno de la canción Raza, producida junto al conjunto Osaín del Monte.

En su afán de mantener la temperatura desde las cuerdas vocales hasta los pies y desinhibir hasta al más tímido, el trompetista anunció recientemente el lanzamiento del disco Será que se acabó, a cargo de los estudios de Producciones Abdala y la compañía catalana Páfata, que rende homenaje a destacados exponentes del son en Cuba.

La placa, que cuenta con el diseño visual de Raúl Muñoz y Gabriel Dávalos, incluye una veintena de clásicos de la música cubana como Una aventura loca, Boliviana, El águila, Son para un chabacano, Lo que siento es un le lo ley, Nube pasajera, Pura imagen, El baile del buey cansao, Échale limón, entre otras.

La combinación de una sonoridad auténtica que defiende lo mejor de la música cubana y letras bien estructuradas, que hablan de historia, tradición, amor y batallas, no pasan desapercibidas en el pentagrama de la nación caribeña y el mundo.

(Tomado de Prensa Latina)




Oficio de Isla: huella reflejo de Cuba y su gente

Por Bismark Claro Brito

Muy pronto reiniciarán los ensayos de la obra; será repuesta cuando la situación sanitaria así lo permita. Se toma como argumento, una vez más, la visita a la Universidad de Harvard de mil 273 maestros cubanos, en plena ocupación norteamericana. Los actores regresan a uno de los muelles de la Avenida del Puerto, en La Habana; dirigen la mirada hacia el pasado –como si fuese preciso– para contar el presente. De a poco violan para bien el transcurso del tiempo.

Un elenco de lujo, seleccionado y dirigido por ‘Doime’, como le llaman sus colegas, invita a la risa reflexiva. Historia y cultura se entrelazan para revelar la sustancia de Cuba. Muchos desean visualizar el espectáculo: el reparto actoral atrae, traslada y convence. Sobran las razones, entonces, para explorar entre-vistas el oficio de esta Isla junto a Osvaldo Doimeadiós.

 – El título del texto original de Arturo Sotto es Tengo una hija en Harvard, ¿por qué modificarlo por Oficio de Isla? ¿Cuál debe ser el oficio de Cuba?

–La obra de Arturo Sotto fue el detonante, pero el proceso de trabajo y la investigación propiciaron otros hallazgos. En cierto momento verificamos que esa ‘jornada teatral’ comprendía el paso por varias estaciones, desde la entrada del público hasta su salida del lugar, de manera tal que la pieza de Arturo tenía su propio espacio jerarquizado, que se articulaba con los otros discursos generados desde las instalaciones, la acción performática del principio o los intermedios bufos con fragmentos de la obra Arriba con el Himno, de Sarachaga y Saladrigas.

Al decir de Doimeadiós, con el espectáculo pretenden situar al espectador en su papel más activo y descolonizado. (Foto tomada del portal Cubaescena)

“Así, se hizo necesario encontrar un nombre que le diera sentido a esa celebración y que abriera las compuertas entre cada una de las estructuras. Tras días de intensa tormenta creativa, Eberto García, nuestro asesor, encontró el título: Oficio de Isla. Oficio, en el doble sentido del término: como ocupación habitual y como servicio religioso o celebración”.

La patria es ara y no pedestal, dijo José Martí, y esa sentencia cobija nuestra puesta. No tengo la respuesta exacta a tu pregunta, pero intuyo que ese oficio está en la capacidad de perseverar, de resistir, pero también de confluir, de entendernos”.

– ¿Cuán ejercido está siendo ese oficio por los cubanos?

– Es una pregunta que cada cual debe hacerse, sería peligroso generalizar.

– ¿Qué privilegios posee el teatro para mostrar los temas históricos?

– Ante todo el teatro es un arte vivo, un espacio de confrontación, un intercambio que se propicia entre los actores y el público; si esos temas históricos tienen la hondura suficiente y prima el arte, si la puesta encuentra los resortes creativos  efectivos, entonces el alcance será mayor.

– Ante los numerosos hechos significativos y únicos de la historia cubana, ¿usted cree que el teatro nuestro carece de obras que los presenten?

–Hemos tenido teatro inspirado en hechos y personajes históricos, quizás no sean mayoría o la manera de tratarlos no haya encontrado toda la eficacia artística, pero tampoco podemos esperar que solo al teatro vayamos a ver obras sobre acontecimientos históricos.

– ¿Cuánto riesgo presupone llevar a escena un suceso trascendental para los destinos culturales de la nación?

–Un gran riesgo, no hay dudas. En el caso que nos ocupa, tratamos de presentar los hechos en su contradicción. Este es un espectáculo también sobre la colonización y pretendemos situar al espectador en su papel más activo y descolonizado. Cada espectador debe encontrar sus propias resonancias, su postura crítica. El espacio para la puesta y la manera en que confluyen actores y público provocan una ruptura de esos roles, como espacio de socialización. Digamos que todos somos juez y parte.

– Luego de disfrutar la obra, el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, expresó que “tienen que verla muchos más cubanos”. ¿Han asumido la idea de mostrar la puesta en otras provincias de la Isla o en otros países?

–Por supuesto. Teníamos prevista una gira a varias provincias, así como la participación en varios festivales,  pero cuando apareció la COVID-19  todos los planes quedaron postergados. Confiamos en que pueda ser el próximo año.

– ¿A qué documentación acudió para el proceso de montaje? ¿Qué fue lo más difícil? ¿Encontró algo interesante durante la investigación?

– Todo espectáculo tiene muchas capas. El libro de Marial Iglesias, Las metáforas del cambio en la vida cotidiana: Cuba 1898-1902, fue realmente inspirador, tanto para la escritura de Arturo, como para la puesta. Leímos muchos materiales históricos de otros investigadores, películas de la época, caricaturas, publicaciones periódicas; a través de Víctor Fowler pudimos conseguir algunas fotos y hasta el listado de los maestros que fueron al viaje, materiales que salieron en la prensa norteamericana, en fin, fue un rico proceso.

“Después de seleccionar el lugar y visitarlo con el equipo creativo, como director tuve una idea bastante cercana a lo que podía ser la puesta, pero la imposibilidad de ensayar allí hasta la semana del estreno complicaba las cosas, el almacén en el muelle del Puerto aún era usado como tal”

“El montaje se hizo mayormente en el Centro Promotor del Humor, en una sala pequeña que no tenía las dimensiones reales del espacio de representación y para los actores era complicado, porque debía ser una puesta que evitara la frontalidad. Estuvimos una semana en un salón algo más grande en la Escuela Nacional de Arte (ENA) y finalmente fuimos al lugar. Ese proceso de adaptación de todos los elementos y de los actores, lleva tiempo, por demás estábamos interviniendo un almacén y no en un lugar de representación convencional. Muchas cosas debían cambiar, desde ciertas dinámicas, acciones, desplazamientos, hasta la proyección de la voz.

Siento que aprendí mucho con la puesta, fue un proceso de crecimiento en muchos sentidos.

– ¿Cómo se desarrolló la selección de los actores?

–No tengo un grupo habitual de actores. Llamé a algunos amigos, a ex alumnos y conformé el elenco como si estuviera armando el casting de una película. Otros, cuando supieron del proceso se sumaron. Le pedí colaboración a Corina Mestre en la ENA y me ayudaron con estudiantes del último curso. Conseguí el teléfono de Daya Aceituno, la directora de la Banda de Boyeros, y ese fue otro de los hallazgos, pues la música en vivo y la participación de ellos como parte del performance fue crucial.

“Lo mismo pasó con el Conjunto de Gaitas, con Grettel Montes de Oca, como bailarina y coreógrafa, o con Jonathan Navarro, el cantante Lírico. La mayoría de los ensayos los hacía después de terminar las fatigosas jornadas de grabación de la serie Lucha contra bandidos (LCB), donde también me acompañaban algunos actores  de la puesta y parábamos el ensayo cuando ya la poca luz del lugar apenas nos dejaba ver.  Lo más hermoso de la experiencia ha sido encontrar una cofradía de técnicos y actores empujando en la misma dirección: ¡eso es algo que no tiene precio!”

– ¿Por qué invitó a los gaiteros de la Sociedad Artística Gallega? De esta manera, ¿también hace referencia a los vestigios de  España en Cuba que los Estados Unidos no lograron borrar?

–El espectáculo también es como un gran desfile, como ese desfilar del que ha sido testigo la bahía durante siglos: españoles, ingleses, americanos, rusos…pero cuando el público entra al espacio, lo primero con lo que tropieza es con una mujer, tratando de escapar del mosquitero que la apresa y acto seguido entra esa música de las gaitas, dos mujeres vestidas de monjas, y así el público inicia un ceremonial, una travesía hasta el área central. No voy a explicar el por qué, ni los por cuanto pero necesitaba ese primer sonido porque también está en nuestro ADN, por eso están los gaiteros con esa música tan bella que por lo menos a mí –que también tengo sangre aborigen– me mueve el piso.

La cultura es la confluencia de diversas fuentes y quería que el espectáculo fuera coherente con esa idea.

Con el vestir blanco de su elenco, Oficio de Isla referencia el contexto socio-cultural de Cuba en 1900. (Foto tomada del portal Cubaescena)

– ¿Qué tan complicado fue preparar a los actores para interpretar el texto?

–Cada personaje tiene sus propias complejidades y uno necesita distinguir qué quiere y qué no quiere de cada actor. Algunos personajes estaban diseñados muy cercanos a la farsa y eso necesita actuar con cautela, para indagar en las motivaciones reales y puntos de giro de los personajes. Trabajo –casi siempre– sobre la contención.

“No hay que trabajar en base al resultado ni buscar la risa por la risa, si aparece bienvenida sea. Lo otro era la dinámica espacial y la manera en que estaría ubicado el público, lo que obligaba al actor a tener varios puntos de atención, eso de alguna manera modula una manera de “estar” sobre el escenario. Algunos tuvieron otros referentes para caracterizar sus personajes (lecturas, audiovisuales y demás)”.

– Los jóvenes representan la mayoría del elenco, ¿por qué confía en ellos?

– Tenemos la tasa más alta de envejecimiento poblacional de Latinoamérica, si queremos que los jóvenes permanezcan en nuestro país, nos corresponde activar esos puentes generacionales, de lo contrario nos quedaremos solos. Es bueno que ellos tengan responsabilidades, que realicen sus sueños y también que se equivoquen, es la edad para ello. Aprecio mucho el riesgo, la irreverencia. Aclaro, trabajo con jóvenes que tengan hasta 120 años. La juventud también es una actitud ante la vida.

– ¿Por qué se escogió el color blanco para el vestuario de los personajes?

–Desde el primer día Arturo y yo pensamos dedicar la puesta a la memoria de Armando Suárez del Villar, director y maestro de muchos de nosotros, quien siempre nos incentivó a integrar la historia con los procesos artísticos desde la escena. Suárez tuvo un montaje muy significativo, basado en la novela Las impuras, de Miguel de Carrión, donde todo era blanco.

“Además, estábamos hablando de un momento de Cuba entre imperios: todo está en blanco. Está por nacer la República; están, además, las connotaciones con la búsqueda de la pureza en lo religioso y el afán de  “blanqueamiento” en lo social. Es tradición también en el vestir cubano las prendas blancas y al empastar todo el discurso visual con ese color, nos permite ver otras cosas. Solo hay colores en algunos elementos de vestuario y en el fondo escenográfico de los actores que interpretan los entremeses bufos”.

Imagen tomada del portal de La Jiribilla

– ¿Qué importancia le atribuye a la incorporación del ingrediente estadounidense al ajiaco criollo, defendido por Fernando Ortiz?

– Otro ingrediente importante, ahí está el béisbol, por demás nuestro deporte nacional, o el jazz por solo citar dos ejemplos. Nuestra habla coloquial está llena de anglicismos, y sería larga la lista de muchos elementos ligados a la modernidad, la urbanización, entre otros.

“Justo decir que las influencias son mutuas, los procesos culturales son viajes de ida y vuelta. Durante siglos la diáspora cubana llevó hacia el norte, costumbres, comidas, hábitos…”

– ¿Qué poder tuvo el idioma inglés y la religión en este periodo de colonización cultural?

– No hay nada peligroso en aprender inglés o cualquier otro idioma. Lo que  visto en el contexto también fue una manera de imponer ciertos patrones y modos de vida. Lo peligroso es borrar lo que eres, quitarte una máscara y ponerte otra, como si esa esa fuera la fórmula milagrosa para aparentar convivir con el ‘progreso’.

“Con la religión, se vivió un proceso de separación de las funciones del Estado y la iglesia y ahí también estaban pulsando muchos intereses de control ideológico, tal como está sucediendo hoy de manera inquietante en muchos lugares”.

– ¿Cómo influyó la “yanquimanía” (enfrentamiento de lo viejo y lo nuevo) en la realidad de los isleños?

– No lo veo tanto como un pulsar generacional, lo veo en el sentido de asumir acríticamente patrones culturales, expresión del colonialismo más ramplón y en las consecuencias que trajo para la nación.

– ¿El mayor peso de Oficio…recae en sus personajes o en los conflictos de los mismos?

– La profundidad del personaje –más que  su apariencia– está en su conflicto. El peso de la obra está en sus personajes conflictuados y en los sistemas de relaciones que se establecen, desde los discursos que propone el espectáculo.

– ¿Por qué decidió interpretar el personaje del padre Orozco? ¿Le concede un valor especial al conflicto religioso de la obra?

– Todos los personajes tienen un peso importante en esta obra. Me gustó el padre Orozco desde su primera lectura por la fina ironía con que Arturo lo construyó, así mismo esta pieza que por momentos borra las fronteras temporales y no sabes si estás hablando en el 1900 o en el 2020, resultaba altamente motivador, además quería inicialmente que lo hiciera un actor con relativa madurez. Después Leandro Cáceres se sumó al equipo y le pedí que lo hiciera y yo lo doblaría con él, pues necesitaba como director, mirar todo el engranaje desde afuera.

Imagen tomada del portal de Cubaescena

“Así te confieso que aprendí mucho de su trabajo, y entre ambos, lo fuimos construyendo. Más allá de lo anecdótico, entre una u otra denominación religiosa, aquí la discusión es de poder y para ello se necesita mucha seducción, algo de humor pero sin soltar las riendas. Además del cura, en algún momento tuve que suplir a uno de los actores del bufo y eso también es el teatro, estar preparados para salvar cualquier función. Dentro del equipo ya nos ha tocado a varios suplir algún personaje”.

– ¿Se puede decir que Oficio…, más que una obra de teatro, es un espectáculo… híbrido, como la propia realidad que cuenta?

–Totalmente.

– ¿Cuáles son las semejanzas y diferencias entre el cubano de 1900 y el de 2020? ¿Con qué cubano se queda Doimeadiós?

– Esa tarea se la dejo a los sociólogos y a los especialistas en esa materia. Te puedo decir que seguimos en la misma posición geopolítica, con la experiencia de más de 100 años y tratando de sobrevivir a millones de cosas cada día. Me quedo con el momento que me tocó vivir…

***

Con Oficio de Isla, la cultura cubana gana una huella reflejo de lo que hemos sido y lo que somos, de la resistencia y la comprensión mutua. Cabe preguntarse, nuevamente, cuán ejercido está siendo ese oficio cotidiano por cada uno de nosotros, los cubanos.

(Tomado de Qva en directo)




Eusebio Leal Spengler: la memoria que no puede marchitarse

 Yoel Lugones y Elaine Caballero Sabugueiro

El 11 de septiembre, hace 78 años, nació el cubano más útil de su tiempo, como han llamado al Doctor Eusebio Leal Spengler en diversas ocasiones. Se trata de un día de júbilo, de alegrías, de saber que vino al mundo un hombre capaz de sensibilizar a las mayorías sobre la urgencia de cuidar la historia, el patrimonio, el bien común de la ciudad que habitamos.

La muerte llegó para su cuerpo el 31 de julio de 2020, un momento desolador para Cuba. Hablamos solo de su partida física, porque a nivel de pensamiento, el Historiador de la Ciudad de La Habana permanece aquí, guiándonos en el difícil de camino de preservar las tradiciones y la espiritualidad de la otrora villa de San Cristóbal.

En vísperas del año 499 de la capital, considerado el punto de inicio para celebrar los cinco siglos de la urbe, el Maestro Mayor del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, como es costumbre, habló al público justo a la medianoche. Fue su última vuelta a la Ceiba, la última vez que esperó junto a habaneros y cubanos el aniversario de la ciudad que lo acogió como la casa mayor.

Tal vez La Habana sabía desde entonces, que en poco menos de dos años ya no estaría entre nosotros, porque recuerdo la noche del 16 de noviembre del 2018 con un brillo especial, un aire único, una luz conmovedora que resaltó la figura del Doctor Eusebio Leal Spengler, quien evocó una vez más a la antigua villa en la emblemática edificación del Templete: “Habana, nombre exclusivo que no se parece a ninguno, ciudad que comenzó a latir y a existir. Fue así que durante 500 años muchas personas vinieron al pie de ese árbol y en este espacio, en el siglo XVIII, se levantó la columna, que es la que observamos hoy y llena de inscripciones, donde reza que todo caminante debía tener su paso aquí y reverenciar los símbolos de la ciudad, su autoridad y permanencia”.

En su intervención, el Historiador recordó también fechas significativas en ese año, como el 150 aniversario de las luchas por la independencia y los 60 años del triunfo de la Revolución el primero de enero.

Por esa y muchas razones, el Historiador aseguró “esta es una ciudad llena no ya de tradiciones y leyendas que es útil para la literatura y la poesía, es una ciudad que se honra por sus magistrados, con sus médicos, con sus letrados, con todos aquellos que contribuyeron a darle una imagen, con sus arquitectos y constructores, con sus artistas, con sus blancos y negros, con su mulatez, con todo lo que la cultura de síntesis que nosotros representamos supone”.

“No solo vivimos del pan”, explicó Leal ante cientos de personas reunidas para honrar la tradición de pedirle un deseo en la Ceiba y escuchar sus palabras, “vivimos de la belleza. Y esta es la Ciudad Maravilla, que sucedió como título al de Patrimonio de la Humanidad, llena de memorias gloriosas que no pueden ser marchitadas”.

Intelectuales de prestigio tuvieron por cuna la tierra donde dio sus primeros pasos José Martí y otros cubanos valiosos, y así lo recordó el Hijo Ilustre de Santiago de Cuba, reconocimiento otorgado en 2018: “Por sus calles, sus rincones, vivieron todas las grades figuras. Mujeres y hombres que contribuyeron a forjar la Patria y la consideraron como señaló el Apóstol, hijo ilustre de La Habana, Humanidad”.

El deber común

Para el Historiador, defender la ciudad no significaba un compromiso de unos cuantos intelectuales y nada más, sino una misión que involucra a los cubanos por igual, porque la ciudad con sus luces y sombras es un destino cultural memorable o como también decía Leal, “La Habana es un estado de ánimo, del cual nadie queda indiferente”.

Foto/ Alexis Rodríguez

“Debemos comprometernos públicamente todos a hacer lo que esté a nuestro alcance para ennoblecer y engrandecer a La Habana. No es tarea solo nuestra, es tarea de todos. Esa voz tiene que ser escuchada. Tiene que comprometerse cada cual a hacer lo posible para que desaparezcan las vulgaridades y las costumbres antisociales, para que se honren los monumentos y los parques públicos, para que se cuiden las áreas verdes, lo amerita una ciudad que nació a la sombra de un árbol”, explicó.

Un gran proceso de remodelación se realizó para embellecer teatros, centros artísticos y sociales, tiempo antes del esperado 500 aniversario: “Todo lo que hemos podido hacer se ha hecho, en años difíciles. Pero estoy convencido que siempre se puede hacer mucho más. Se pudo, se puede y se podrá”, aseveró.

“Es necesario”, continuó el Historiador, “apartar de nosotros las costumbres que nos desvíen del objetivo principal de nuestro propósito. Es más importante acumular riqueza cultural y riqueza moral que la material. En necesaria esa idea y ese concepto de que tiene que labrarse una sociedad que, en el marco del orden constitucional que hoy discutimos, con la idea social definida de un estado que se pronuncia por las necesidades de todos y no de unos cuantos, se construya sobre esa base un proyecto sostenible, sustentable y digno en el tiempo, que no se hace con palabras, tiene que hacerse con obras y de veras”.

En esa ocasión, el Premio Nacional de Ciencias Sociales (2017) hizo extensivo el mensaje de orgullo y satisfacción de vivir en la capital de Cuba: “Llegue a la memoria de todos los habaneros que ya no están y forman parte de la otra ciudad. Llegue la felicitación a los habaneros que estudian en la Acrópolis de La Habana, su Universidad, aquella donde Fidel afirmó categóricamente que se había hecho revolucionario. Llegue también a los habaneros dispersos por el mundo, porque todos ellos sienten su ciudad como propia y a todos los que estén imbuidos de sincero y profundo patriotismo, que amen su tierra, que amen su árbol, sus piedras y las tumbas de sus antepasados”, finalizó el Doctor Leal Spengler.

(Tomado de sitio eusebio leal.cu)




Celebrarán aniversario 59 de “Palabras a los Intelectuales”

Este 30 de junio se conmemora el aniversario 59 de las Palabras a los Intelectuales pronunciadas por Fidel, que se convirtieron en plataforma fundacional de la política cultural cubana en Revolución.

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba, nacida unas semanas después de ese encuentro histórico con la vanguardia intelectual, organiza de conjunto con el Ministerio de Cultura una jornada de reflexión y celebraciones a un año de la realización del IX Congreso de la UNEAC.

Publicaciones de textos en el sitio web www.uneac.org.cu y las redes sociales de la organización, entrevistas a destacadas personalidades y a testimoniantes de aquellas jornadas de junio de 1961, así como la circulación de muestras fotográficas de la relación de Fidel con la UNEAC y de las sesiones del IX Congreso, formarán parte de la conmemoración.

También diversos medios de prensa del país dedicarán espacios de su programación a este acontecimiento cultural. Radio Rebelde realizará una transmisión especial desde la sede capitalina de la UNEAC, durante toda la jornada.

Este martes, se realizará un panel titulado “A 59 años de Palabras a los intelectuales: Defender la Revolución es defender la Cultura”, con la participación de relevantes personalidades que evocarán y contextualizarán en la contemporaneidad la vigencia de ese antológico discurso de Fidel.

Sin público presente, el panel se trasmitirá a las 4:00 pm por el Canal Caribe de la Televisión Cubana y vía internet por la cadena de páginas de Facebook Streaming Cuba, y los canales de YouTube de la UNEAC y del Ministerio de Cultura.




Primero de Mayo: el fervor de una fecha

Primero de Mayo: el fervor de una fecha

La investigadora, ensayista y profesora cubana Angelina Rojas Blaquier, recordó que el Primero de Mayo como suceso de unidad de los obreros del mundo, logró remontar la bancarrota en 1914 de la Segunda Internacional, la organización que acordó conmemorar las luchas y los mártires de Chicago.

Rojas Blaquier sostuvo que el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 exacerbó las precarias condiciones de vida de los trabajadores, por lo cual se incrementó el sentido de lucha de esa fecha, aunque una parte considerable de los dirigentes socialdemócratas votaran a favor de los presupuestos bélicos.

La autora del excelente ensayo en dos tomos Primer Partido Comunista de Cuba, significó la celebración del Primero de Mayo en Cuba en 1890, cuando aún era una colonia española, a raíz del acuerdo de la Segunda Internacional en 1889.Primero de Mayo: el fervor de una fecha

Angelina Rojas Blaquier ponderó el hecho conmemorativo continuado a lo largo de 130 años, que –según sus palabras— guarda justamente un espíritu de fiesta desde el triunfo de la Revolución en enero de 1959.

La destacada escritora y pedagoga cubana subrayó el vigésimo aniversario del multitudinario acto por el Primero de Mayo en la Plaza de la Revolución, donde el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz expuso su brillante Concepto de Revolución.

Rojas Blaquier dijo que la actual crisis epidemiológica nos obligará a hacer una celebración distinta, pero igualmente emotiva, con el Himno de Bayamo entonado por millones a la vez, reconociendo a las manos del trabajo que combaten la pandemia.

La reconocida estudiosa del movimiento obrero y comunista, reiteró la validez de los reclamos de cada Primero de Mayo, sobre todo ahora ante las profundas grietas y la inhumanidad del capitalismo en el enfrentamiento a la Covid-19, al demostrarse que los desposeídos son los que más sufren.

Primero de Mayo: el fervor de una fecha




El arte es responsabilidad social

El arte es responsabilidad social

Escuche y descargue desde nuestro Canal iVoox la propuesta radial.

Santiago de Cuba. – Robándole tiempo al descanso y aprovechándolo en la casa, la Directora del Estudio Teatro Macubá, Fátima Patterson Patterson, ha convertido su hogar en un taller de costura, para confeccionar nasobucos y proteger a la población del nuevo coronavirus.

La iniciativa realmente fue de mi hija Consuelo que también es actriz, refiere Fátima al mostrar una de las mascarillas sanitarias confeccionada por las dos, ella me dijo vamos a hacer nasobucos, y de inmediato sacamos la máquina, buscamos algunas telas que teníamos en la casa y comenzamos.

Nos turnábamos, hicimos como 60, a vecinos, familiares, gente que pasaba por mi domicilio.

Estoy en lo que me toca como artista, el arte es responsabilidad social, en ayudar a prevenir, divulgar, el arte es eso, expresaba la entrañable Fátima, reiterándole a los cubanos, cuídate tú, cuida a tú familia y quédate en casa.

Premio Nacional de Teatro, Fátima Patterson Patterson y su hija Consuelo, asumen el oficio de costureras mientras no puedan volver a los escenarios, en un noble gesto que les permitió entregarles nasobucos a los santiagueros, materializando de esta manera su apoyo ciudadano para enfrentar la covid 19.

Si su conexión es lenta puede escuchar esta versión y, si lo desea, descargarlo aquí.




Fallece el realizador cubano Juan Padrón, creador de Elpidio Valdés

Juan Padrón. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

El historietista, caricaturista y cineasta cubano Juan Padrón, creador de los legendarios animados de Elpidio Valdés, falleció este 24 de marzo, tras permanecer hospitalizado durante casi un mes.

Su hijo, Ian Padrón, dio a conocer la lamentable noticia en su perfil de Facebook.

Nuestro amado padre Juan Padrón acaba de pasar a la posteridad a las 5.20 am de hoy día 24 de marzo de 2020. “El último mambí” batalló durante 20 días y se va lleno de amor y tranquilidad. Agradecemos a todos los médicos, amigos y admiradores que durante estos días han mostrado su cariño y admiración por este gran artista que es parte ya de la cubanía y la independencia de Cuba. Papi, sé que dirías “no te pongas tan serio”…. y tienes razón. Te recordaremos siempre como el ser humano más simpático, humilde y genial que conoceremos en nuestras vidas. Gracias por Elpidio Valdés, por los Vampiros en La Habana y por sobre todo ser un padre y esposo tan noble y amoroso. !Hasta la vista , compay!.

Trayectoria biográfica de Juan Padrón:

Nació en enero de 1947 en el Central Carolina, en la provincia de Matanzas.

Graduado de la Licenciatura en Historia del Arte en la Universidad de La Habana (1978). Ya desde 1973 trabaja en los Estudios de Animación ICAIC.

Desempeñó diversas funciones como parte su quehacer artístico, que incluyen la historieta y el cine. En 1963 inicia su carrera artística como humorista en el Semanario “Mella”. Publica historietas y chistes en los suplementos “El Sable”, “La Chicharra” y “Dedeté” del periódico “Juventud Rebelde”, donde crea las series “Vampiros”, “Zoológico”, “Comejenes”, etc. En 1970 crea el famoso personaje Elpidio Valdés, que aparece por primera vez en las páginas del semanario “Pionero” y que luego se incluyó tanto en series como películas de animación.

Ha tenido una destacada labor dentro de la realización de animados. Ha desarrollado diversas funciones, entre las que pueden mencionarse: elaboración de guiones, diseño escenográfico, de story board, diseño de personajes, animación, dirección de animación y voces. Ha sido jurado en certámenes nacionales e internacionales.

Ha fungido como director cinematográfico de varios animados realizados con diferentes técnicas y duración. Entre sus títulos se incluyen: la serie de Elpidio Valdés, Filminutos, Quinoscopios, Mafalda y Más se perdió en Cuba; largometrajes tales como “Una aventura de Elpidio Valdés”, “Elpidio Valdés contra dólar y cañón”, “¡Vampiros en La Habana!”, “Mafalda”, “Más se perdió en Cuba”, “Más vampiros en La Habana”.

Entre los reconocimientos obtenidos por su trayectoria y por las obras que ha dirigido se encuentran:

  • Distinción por el Centenario de “La Edad de Oro”.
  • Premio CIFEG que otorga esa institución como reconocimiento.
  • Premio Nacional de Cine (2008).
  • “Distinción por la Cultura Nacional”,
  • Medalla “Alejo Carpentier”,
  • Los premios “Rubén Martínez Villena” y “El Diablo Cojuelo”,
  • “Réplica del Machete de Máximo Gómez”,
  • “Orden Félix Varela”
  • Premio “Espacio por la Obra de la Vida” de la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales de Cuba.
  • “¡Viva papi!”: en 1982 obtuvo Segundo Premio Coral. IV Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana; en 1989, fue seleccionado entre las 30 mejores películas de animación por el Consejo Cultural del Instituto de Cine.
  • “Elpidio Valdés contra dólar y cañón”: en 1983 obtuvo Segundo Premio Coral. V Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana.
  • “¡Vampiros en La Habana!”: en 1985 obtuvo Tercer Premio Coral. VII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana. 1986.- Diploma de Honor.
  • “La fiesta de los hongos”: en 1991, obtuvo Segundo Premio Coral. XIII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana.
  • “Más vampiros en La Habana”: en 2003 obtuvo Primer Premio Coral. XXV Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana.
  • Tres de sus filmes forman parte de la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Tomado de Cubadebate




Inició Feria Internacional del Libro de La Habana

Inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

El inicio de las relaciones de amistad entre Cuba y Vietnam data de 60 años atrás. Precisamente, este país asiático es el invitado de honor de la XXIX Feria Internacional del Libro (FIL Cuba 2020), que quedó inaugurada este jueves en la Fortaleza San Carlos de La Cabaña.

Con la guitarra de Eduardo Sosa y la música tradicional vietnamita, inició la gala cultural, que contó con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de la República, Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado y Truong Thi Mai, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam.

Esta fiesta de los libros pretende reconocer la obra de destacadas figuras de la intelectualidad cubana, entre ellas, Ana Cairo Ballesteros y Eugenio Hernández Espinosa, así como el aniversario 61 del Triunfo de la Revolución y el 20 del Sistema de Ediciones Territoriales.

Se unen más de 200 invitados de 44 países. De las naciones confirmadas hasta el momento, las de mayor representación serán España, México y Perú y se suma por primera vez como expositor Guatemala.

Hay 98 invitados extranjeros y cubanos en el área expositiva, destacan 74 editoriales y 21 distribuidores.

En nombre la delegación invitada de honor, Thi Mai agradeció al país por conceder a Vietnam este privilegio. Calificó a La Habana como una ciudad bella y hospitalaria y a la Feria del Libro como uno de los eventos culturales más importantes de los países de habla hispana.

Significó que en tiempos dónde prima la tecnología, este evento cultural pretende honrar el papel y el valor de los libros y constituye un mensaje a los lectores. “Se abre las puertas a los amantes de los libros”. Asimismo, reconoció la intensión del gobierno de Cuba de hacer una feria con calidad en medio de las afectaciones del bloqueo a la economía.

“Participar en esta feria del libro es una oportunidad para las pueblos, para estrechar las relaciones culturales (…) Para que el pueblo de Cuba tenga una visión de lo que es la literatura vietnamita”

Por su parte, Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro, resaltó el carácter popular y familiar de la Feria. “Su esencia la llevará a todas las provincias, llegando a las comunidades, a los centros de trabajo y a escuelas de todos los municipios”.

Rodríguez Cabrera rememoró la frase de Fidel como premisa de eventos de este tipo:

El Estado socialista debe editar libros no para ganar dinero, sino para para beneficio del pueblo, y se beneficia al pueblo no solo con un determinado tipo de literatura, sino con una gran variedad de libros y una política editorial que permite a la población tener acceso a las mejores obras”.

Según el presidente del ICL, la extraordinaria  voluntad del Estado cubano por continuar mejorando la cultura general del pueblo, ha hecho posible que más de 4 mil títulos y 4 millones de ejemplares recorran todo el país en este 2020.

“La celebración de este evento es una señal inequívoca que Cuba no se rendirá jamás”.

Participaron también en la inauguración de la FIL 2020 el vice primer ministro Roberto Morales Ojeda, Víctor Gaute, miembro del secretariado de PCC, y Alpidio Alonso Grau, ministro de Cultura.

Inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Truong Thi Mai, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam en la inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro, en la inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Algunas novedades de FIL 2020: Víctor Mesa, Ho Chi Minh y un par de policiacos

Más de 500 novedades editoriales van a recorrer toda Cuba a partir de hoy. Hacer una lista no es fácil. Escoger solo algunos libros nos ha resultado complicado. Pero si eres de los que se puede pasar horas en un pabellón, leyendo sinopsis en contraportadas, aquí te dejamos poco más de 10 propuestas que quizás te ayuden a decidirte en tu visita a la cabaña. Deporte, intriga, poesía y algunas bromas👇😉

Para los deportistas…

  • La naranja entera – Osvaldo Rojas Garay

Editorial Capiro

La naranja entera es un libro que agradecerán todos los amantes del béisbol en Cuba, pero, sobre todo, aquellos que se apasionan por la trayectoria de nuestro equipo de pelota: nuestro equipo naranja. La naranja entera historiza, polemiza, genera diálogos, viaja a las fuentes, expone, retrata personajes muy reconocidos: Víctor Mesa, Ariel Pestano y otros tantos que hoy conforman nuestra memoria, nuestra nostalgia, nuestro espíritu.

Para los misteriosos…

  • Havana Story o el simple arte de no poder escibir – Gaetano Longo

Editorial Capitán San Luis

Esta novela, Premio de Literatura Policiaca 2019, tiene los componentes principales de este género: intriga, suspense y acción. Contempla subtramas en tres periodos históricos bien diferenciados: década del 40, década del 50, con sus características: corrupción, mafia, represión; y etapa actual, que la inicia señalando: “Con la situación de crisis que había empezado en el 2008 y la falta de trabajo…”.

Para los peques…

  • Une los puntos y verás – Ariel Fonseca Rivero

Editorial Oriente

¿Cuál es la mejor manera de hacer amigos? ¿Ser buen estudiante?, ¿saber dibujar corazones?, ¿ser valiente?, ¿tener una gran imaginación? Al leer esta historia descubrirás que no existe un único camino y que tu mejor amigo puede estar donde menos lo esperas. Si quieres comprobarlo, Une los puntos y verás

Para los más pillos…

  • Cuentos populares cubanos de humor – Samuel Feijóo

Editorial Letras Cubanas

Relatos populares recopilados por toda la isla con jocosa sabiduría conforman esta antología de cuentos en la cual aparecen los personajes tradicionales: el isleño, el gallego, el guajiro, el negro ocurrente.

Para los curiosos del pasado…

  • Fidel. Un guerrillero antillano en el paralelo 17 – José Llamos Camejo

Casa Editora Abril

En ocasión del 45 aniversario de la visita del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, a las zonas recién liberadas de Vietnam (septiembre de 1973), se presentan a los lectores conmovedoras historias narradas en este libro por el periodista José Llamos Camejo. La obra, que es el resultado de la búsqueda y los intercambios sostenidos por su autor, nos adentrará en aristas desconocidas sobre aquel acontecimiento histórico y la hazaña emancipadora de los vietnamitas, una proeza que la humanidad no olvida.

  • Palabras rencontradas – Ciro Bianchi

Casa Editora Abril

Ciro Bianchi, ese ingenioso periodista cubano, revisita algunas de sus entrevistas más queridas, de las cuales solo dos ven la luz por primera vez. Personalidades nacionales y foráneas, destacadas en la política, la literatura, la danza, el cine y el periodismo, entregan cómodamente aristas y detalles muy poco conocidos de su vida y obra.

¿Qué sintió Saramago al no recibir el Nobel?, ¿por qué fue degradado el comandante Efigenio Ameijeiras?, o cómo era la vida hogareña de Portocarrero con su pareja, son algunas de las más íntimas revelaciones de estas Palabras rencontradas, Premio del Lector 2019.

  • Ho Chi Minh, el patriota – Julio A. García Olivera

Editorial Ciencias Sociales

En este libro se describe la descomunal batalla librada por Ho Chi Minh, su Partido y heroico pueblo para derrotar la criminal agresión extranjera contra su patria.

Para los más poetas…

  • Brújulas – Elizabeth Reinosa Aliaga

Ediciones La Luz

En este libro de décimas hay un argumento cardinal: la urgente edición del mundo, que necesita ser salvaguardado y rectificado de inmediato, ha de ocurrir dentro de cada uno de nosotros, no importa edad o condición, y solo se atesorará o cambiará algo afuera cuando nos dispongamos, desde nuestra vivencia más íntima…

Para los más atrevidos…

  • Eau de toilette – Iran Capote Fuente

Casa Editora Abril

La pieza dramática con la que Iran Capote da el salto a nuestra periferia literaria es el Premio Calendario 2019 y procede del riesgo y la entrega rabiosa. Desde un baño público emerge el rancio aroma de mofeta que se respire en esta obra. Un aroma que se enmascara con capas de aromatizante “pinolor”, tufo disfrazado de próspero negocio para evader, por igual, culpas y venganzas.

En el Urinario se escucha el jolgorio del carnival, la estridencia de la ciudad; se anticipa la fiesta con música de Los Van Van; se acciona la cámara para la filmación de un documental, digamos que falso; se venden productos higiénicos; se chatea con la scoria; se hacen selfies, se baila; se ejecuta una operación policial; se gesta un “contrapaís”. Se agoniza.

  • Destino Cuba – Freddy Núñez Estenoz

Ediciones La Luz

Es una obra escrita, no desde el lugar de quien piensa a Cuba como país natal, sino desde el punto de vista de quien la ve o la imagina como destino turístico, amoroso, sociológico, político, insular. La obra cuenta la espera de seis personajes (cinco de ellos, alemanes; la otra, una cubana) que abordarán un vuelo retrasado en el aeropuerto de Frankfurt con destino a La Habana.

Poco a poco, como suele armarse el teatro de Beckett en torno a la espera ―acá lo absurdo pudiese estar en la “ligereza” con que esos personajes comienzan a interactuar y conocerse si tenemos en cuenta que provienen de culturas más discretas, frías, introvertidas, como la germánica―, iremos conociendo de sus conflictos y las relaciones de poder o sumisión que han establecido en un país y en el otro.

Otros de los títulos editados o reeditados en esta feria:

  • La biografía Hugo Chávez y el destino de un pueblo
  • Las cuatro novelas en 2 tomos de Leonardo Padura, Pasado perfecto y Viento de cuaresma, tomo I; Máscaras y Paisaje de otoño, tomo II.
  • Historietas y fotonovelas del programa televisivo Tras la huella, que incluye un caso inédito y la participación el 11 de febrero en los pabellones K-4 y K-5 de los actores de la serie.
  • El libro juvenil Mi papá salió del closet, de Mildre Hernández.
  • Puede consultar el programa y las presentaciones de la 29 Feria Internacional del Libro aquí.

En video, Feria Internacional del Libro

Vea además:




Los mejores programas de la Televisión Cubana en 2019

Una vez más me lanzo al ruedo. Aquí están los programas de la Televisión Cubana (TVC) que escojo como los mejores del 2019.

Sigo pensando que una buena programación es una asignatura pendiente en nuestra televisión. Y repito lo que dije la vez pasada:

“Nunca he creído mucho en listas, ni en concursos, pero asumo la responsabilidad de ofrecer mi opinión y… ser injusta. La televisión no es mía, ni de nadie en particular, es de todos y por eso cada persona exige ‘su programa’ y ‘su parrilla’”.

De ahí que existan discrepancias. Incluso, en los comentarios que han generado textos o entrevistas publicados en este espacio. Sería injusto no reconocer el esfuerzo del Estado y la TVC en mantener la programación, sobre todo en los momentos más difíciles que se vivieron durante los meses de agosto y septiembre del año que termina.

No pocos programas fueron hechos sin aire acondicionado, otros, aún se graban en las horas de menos consumo eléctrico, para luego ser transmitidos. Es cierto que han perdido ese sabor de tenerlos “en vivo”, pero se mantienen en la parrilla.

Ha sido un año complejo para Cuba, para cada uno de nosotros y para la televisión. Llega el 2020, esperemos que sigamos avanzando y que la TVC sea mejor. ¡Feliz año para todos!

Esta es mi selección:

  1. Telenovela Entrega.
  2. Programa humorístico Vivir del Cuento.
  3. Programación cinematográfica, en especial La séptima puerta y De cierta manera.
  4. La banda gigante, el concurso Adolfo Guzmán y Lucas con su gira.
  5. Algunas Mesas Redondas, reportajes y comentarios de Lázaro Manuel Alonso y Abdiel Bermúdez, espacios como Libre acceso del Canal Habana y las crónicas dominicales de Julio Acanda.
  6. La transmisión de los Juegos Panamericanos de Lima 2019 y la Serie Nacional de Béisbol, menos la narración.
  7. La pupila asombrada y Con dos que se quieran (3)
  8. Hacemos Cuba y algunas transmisiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
  9. Emisiones de Hola Habana, Buenos días, De tarde en casa y Al mediodía.
  10. La Campaña por los 500 años de La Habana del Canal Habana y lo realizado referente al tema por el programa Sitio del arte.

Mis argumentos:

Presentación de la telenovela cubana Entrega

Entrega: Con un guion sin costuras de Amílcar Salatti, en el que convergen melodrama, policíaco y crítica social, el director Alberto Luberta, teniendo la apreciable colaboración de Osvaldo Doimeadiós -en la dirección de actores-, ha conseguido un producto logrado como audiovisual y necesario para la sociedad desde el punto de vista temático. La cultura del ser humano empieza en la cuna y se consolida con el maestro: al fin vemos en pantalla a un educador, de carne y hueso, que no es Dios ni Diablo y que atraviesa por un difícil entorno social, desde la golosina de la corrupción, la intransigencia de los maniqueos y la incomprensión de la pareja. Todo bien realizado, hasta la presentación.

Personajes del popular programa humorístico Vivir del cuento.

Vivir del cuento: Sigue siendo el programa más popular de la Televisión Cubana, ese que se espera placenteramente los lunes a las 8 y 30 de la noche, y que genera todo tipo de especulaciones. Es un reflejo desde el humor (látigo con cascabel) de muchos de nuestros males, nacidos desde la ineficiencia, con buena realización.

Rolando Pérez Betancourt, conductor del programa La séptima puerta.

La programación cinematográfica, en general, es buena. En Cuba, desde tu sillón o cama, puedes acceder a cintas de renombre mundial, a veces porque las impone el mercado; otras, por sus valores estéticos. Así, los programas Historia del cine, Pensando en 3D, De nuestra América, Arte siete, El espectador crítico y X distante, con diferencias en conducción y presentación, le permiten al televidente acercarse al producto fílmico, le da herramientas -las use o no- para enfrenarlo. En ese sentido destaco dos programas: La séptima puerta, una propuesta de cine de autor en la mayoría de las oportunidades. Su público espera las cintas para ver lo mejor de la cinematografía mundial hecha en Europa, en Asia o en los Estados Unidos, y a De cierta manera, una revista cinematográfica, donde se disfruta del “cine cubano de siempre”-como reza su slogan-, y sería muy bueno, por su valor histórico y cultural, que formara parte de la enseñanza media en nuestro país.

La banda gigante fue una muestra de que se pueden realizar programas de participación, de ejecución de instrumentos, que resulten atractivos e instructivos para el televidente. El Concurso Adolfo Guzmán, polémico desde su nacimiento, rescató la música de Guzmán y resultó una buena oferta para los domingos veraniegos. El programa Lucas, sigue siendo una ventana (polémica sí) al video clip cubano. Además, en el año que termina, realizó una gira por el país, realizando espectáculos en lugares intricados, vinculados con la Historia. De hecho, su slogan recordó nuestra génesis patria.

Temas de interés para la población se han hecho habituales en la Mesa Redonda, que acaba de cumplir sus 20 años, y lo celebró poniendo sobre el tapete asuntos en los que estuvieron presente los máximos ejecutivos de las diferentes ramas gubernamentales del país. Lázaro Manuel Alonso y Abdiel Bermúdez son dos periodistas de la TVC que han logrado tratar asuntos peliagudos de una forma creíble e inteligente. El espacio Libre acceso, del Canal Habana, ha sentado en su espacio a las personas responsables de problemas variopintos, y logrado la polémica en no pocas oportunidades. Las crónicas de Julio Acanda siguen siendo la muestra de que se puede decir mucho y bien, en un minuto de televisión: que puede tratar de la historia de un ladrillo, incrustado en un edificio de La Habana Vieja, de un monasterio europeo o de una intervención quirúrgica a una persona de una provincia cubana.

A pesar de que nos quedamos con deseos de ver más triunfos de nuestros atletas (y la pelota fue un descalabro), disfrutamos los Juegos Panamericanos. La Serie Nacional de Béisbol también tiene muchos seguidores, pero por favor: se dice ‘hubo’, nunca ‘hubieron’, como dicen los narradores, por solo señalar un ejemplo entre muchos.

La pupila asombrada es un espacio que se agradece, con buena construcción audiovisual, y con temas muy interesantes. Con dos que se quieran (3) es un programa de entrevistas con un excelente empaque, que nos ofrece la oportunidad de conocer a personas destacadas en diversas áreas, ya no solo van artistas.

Hacemos Cuba ha logrado que se hable de la Constitución, de sus artículos y de las leyes en las voces de altos responsables de su cumplimiento. En un diálogo, en vivo, muestran cómo interpretar o ejecutar un procedimiento. De igual forma, ha sido útiles las transmisiones de las sesiones de Asamblea Nacional, donde intervienen especialistas verosímiles.

Hola Habana, Buenos días, De tarde en casa y Al mediodía son programas con alto nivel de teleaudiencia por tratarse de revistas variadas. Aunque las dos últimas se siguen grabando, continúan entre las propuestas que más el televidente agradece por lo que en ellas se informa.

El Canal Habana diseñó una campaña de publicidad por los 500 años de la capital que fue respetable, tanto por la dimensión de lo que mostró como por la forma en la que lo hizo. En ese sentido, Sitio del arte, un programa de opinión cultural, dedicó algunos de sus espacios a reverenciar el cumpleaños de una manera valorativa y bella.

Tomado de Cubadebate