El ICRT ya tiene su delegado directo al XI Congreso de la Juventud cubana

Mucha emoción y compromiso se vivió este jueves en el Instituto Cubano de Radio y Televisión, donde el entusiasta y audaz joven Raidel Santana Delgado, secretario general del Comité UJC de ICRT, fue elegido delegado directo al 11 Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, que con el lema Tu futuro hoy, sesionará del 2 al 4 de abril venidero en La Habana.

Por Yoanny Duardo Guevara.

El especialista en Medios de Comunicación recibió de manos de la primera secretaria del Comité Nacional de la UJC, Susely Morfa el reconocimiento y la credencial que lo acredita como delegado directo a la magna cita de la vanguardia juvenil de Cuba, en presencia del vicejefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, Joel Suárez Pellé y el presidente del ICRT, Alfonso Noya Martínez.

“El ICRT completo va a estar representado en el 11 Congreso juvenil”, expresó, ante trabajadores del Instituto, Santana Delgado, quien trabaja en la Dirección de Comunicación de la TV Cubana.

Agradeció al colectivo por elegirlo y felicitó a los demás precandidatos, todos, dijo, con sobrados méritos, quienes también fueron reconocidos en el acto, donde ratificó el compromiso de los jóvenes cubanos con la continuidad de la Revolución.

La primera secretaria del Comité provincial de la UJC en La Habana, Ailyn Álvarez,  elogió el trabajo del entusiasta joven al frente del Comité UJC del ICRT,  organismo, elogió, que ha fortalecido sus estructuras de base y muestra excelentes resultados en el trabajo de la organización de la vanguardia juvenil de Cuba.

La especial actividad terminó con la actuación del trovador cubano Tony Ávila, quien deleitó a todos con su arte.




Caricom rechaza recrudecimiento del bloqueo contra Cuba

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Foto: Tomada de Twitter

Los jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (Caricom), que concluyeron este miércoles su 31 Reunión Intersesional, reiteraron su preocupación por la intensificación de las sanciones del Gobierno de Estados Unidos en virtud del Título III de la Ley Helms-Burton, que recrudecen el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, y denunciaron «como injustificable la aplicación de leyes y medidas de carácter extraterritorial que son contrarias al Derecho Internacional».

Los 15 jefes de Gobierno miembros de Caricom, además de rechazar el recrudecimiento del bloqueo, condenaron la campaña contra la cooperación médica que Cuba brinda, y reconocieron los beneficios de esa asistencia a lo largo de los años, que ha ayudado a construir sus sectores de salud en beneficio y bienestar de sus pueblos. El texto rechaza también la declaración de que esa ayuda médica brindada por los cubanos era una forma de trata de personas.

Tras conocer esa posición, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, compartió en su cuenta de Twitter el agradecimiento, en nombre del pueblo de Cuba, por el gesto de los dignatarios caribeños.

La Comunidad del Caribe (Caricom) definió este miércoles en Barbados la agenda de integración regional y las medidas para fortalecer la unión, en medio de los constantes desafíos globales, en el cierre de la 31 Reunión entre sesiones de Jefes de Gobierno, señala Prensa Latina. Los gobernantes caribeños intercambiaron con el sector privado y la sociedad civil la agenda de salud pública del Caribe, el enfoque regional sobre el tratamiento al virus Covid-19 y las relaciones con el bloque comunitario abordadas por el canciller de Canadá, Francois-Philippe Champagne.

A criterio del secretario general de Caricom, Irwin LaRocque, los debates se presentan en un contexto de incertidumbre, tras las crecientes amenazas al multilateralismo, la propagación de tensiones y la volatilidad derivadas de conflictos no resueltos. En ese sentido, pidió a los presentes actuar colectivamente para vencer los obstáculos, así como asegurar y promover los intereses como comunidad.

Tomado de Granma




Entrega, la telenovela cubana

En Entrega (Cubavisión; lunes, miércoles y viernes, 9:00 p.m.) hay enjundia, hay polémica, hay análisis de un contexto… pero también hay «novelería». El éxito de la telenovela reside precisamente en esa capacidad de articular historias atractivas, con muchas peripecias, «enredos», suspenso, puntos de giro… sin descuidar el «mensaje» social.

Una y otra vez se ha tropezado aquí con la misma piedra: una telenovela puede promover valores, proponer una visión crítica de la historia o la contemporaneidad, ofrecer una crónica interesada y comprometida del momento… pero al hacerlo, no puede permitirse ignorar las reglas esenciales del melodrama: esa lucha entre contrarios mueve el «mecanismo».

Si esos contrarios (héroes y villanos) están matizados (como es el caso), mucho mejor. Pero el arquetipo sigue funcionando. Y seguirá funcionando para mucha gente, por mucho tiempo más.

Entrega no renuncia al esquema: hay personajes positivos y negativos, aunque se rehúye de los extremos. Y las encrucijadas del amor (y obviamente, el desamor) siguen marcando buena parte de las tramas.

Lo interesante es que, al mismo tiempo, se pulsan temas esenciales del debate público de aquí y ahora. Y generalmente no parecen impuestos, pues se insertan con coherencia en las líneas dramáticas… o terminan constituyendo el eje de algunas de esas líneas.

Tampoco se renuncia a la narrativa de lo inusual, lo extraordinario… por haber, hay hasta trama policial con asesino incluido. Pero el entramado está tan bien «servido», que se tiende al equilibrio: lo escabroso no es énfasis.

El resultado es que se satisfacen demandas disímiles. Habrá quien la vea cautivado por el itinerario romántico de los personajes, y habrá quien se interese por el debate social. Puede que la «intensidad» de lo que se cuenta sea demasiada para otros… pero se sabe que la telenovela puede pactar con lo poco probable y lo llamativo, aunque rocen con lo inverosímil.

Para gustos, los géneros.

Los núcleos de Entrega están bien conformados y los «puentes» entre unos y otros son funcionales. Los hilos de la telaraña no se enredan, pese a sus muchas ramificaciones.

Las tramas avanzan y se entrecruzan sin que se formen nudos indisolubles, el escritor parece tener dominio de lo que va desarrollando.

Puede que de cuando en cuando asome cierto didactismo, un tono algo sentencioso; puede que algunos conflictos sean presentados y resueltos sin hurgar demasiado en causas primigenias; algunos de los enfrentamientos tienen una carga simbólica demasiado evidente, aleccionadora… pero no se llega al panfleto ramplón.

Ante la siempre peligrosa pretensión de atender tantos frentes («en esa telenovela hay de todo, pasa de todo» —comentaba una señora el otro día en la cola de la A58), el autor logra mantener las riendas.

Sobre el tratamiento de la Historia (más bien sobre la manera en que se podría o habría que impartir la Historia en el sistema de enseñanza) habrá también varias opiniones… Muchas de ellas afloran en la propia telenovela.

Se podría incluso cuestionar algunos enfoques del profesor… o aplaudirlos. Es un debate que Entrega ha reavivado, y el escritor, a todas luces, no es imparcial.

La puesta en pantalla es correcta, sin particulares subrayados. Notable, eso sí, la selección del reparto y el vuelo de muchas de las interpretaciones. Hay una nueva generación de actores que destacan por la naturalidad y la fuerza con que asumen sus personajes. La feliz confluencia con indiscutibles maestros habla bien del casting y de la dirección actoral.

Pero de eso hablaremos próximamente, en este mismo sitio.

Tomado del Portal de la Televisión Cubana




Inició Feria Internacional del Libro de La Habana

Inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

El inicio de las relaciones de amistad entre Cuba y Vietnam data de 60 años atrás. Precisamente, este país asiático es el invitado de honor de la XXIX Feria Internacional del Libro (FIL Cuba 2020), que quedó inaugurada este jueves en la Fortaleza San Carlos de La Cabaña.

Con la guitarra de Eduardo Sosa y la música tradicional vietnamita, inició la gala cultural, que contó con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de la República, Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado y Truong Thi Mai, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam.

Esta fiesta de los libros pretende reconocer la obra de destacadas figuras de la intelectualidad cubana, entre ellas, Ana Cairo Ballesteros y Eugenio Hernández Espinosa, así como el aniversario 61 del Triunfo de la Revolución y el 20 del Sistema de Ediciones Territoriales.

Se unen más de 200 invitados de 44 países. De las naciones confirmadas hasta el momento, las de mayor representación serán España, México y Perú y se suma por primera vez como expositor Guatemala.

Hay 98 invitados extranjeros y cubanos en el área expositiva, destacan 74 editoriales y 21 distribuidores.

En nombre la delegación invitada de honor, Thi Mai agradeció al país por conceder a Vietnam este privilegio. Calificó a La Habana como una ciudad bella y hospitalaria y a la Feria del Libro como uno de los eventos culturales más importantes de los países de habla hispana.

Significó que en tiempos dónde prima la tecnología, este evento cultural pretende honrar el papel y el valor de los libros y constituye un mensaje a los lectores. “Se abre las puertas a los amantes de los libros”. Asimismo, reconoció la intensión del gobierno de Cuba de hacer una feria con calidad en medio de las afectaciones del bloqueo a la economía.

“Participar en esta feria del libro es una oportunidad para las pueblos, para estrechar las relaciones culturales (…) Para que el pueblo de Cuba tenga una visión de lo que es la literatura vietnamita”

Por su parte, Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro, resaltó el carácter popular y familiar de la Feria. “Su esencia la llevará a todas las provincias, llegando a las comunidades, a los centros de trabajo y a escuelas de todos los municipios”.

Rodríguez Cabrera rememoró la frase de Fidel como premisa de eventos de este tipo:

El Estado socialista debe editar libros no para ganar dinero, sino para para beneficio del pueblo, y se beneficia al pueblo no solo con un determinado tipo de literatura, sino con una gran variedad de libros y una política editorial que permite a la población tener acceso a las mejores obras”.

Según el presidente del ICL, la extraordinaria  voluntad del Estado cubano por continuar mejorando la cultura general del pueblo, ha hecho posible que más de 4 mil títulos y 4 millones de ejemplares recorran todo el país en este 2020.

“La celebración de este evento es una señal inequívoca que Cuba no se rendirá jamás”.

Participaron también en la inauguración de la FIL 2020 el vice primer ministro Roberto Morales Ojeda, Víctor Gaute, miembro del secretariado de PCC, y Alpidio Alonso Grau, ministro de Cultura.

Inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Truong Thi Mai, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam en la inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro, en la inauguración de la XXIX Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Algunas novedades de FIL 2020: Víctor Mesa, Ho Chi Minh y un par de policiacos

Más de 500 novedades editoriales van a recorrer toda Cuba a partir de hoy. Hacer una lista no es fácil. Escoger solo algunos libros nos ha resultado complicado. Pero si eres de los que se puede pasar horas en un pabellón, leyendo sinopsis en contraportadas, aquí te dejamos poco más de 10 propuestas que quizás te ayuden a decidirte en tu visita a la cabaña. Deporte, intriga, poesía y algunas bromas👇😉

Para los deportistas…

  • La naranja entera – Osvaldo Rojas Garay

Editorial Capiro

La naranja entera es un libro que agradecerán todos los amantes del béisbol en Cuba, pero, sobre todo, aquellos que se apasionan por la trayectoria de nuestro equipo de pelota: nuestro equipo naranja. La naranja entera historiza, polemiza, genera diálogos, viaja a las fuentes, expone, retrata personajes muy reconocidos: Víctor Mesa, Ariel Pestano y otros tantos que hoy conforman nuestra memoria, nuestra nostalgia, nuestro espíritu.

Para los misteriosos…

  • Havana Story o el simple arte de no poder escibir – Gaetano Longo

Editorial Capitán San Luis

Esta novela, Premio de Literatura Policiaca 2019, tiene los componentes principales de este género: intriga, suspense y acción. Contempla subtramas en tres periodos históricos bien diferenciados: década del 40, década del 50, con sus características: corrupción, mafia, represión; y etapa actual, que la inicia señalando: “Con la situación de crisis que había empezado en el 2008 y la falta de trabajo…”.

Para los peques…

  • Une los puntos y verás – Ariel Fonseca Rivero

Editorial Oriente

¿Cuál es la mejor manera de hacer amigos? ¿Ser buen estudiante?, ¿saber dibujar corazones?, ¿ser valiente?, ¿tener una gran imaginación? Al leer esta historia descubrirás que no existe un único camino y que tu mejor amigo puede estar donde menos lo esperas. Si quieres comprobarlo, Une los puntos y verás

Para los más pillos…

  • Cuentos populares cubanos de humor – Samuel Feijóo

Editorial Letras Cubanas

Relatos populares recopilados por toda la isla con jocosa sabiduría conforman esta antología de cuentos en la cual aparecen los personajes tradicionales: el isleño, el gallego, el guajiro, el negro ocurrente.

Para los curiosos del pasado…

  • Fidel. Un guerrillero antillano en el paralelo 17 – José Llamos Camejo

Casa Editora Abril

En ocasión del 45 aniversario de la visita del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, a las zonas recién liberadas de Vietnam (septiembre de 1973), se presentan a los lectores conmovedoras historias narradas en este libro por el periodista José Llamos Camejo. La obra, que es el resultado de la búsqueda y los intercambios sostenidos por su autor, nos adentrará en aristas desconocidas sobre aquel acontecimiento histórico y la hazaña emancipadora de los vietnamitas, una proeza que la humanidad no olvida.

  • Palabras rencontradas – Ciro Bianchi

Casa Editora Abril

Ciro Bianchi, ese ingenioso periodista cubano, revisita algunas de sus entrevistas más queridas, de las cuales solo dos ven la luz por primera vez. Personalidades nacionales y foráneas, destacadas en la política, la literatura, la danza, el cine y el periodismo, entregan cómodamente aristas y detalles muy poco conocidos de su vida y obra.

¿Qué sintió Saramago al no recibir el Nobel?, ¿por qué fue degradado el comandante Efigenio Ameijeiras?, o cómo era la vida hogareña de Portocarrero con su pareja, son algunas de las más íntimas revelaciones de estas Palabras rencontradas, Premio del Lector 2019.

  • Ho Chi Minh, el patriota – Julio A. García Olivera

Editorial Ciencias Sociales

En este libro se describe la descomunal batalla librada por Ho Chi Minh, su Partido y heroico pueblo para derrotar la criminal agresión extranjera contra su patria.

Para los más poetas…

  • Brújulas – Elizabeth Reinosa Aliaga

Ediciones La Luz

En este libro de décimas hay un argumento cardinal: la urgente edición del mundo, que necesita ser salvaguardado y rectificado de inmediato, ha de ocurrir dentro de cada uno de nosotros, no importa edad o condición, y solo se atesorará o cambiará algo afuera cuando nos dispongamos, desde nuestra vivencia más íntima…

Para los más atrevidos…

  • Eau de toilette – Iran Capote Fuente

Casa Editora Abril

La pieza dramática con la que Iran Capote da el salto a nuestra periferia literaria es el Premio Calendario 2019 y procede del riesgo y la entrega rabiosa. Desde un baño público emerge el rancio aroma de mofeta que se respire en esta obra. Un aroma que se enmascara con capas de aromatizante “pinolor”, tufo disfrazado de próspero negocio para evader, por igual, culpas y venganzas.

En el Urinario se escucha el jolgorio del carnival, la estridencia de la ciudad; se anticipa la fiesta con música de Los Van Van; se acciona la cámara para la filmación de un documental, digamos que falso; se venden productos higiénicos; se chatea con la scoria; se hacen selfies, se baila; se ejecuta una operación policial; se gesta un “contrapaís”. Se agoniza.

  • Destino Cuba – Freddy Núñez Estenoz

Ediciones La Luz

Es una obra escrita, no desde el lugar de quien piensa a Cuba como país natal, sino desde el punto de vista de quien la ve o la imagina como destino turístico, amoroso, sociológico, político, insular. La obra cuenta la espera de seis personajes (cinco de ellos, alemanes; la otra, una cubana) que abordarán un vuelo retrasado en el aeropuerto de Frankfurt con destino a La Habana.

Poco a poco, como suele armarse el teatro de Beckett en torno a la espera ―acá lo absurdo pudiese estar en la “ligereza” con que esos personajes comienzan a interactuar y conocerse si tenemos en cuenta que provienen de culturas más discretas, frías, introvertidas, como la germánica―, iremos conociendo de sus conflictos y las relaciones de poder o sumisión que han establecido en un país y en el otro.

Otros de los títulos editados o reeditados en esta feria:

  • La biografía Hugo Chávez y el destino de un pueblo
  • Las cuatro novelas en 2 tomos de Leonardo Padura, Pasado perfecto y Viento de cuaresma, tomo I; Máscaras y Paisaje de otoño, tomo II.
  • Historietas y fotonovelas del programa televisivo Tras la huella, que incluye un caso inédito y la participación el 11 de febrero en los pabellones K-4 y K-5 de los actores de la serie.
  • El libro juvenil Mi papá salió del closet, de Mildre Hernández.
  • Puede consultar el programa y las presentaciones de la 29 Feria Internacional del Libro aquí.

En video, Feria Internacional del Libro

Vea además:




¿Por qué ultrajar a Martí es herir el alma de Cuba?

«José Martí la definición misma de lo que somos. Es un modo de sentir y un modo de pensar», así ha dicho recientemente el historiador cubano Eduardo Torres Cuevas. Por eso, mancillar el busto del Apóstol de Cuba es herir el alma de la Patria. #AsíComoTeDigo.

En Video:

Tomado de Canal Caribe




José Martí: el alma viva de nuestra resolución de resistencia

jose marti
Foto: Aldo Soler

Soy de los que piensan en José Martí con mucha frecuencia. Muy especialmente lo venero los 28 de enero y 19 de mayo, fechas sagradas. Será que mi generación, nacida bajo el impacto del triunfo de la Revolución, que creció mambisa y rebelde, martiana, guevarista y fidelista, lleva la nobleza y entereza del ideario martiano en las venas.

Recuerdo que, de niño, alguien me contó que apenas dos días después de la conmemoración del centenario de su natalicio en 1953, policías de Batista irrumpieron en el estudio del escultor José Manuel Fidalgo en El Calvario, destruyeron su colección de bustos y estatuillas, y se ensañaron particularmente con los de Martí con la frase esculpida Para Cuba que sufre. No olvido la historia del capitán de la policía que amenazó a Fidalgo con hacerle comer los bustos rotos de Martí y obligarle a esculpir bustos de Batista.

Aquel relato me impactó y llenó de indignación. En mis andanzas de muchacho de barrio en Cayo Hueso, en Centro Habana, había descubierto una pequeña tienda en la calle Galiano, casi esquina a Zanja, donde vendían pequeños bustos de próceres de nuestra independencia y allí me dirigí para adquirir mi Martí. Al llegar, encontré la tienda clausurada. Desde entonces fue una obsesión, tener un busto del Apóstol, no como fetiche, sino como estímulo espiritual. Con los años, he multiplicado su presencia en mi casa.

En estos días en que nuestro pueblo ha recibido con indignación las noticias de los hechos vandálicos contra bustos de nuestro Héroe Nacional en la ciudad de La Habana, he meditado sobre el objetivo real de estos actos. Estoy convencido de que forman parte de la estrategia de desmontaje de la historia Patria, banalizando y desvalorando nuestros símbolos más sagrados: la bandera, el himno; …Martí. Recordemos el derrumbe del campo socialista y la destrucción de los monumentos y estatuas que simbolizaban las luchas de los pueblos por su emancipación y el socialismo.

José Martí no es solo el símbolo de lo más puro y excelso de la cubanía. Es el principal inspirador de nuestra Revolución, el alma viva de nuestra resolución de resistencia y victoria, de solidaridad y antimperialismo, quien nos enseñó la dirección y dimensión del peligro. Fue el maestro de la generación gloriosa de su Centenario, y el guía medular de la concepción política y revolucionaria del Comandante en Jefe Fidel Castro. Atacarlo, entonces, es atacar a la Revolución, sus principios y sus valores.

No son nuevas las ofensas al Apóstol. La Habana se estremeció aquel 11 de marzo de 1949 cuando marines estadounidenses mancillaron su estatua en el Parque Central. La justa reacción del pueblo fue reprimida por el gobierno de turno, que protegió a los culpables y se complació con las disculpas de un embajador de Estados Unidos que nuevamente ofendió la inteligencia popular, al declarar que otros marines habían ayudado a lograr la independencia de Cuba.

La represión de la policía contra los estudiantes fue brutal. Entre los contusos se encontraba el joven Fidel Castro. Eran los tiempos en que los gobiernos auténticos de Ramón Grau San Martín y Carlos Prío Socarrás, mancillaban el nombre del Apóstol al tomar su foto como bandera y asumir el nombre del Partido Revolucionario Cubano como propio, añadiendo el calificativo de, Auténtico, como si el fundado por nuestro Martí fuera de menor valía.

Todo un espectáculo montó Fulgencio Batista en ocasión del Centenario del natalicio de José Martí el 28 de enero de 1953. Quiso presumir de lo que no era, …martiano. Y no podía serlo quien, desde su incursión en la vida política de nuestro país, fue lacayo servil del imperialismo yanqui, su hombre en Cuba, represor, asesino, antidemocrático y golpista.

Dos días después del forzado show batistiano, ocurrió el deleznable asalto al estudio de Fidalgo, quien se vio obligado a exiliarse en México. En defensa de Fidalgo y denunciando el atropello, el joven abogado Fidel Castro publicó en la revista Bohemia, el 8 de febrero de 1953, su artículo Asaltado y destruido el estudio del escultor Fidalgo.

Años después, tuve la oportunidad de visitar a su viuda en la ciudad de Veracruz, México. La anciana virtuosa, compañera de su vida, conservaba pedazos de los bustos destruidos por las hordas de Batista. Me obsequió uno de Benito Juárez elaborado por el artista y revolucionario. Hasta sus últimos días, Fidalgo resaltó en sus obras la grandeza de la historia de la América nuestra.

En julio de 1956, la productora hollywoodense Warner Brothers estrenó en Estados Unidos el filme Santiago, una ofensa total a la cubanía, donde se tergiversaba la imagen de José Martí, a quien representan vivo en 1898, viviendo en Haití, en un palacio, rodeado de esclavos. Los cubanos entonces residentes en Estados Unidos, rechazaron con manifestaciones públicas de indignación, aquel agravio.

Apenas triunfó la revolución, elementos batistianos que huían de la justicia revolucionaria, fundaron en Nueva York, el 28 de enero de 1959, una organización contrarrevolucionaria que nombraron La Rosa Blanca. Fue la primera organización terrorista que utilizara como nombre un símbolo martiano. Nueve años más tarde se fundaba en Nueva York el grupo terrorista Abdala, responsable de múltiples ataques contra funcionarios y representantes cubanos en el exterior.

Para continuar mancillando el nombre del Apóstol, el Gobierno de Estados Unidos fundó en 1985, Radio Martí, y en marzo de 1990, Televisión Martí, dos emisoras que ofenden con mal e inescrupuloso periodismo, noticias falsas y rabiosa bilis contrarrevolucionaria, la memoria del Héroe y la dignidad de todo un pueblo. Todo un contrasentido si tenemos en cuenta que fue Martí, entre todos los cubanos de su tiempo, el crítico mayor del naciente imperio.

Ofensivo e indignante resultó también el proyecto de filme Quiero hacer una película, inscrito en marzo de 2018 en la muestra de jóvenes realizadores y que motivara el rechazo de los creadores del Instituto Cubano de Arte e Industrias Cinematográfica. En él, uno de los protagonistas ofende de manera vulgar, a José Martí.

Los enemigos de nuestra Revolución se aprovechan hoy de la adicción a las redes sociales de un sector no despreciable de la juventud cubana, para tratar de contaminarla con contenidos antimartianos y solapada o abiertamente contrarrevolucionarios. Vivimos tiempos en que la historia y la cultura deben darse la mano, asidas con fuerza, para llevar a estas plataformas, en los códigos comunicacionales idóneos, las verdades y valores de nuestra identidad.

A la infamia de los profanadores de marras, se antepone la actitud del niño Jorge Daniel de la Torre Samper, del poblado avileño de Punta Alegre, quien rescató de entre un amasijo de arbustos y malezas, un busto de Martí derribado por los fuertes vientos del huracán Irma, en 2017. Su imagen enaltecedora recorrió el mundo.

A través de la red de redes no encontré, en Estados Unidos, manifestaciones abiertas de rechazo o indignación a la delictiva e irrespetuosa provocación de quienes en la Isla mancillaron los bustos de Martí. Más bien la exaltación y llamado a la continuidad de los repugnantes hechos, por un autonombrado grupo Clandestinos. Me pregunto cómo reaccionarían los miles de cubanos que aman su Isla y su Patria y que por disímiles razones viven en Estados Unidos, si el hecho ocurriera en uno de los bustos o estatuas que en honor al Apóstol existen en Miami, Cayo Hueso o Nueva York. ¿Qué haría en ese caso el Gobierno de Estados Unidos que es el verdadero financista de estas infamias?

José Martí fue respetado hasta por sus adversarios del ejército español. El propio general José Ximénez de Sandoval, quien comandara la columna que le diera muerte en Dos Ríos, despidió su duelo el día de la sepultura en el cementerio de Santa Ifigenia, se negó a aceptar el marquesado de Dos Ríos y, a principios del siglo XX, se personó en la Legación de Cuba en Madrid, para entregar a la representación cubana, pertenencias del Apóstol ocupadas el fatídico día.

El capitán general Arsenio Martínez de Campos se negó a que uno de sus hijos, presente en la acción de Dos Ríos, fuese condecorado por la misma.

Sirvan estos ejemplos a quienes, desde la ignorancia, la mala fe y la orfandad de ideas y valores, profanen la memoria del Maestro mayor, guía espiritual de un pueblo noble e inspirador. Los profanadores necesitan, más que nadie, aprender del Apóstol.




La Habana, después del 500

La Habana, después del 500

Los números son infinitos, como aprendemos en matemática desde la niñez. Y después del 500, viene el 501, el 502 y así, hasta la eternidad. El medio siglo de La Habana que celebramos en noviembre pasado, debemos verlo solo como eso. Un número significativo, pero no definitivo, que sirvió de pretexto para impulsar importantes obras sociales y económicas en nuestra capital.

Comenta el periodista Francisco Rodríguez Cruz que lo importante por tanto es continuar con las obras de mejoramiento de nuestra principal urbe. La pasada semana, en la sesión extraordinaria de la Asamblea Provincial del Poder Popular en La Habana, sus autoridades insistían también en esta idea de la continuidad en las acciones constructivas.

La Habana, después del 500

Y no solo construir y reconstruir. Hay que pensar en mantener y conservar. La manera en que ese desarrollo urbanístico siga adelante tiene que ser mediante la combinación de muchos factores, que van desde mayor oportunidad para los proyectos de desarrollo local, hasta las obras más significativas que se asuman centralmente.

La Habana requeriría de elevados montos de inversiones que, como sabemos, no están disponibles. Pero todavía es posible emplear mucho mejor el financiamiento con que cuenta la ciudad. La municipalidad, que en el caso habanero no ha sido por mucho tiempo un nivel determinante, tendrá que ganar en la independencia y jerarquía que a veces es posible apreciar en otros territorios con características diferentes a las de nuestra capital.

Otras veces hemos insistido también en la importancia de fomentar, descubrir y otorgar mayores prerrogativas a los liderazgos comunitarios e institucionales que surjan de la Ciudad, entre la mucha gente buena que vive en La Habana, la conoce y siente por ella.

La Habana, después del 500

Ahora mismo tenemos cerca otro muy buen pretexto para repasar lo hecho a corto plazo en la capital, por ejemplo, cuando se cumpla un año del destructivo tornado que asoló zonas densamente pobladas de esa provincia.

Nadie tiene que contárnoslo, porque es apreciable a simple vista. Muchas de las zonas que fueron devastadas por el fenómeno meteorológico, industrias, viviendas, escuelas y otras instituciones, quedaron mejor de lo que eran antes del tornado.

Quedan también muchas deudas en La Habana, por supuesto. Con los municipios afectados en enero de 2019, y con otros territorios a los cuales bastante poco llegó todavía, hay que reconocerlo, de ese entusiasmo rejuvenecedor por los festejos de los 500 años.

La Habana, después del 500

Entonces no es posible detenernos en esa cuenta hacia adelante, ni conformarnos con el deleite que ahora nos brinda la renovada imagen nocturna de barrios muy céntricos de la capital. Hay que llegar a cada rincón, con una mejora, un rescate, una acción. Y también tener sentido de las urgencias, porque, sencillamente, hay decisiones que tomar, recursos limitados, e inmuebles patrimoniales o simplemente, con un uso social, que no admiten dilaciones.

Así, que la motivación tiene que ir mucho más allá del medio milenio. Como dijimos al inicio, y reiteramos, después del 500, viene el 501, el 502 y así, hasta la eternidad. No podemos parar de contar, de decir y de hacer.

Tomado de Radio Rebelde




Casi 30 años permanecieron ocultas las cenizas de Mella

Monumento construido en la tumba de Julio Antonio Mella en México. Al día siguiente de haber sido levantado, la policía lo destruyó.
Monumento construido en la tumba de Julio Antonio Mella en México. Al día siguiente de haber sido levantado, la policía lo destruyó. Foto: Antonia Pojvalinskaya

Luego de producirse la caída de la tiranía machadista el 12 de agosto de 1933, el Partido Comunista cubano tomó la decisión de traer de México los restos del líder antimperialista Julio Antonio Mella, quien fuera alevosamente asesinado en ese país por órdenes del dictador Gerardo Machado, el 10 de enero de 1929.

Su vida fue tan impetuosa que con tan solo casi 26 años de existencia física, ya se había proyectado en múltiples frentes y esferas: inició la Reforma Universitaria, vinculó a los estudiantes con los obreros, organizó el Primer Congreso de Estudiantes, fue artífice de la Universidad Popular José Martí y de la Liga Antimperialista de Cuba, y fundó, junto a Carlos Baliño, Fabio Grobart y otros revolucionarios, el primer partido marxista-leninista de Cuba.

Por todas esas razones fue el cobarde ensañamiento contra el joven, y los dirigentes del Partido estaban conscientes de que el aparato represivo del machadato se mantenía intacto y que trataría de impedir a toda costa que sus restos llegaran a Cuba. Esa fue la razón de peso por la que tuvieron que planificar minuciosamente una operación clandestina.

Representantes de organizaciones revolucionarias como el Partido Comunista, Socorro Rojo, la Liga Juvenil Comunista, la Federación de Estudiantes Revolucionarios de México, el Ala Izquierda Estudiantil de Cuba y un grupo de intelectuales antimperialistas acordaron, entre otras actividades, realizar una colecta para costear el traslado de los restos de Mella a Cuba.

Con anterioridad, el 5 de septiembre de 1933, en la capital mexicana se había constituido el Comité del Frente Único Pro-Mella, que era el encargado de coordinar todas las tareas. Para presidir la delegación cubana se escogió al doctor Juan Marinello, respetable intelectual y militante comunista, quien desde hacía seis meses se encontraba exiliado allí.

El día 6 de septiembre el Departamento de Salubridad realizaría la exhumación. Fueron citados para el Panteón Dolores los compañeros que tenían tareas que cumplir en dicha ceremonia junto a Marinello: Mirta y Sergio Aguirre, Jorge Rojas y Aida Carreras, entre otros comunistas cubanos y mexicanos.

De acuerdo con los libros sepulcrales, la tumba de Mella correspondía a la No. 44, pero no era así. Realmente era la No. 45. Se extrajo el ataúd y los compañeros lo llevaron en hombros hasta el horno crematorio, con el riesgo de que había presencia de policías en el lugar.

Transcurrieron unas dos horas de incineración cuando advirtieron que no tenían más tiempo por la presencia policial. Entonces los restos fueron colocados en una caja tallada. Marinello y sus compañeros pasaron con ella entre los policías, que ya habían detenido a un grupo de compañeros. Se había dicho que los restos debían llevarlos a la Agencia Alcázar para ser enviados a Cuba.

Inmediatamente Marinello tomó un auto que lo llevó al salón de exposiciones donde depositó las cenizas. Más tarde llegaron otros compañeros que las sacaron de la caja y las llevaron para la casa de Mirta Aguirre y tiempo después estuvieron bajo la protección de una maestra peruana de confianza.

Mientras numerosos agentes indagaban en la Agencia Alcázar por las cenizas, la señora Aida Carreras, madre de Mirta y Sergio Aguirre, abandonaba el camposanto. Ganaba la Calzada y se perdía entre los transeúntes. Ella era la que las resguardaba. Todo lo anterior había sido una genial operación de desinformación.

Para rendirle homenaje al líder antimperialista cubano, se organizó una solemne velada en el anfiteatro Bolívar, en el mismo edificio de la Universidad. Por supuesto que el cofre, donde supuestamente se encontraban las cenizas y una gran foto de Mella estaban allí.

Luego de la intervención de varios oradores, Marinello cerró la velada. A esa hora ya la policía rodeaba el edificio y desde la presidencia se podía observar cómo los esperaban en la puerta para actuar contra los asistentes.

Todos se unen para salir protegiendo el cofre. La policía comienza su trabajo represivo para apoderarse de él. Golpes, empujones, puñetazos se intercambian con los uniformados. Cuando vino la calma con un numeroso grupo de detenidos, entre ellos Marinello, los policías advierten que el cofre ha

desaparecido. Lo encuentran en la azotea del edificio, lo abren y solo hallan una jocosa nota.

En tanto en La Habana, el Partido Comunista organizaba una gran movilización para recibir al barco en los muelles de la Ward Line (hoy La Coubre).

YA EN CUBA…

El 27 de septiembre de 1933 atracó el barco. Marinello y sus acompañantes bajaron al muelle, donde fueron recibidos solemnemente por la multitud que los esperaba.

Las preciadas cenizas habían viajado en primera clase custodiadas por una estadounidense. Juan Blanco, integrante de las brigadas de autodefensa del Partido, recibió las cenizas y las colocó en una urna de mármol que se había confeccionado para la ocasión y, custodiadas por la multitud, se dirigió hasta el local de la Liga Antimperialista, en las calles Reina y Escobar para su velatorio.

Se solicitó el permiso para efectuar el entierro el día 29 a las dos de la tarde. Para esa fecha estaría terminado el obelisco que se levantaba en el Parque de la Fraternidad, donde habían previsto que reposarían los restos de Mella.

Sin embargo, apenas una hora antes de comenzar el cortejo fúnebre, un grupo de soldados se apareció en el parque, detuvo a los obreros que todavía trabajaban y comenzaron a derribar el obelisco. Dijeron que no había permiso ni para el monumento, ni para el entierro.

No obstante, un numeroso grupo de obreros, desafiando a los soldados y a una fina llovizna, se concentró en la calle Reina, frente a la sede de la Liga Antimperialista, donde estaba el velatorio.

Desde el balcón, Rubén Martínez Villena, quien ya estaba herido de muerte por la tuberculosis, habló a la multitud que estaba congregada en la calle. Ese sería su último discurso público.

Cuando Marinello y otros compañeros rendían la última guardia a las cenizas, comenzó un tiroteo en la calle. Los disparos impactaban en el piso superior donde se efectuaba el velatorio. El edificio estaba cercado por los soldados enviados por el entonces coronel Fulgencio Batista. Ya subían por la escalera. Había que salvar las cenizas a toda prisa.

Juan Blanco las tomó y se las entregó a su cuñada. Ella las ocultó en su vientre fingiendo el inicio de un parto. Auxiliada por Juan y su esposa, la bajaron por la misma escalera que subían los soldados.

Ya en la calle tomaron un auto que los llevó hasta el cercano hospital de Emergencias, y luego tomaron un ómnibus hasta La Habana Vieja, a la calle Lamparilla No. 115, donde vivían. Allí ellos custodiaban y operaban una imprenta clandestina del Partido. Y en ese lugar ocultaron las cenizas.

La balacera en la calle Reina ocasionó numerosos muertos y heridos, entre ellos la del pionero de 13 años Francisco González Cueto (Paquito), a quien una bala le destrozó la cabeza.

En el año 1935 Juan Blanco le entregó las cenizas a Marinello y el venerable profesor y amigo de Mella las ocultó en su casa hasta que, debido a los registros que le hacía la policía batistiana, su vivienda dejó de ser un lugar seguro.

Nuevamente las cenizas fueron trasladadas. Esta vez bajo la custodia del doctor Antonio Barreras, quien era Magistrado de la Audiencia de La Habana. Pero a los pocos días Pepilla, la esposa de Marinello, tuvo que ir a buscarlas porque el magistrado procesó a un alto militar batistiano y su casa tampoco era segura para resguardar los restos de Mella.

Esta vez las cenizas serían acogidas y protegidas en la casa de un lejano pariente de Marinello, quien nunca había tenido filiación política. Allí permanecieron hasta que triunfó la Revolución.

A partir de entonces nuevamente Marinello se hizo cargo de custodiar los restos de Mella hasta que, en 1962, cuando se desempeñaba como Rector de la Universidad de La Habana, se los entregó al Comandante Raúl Castro, entonces Ministro de las far.

Las cenizas fueron expuestas en el Aula Magna de la Universidad de La Habana del 16 al 22 de agosto de 1975, y luego permanecieron en el Museo de la Revolución hasta el 10 de enero de 1976, cuando se colocaron definitivamente en el Memorial Julio Antonio Mella, frente a la centenaria Universidad.

La máxima dirección de la Revolución encabezó las solemnes jornadas de profundo tributo del pueblo que no olvida la grandeza de su historia.

Fuentes:

Revista Bohemia 1ro y 8 de octubre de 1933

La revolución que no se fue a bolina, por Rolando Rodríguez

Conversaciones con Juan Marinello, por  Luis Báez

Juan Marinello, a la izquierda, sostiene el cofre con las cenizas de Mella, en el Panteón Dolores, en el cementerio de la Ciudad de México. Le acompañan parte de la delegación cubana y amigos mexicanos. Foto: Archivo de Granma
Integrantes de la Comisión que trajo a Cuba las cenizas de Mella. De izquierda a derecha, Pepilla Vidaurreta, Juan Marinello, Gertrudis Sánchez Rueda, Rodolfo Dorantes, Bonachea, y R. Salgado. Foto: Archivo de Granma
Entrada principal del histórico edificio de la calle Reina y Escobar, que fuera sede de la Liga Antimperialista en 1933. Por aquí bajaron ocultas las cenizas de Mella, cuando los soldados subían. Foto: Archivo de Granma
En este local en la calle Lamparilla 115, vivían Juan Blanco y su esposa. Ellos custodiaban y operan la imprenta clandestina del Partido. Allí se ocultaron las cenizas de Mella el 29 de septiembre de 1933. Foto: CUBARTE
La balacera en la calle Reina ocasionó numerosos muertos y heridos, entre ellos la del pionero de trece años Francisco González Cueto (Paquito) a quien una bala le destrozó la cabeza. Foto: Bohemia
Articulo Cenizas sin muerto, de Marinello, publicado en la revista Bohemia el 1 de octubre de 1933. Foto: Bohemia
Información publicada en la revista Bohemia el 8 de octubre de 1933, sobre la represión causada por los soldados para impedir el entierro de las cenizas de Mella, donde resultó muerto el pionero de 13 años Paquito Gonzáez. Foto: Bohemia
El Comandante en Jefe Fidel Castro rinde tributo a Julio Antonio Mella, en la guardia de honor efectuada en el Aula Magna de la Universidad de La Habana. Foto: Jorge Oller
El 22 de agosto de 1975 fueron trasladadas las cenizas hacia el Museo de la Revolución, donde permanecieron hasta el 10 de enero de 1976, cuando se colocaron definitivamente en el Memorial Julio Antonio Mella, frente a la centenaria Universidad. Foto: Walfrido Ojeda
Vista panorámica del traslado de las cenizas de Mella, de la Universidad de La Habana al Museo de la Revolución, donde las espera el Comandante en Jefe Fidel Castro. Foto: Emilio Argüelles
La urna de mármol que guarda las cenizas del líder antimperialista cubano Julio Antonio Mella. Foto: Walfrido Ojeda
Guardia de Honor en el Memorial Julio Antonio Mella, frente a la Universidad de La Habana, inaugurado el 10 de enero de 1976.
En este lugar del Memorial Julio Antonio Mella están, depositadas las cenizas del fundador del primer Partido marxista leninista de Cuba. Foto: Pedro Beruvides



En Fotos: Por el ICRT volvió a pasar victoriosa la caravana

Una mezcla de generaciones: combatientes veteranos del Ejército Rebelde, jóvenes destacados en representación de los diferentes sectores de la sociedad y pioneros reeditó la entrada victoriosa a La Habana, hace 61 años, de la aguerrida tropa de barbudos liderados por Fidel, quienes aquel histórico 8 de enero de 1959 recibieron el cariño de un mar de pueblo feliz, pues la tiranía había sido derrocada.

Autor: Yoanny Duardo Guevara

Con emoción y alegría, los trabajadores del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), encabezados por su presidente Alfonso Noya Martínez, acudimos a la céntrica calle 23 para darle la bienvenida a la Caravana de la Libertad que recordó el histórico acontecimiento.

En el acto y en representación de los jóvenes  del organismo, el secretario general del Comité UJC-ICRT, Raidel Santana Delgado evocó inspiradoras palabras del Comandante en Jefe, Fidel Castro, sobre la juventud cubana y ratificó el compromiso de los jóvenes con el presente y el futuro de la Patria.

“Que cada 8 de enero ratifique el camino acertado de nuestra Revolución. Que cada 8 enero nos traiga de entre los mambises del bravío Oriente, la cálida frente, el brazo pujante, la dulce sonrisa de Fidel. Que el trabajo y el esfuerzo nos traigan siempre la victoria”, expresó el joven.

La ocasión fue propicia para que destacados profesionales del Instituto recibieron el carné que los acredita como nuevos militantes del Partido Comunista de Cuba.

La música también estuvo presente en el recibimiento a los caravanistas, con las interpretaciones de Annie Garcés y Eduardo Sosa, así como de los repentistas Luis Paz (Papillo) y Yenny Leidis.