¿Cuántas batallas enfrentadas Presidente?

Este hombre que hoy conduce el destino de los cubanos no ha tenido tregua.
El tampoco la ha pedido.

Ha enfrentado en dos años la caída del Avión, el paso del Tornado, el recrudecimiento del Bloqueo, la situación coyuntural con el Combustible, la aplicación del capítulo III de la Ley Helms Burton y ahora la COVID-19.

Y lo ha hecho con hidalguía y humildad. Ponderando el trabajo en equipo, y enalteciendo a su pueblo.

Explica, informa, reitera, habla de la importancia de decir siempre la verdad, de ser transparente, por eso recorre Cuba , y escucha, sobre todo eso, escucha, siempre lo ha hecho.

Pero no comulga con negligencias e irreponsabilidades y menos con arrogancias. Lo envuelve un halo de humildad, por eso devuelve saludos, abrazos y sonrisas.

Habla de Fidel y su voz se le quiebra.

Pero es ante todo un ser humano. Lo hemos visto en los últimos 40 días trazando estrategias, persuadiendo, explicando, exigiendo.

Su rostro se ve extenuado pero su única preocupación es salvar a su gente, por eso ha dicho “nuestra principal lucha es por la vida de nuestro pueblo”. Y estoy convencida que la mayoría de este pueblo lo respalda.

Felicidades Presidente, usted lo dijo: “Viviremos y Venceremos”

Tomado del perfil de Facebook de la periodista Minoska Cadalso




La dignidad de un pueblo expresada en una consigna

La dignidad de un pueblo expresada en una consigna

Fue un día muy triste en la historia de la naciente Revolución cubana el 4 de marzo de 1960. La explosión del vapor francés La Coubre, que transportaba armas y municiones, constituyó el atentado terrorista más horrendo perpetrado hasta ese momento por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos contra Cuba. Marinos, estibadores, bomberos, policías y civiles se contaron entre los muertos, desaparecidos y heridos. Muchos de los lesionados quedaron incapacitados para toda la vida.

La dignidad de un pueblo expresada en una consigna

Y apenas un día después del abominable suceso, el 5 de marzo de 1960 en la despedida de duelo de las víctimas, el Comandante en Jefe Fidel Castro afirmó que “para Cuba no existía otra alternativa que la de Patria o Muerte”. Desde entonces, la histórica consigna fue enarbolada por la Revolución en todas nuestras luchas.

Meses más tarde, en junio de 1960, durante la clausura del Primer Congreso de la Federación Nacional de Trabajadores de Barberías y Peluquerías, Fidel pronunció otra emblemática expresión, ¡Venceremos!, convencido de que el pueblo estaba dispuesto a defender la obra revolucionaria que se gestaba.

Puede escuchar y descargar el comentario desde nuestro canal de iVoox:

Durante seis décadas, la frase completa ha sido exclamación profunda de una nación por su derecho a la vida. Los vibrantes discursos de Fidel Castro concluyeron siempre con la consigna que ha recorrido el mundo, que más que un lema simboliza la determinación de un pueblo a defender su soberanía.

La emblemática frase se convirtió en ícono de lucha y ha sido enarbolada por generaciones de cubanos durante sesenta años. Otros proyectos sociales en el continente y en el mundo, movimientos de liberación, líderes mundiales, luchadores por la paz… la hicieron suya. Ese grito de combate ha acompañado al pueblo de Cuba en todo momento de peligro o de amenazas.

La dignidad de un pueblo expresada en una consigna

Desde 1960, la frase de ¡Patria o Muerte!, ¡Venceremos!, significó la irrenunciable decisión de salvaguardar a toda costa la Patria que se forjó. Fue antesala de la expresión ¡Socialismo o Muerte!, planteada por el propio Comandante en Jefe durante los días más duros del llamado período especial.




Hace 60 años, la Nochebuena de Fidel Castro con los carboneros (+ Fotos)

Fidel festeja la Nochebuena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, Matanzas y cena en la casa del campesino Rogelio García. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.

24 de diciembre de 1959. El pueblo de Cuba celebra la Nochebuena de la Libertad, en un ambiente que desborda todos los cálculos y expectativas. En ninguna otra época de la historia del país las condiciones han sido más propicias para entregarse al sano júbilo y sentarse a la mesa pascual sin temores, llenos de íntima y serena confianza.

Fidel Castro celebra en un bohío de carboneros de la Ciénaga de Zapata. El anfitrión, un carbonero miembro de la cooperativa de Soplillar, el guajiro Rogelio García, acompañado por su numerosa familia, así como otros vecinos de la ciénaga, consumen en la típica mesa criolla solamente productos del país, adquiridos en la tienda del pueblo.

Mientras, poetas populares improvisan décimas revolucionarias en las que cantan temas sobre la reforma agraria y las nuevas leyes que trae el triunfo de la Revolución.

Durante la noche acompañan a Fidel el capitán Antonio Núñez Jiménez, director ejecutivo del INRA y su esposa; el ministro de Agricultura, comandante Pedro Miret y su esposa, y Celia Sánchez, así como numerosos campesinos de la Ciénaga de Zapata.

Fidel junto a Antonio Núñez Jiménez festeja la Nochebuena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.

Junto a Celia Sánchez, Antonio Núñez Jiménez, Pedro Miret y otros compañeros festeja la Noche Buena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, Matanzas y cena en la casa del campesino Rogelio García. Foto: Juvenal Balán/Granma.

Fidel festeja la Nochebuena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, Matanzas y cena en la casa del campesino Rogelio García. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.

Fidel festeja la Nochebuena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, Matanzas y cena en la casa del campesino Rogelio García. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.

Fidel festeja la Nochebuena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, Matanzas y cena en la casa del campesino Rogelio García. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.

Tomado de Cubadebate




La medicina cubana es motivo de orgullo y de esfuerzo

En Audio: La medicina cubana es motivo de orgullo y de esfuerzo

Los médicos y demás colaboradores de la salud de Cuba han sido noticia no pocas veces en estas últimas semanas. Todos en la Isla seguimos muy de cerca el regreso de nuestras brigadas médicas desde Ecuador y Bolivia, y también hemos sentido una legítima indignación frente a las infundios y agresiones contra su labor humanista, comenta el periodista Francisco Rodríguez Cruz.


Escuche y descargue de nuestro canal de iVoox el comentario del periodista Francisco Rodríguez Cruz.

Los resultados que exhibe nuestro sistema de salud y sus profesionales, tanto en Cuba como en otros países del mundo, son a fin de cuentas uno de los mejores homenajes y reconocimientos que podemos hacer este 3 de diciembre en que celebramos el Día de la Medicina Latinoamericana.

La obra de la Revolución en el campo de la salud, cuyos resultados concretos se reflejan en numerosos indicadores de la calidad de vida que disfrutamos los cubanos, adquiere además desde esta óptica un profundo alcance continental.

La vocación internacionalista que tan enraizada está en nuestra historia patria, tiene en nuestros médicos, enfermeros y otros profesionales del sector uno de los exponentes más auténticos, reconocidos y admirados por nuestra población.

Muchas personas en nuestro país hemos seguido atentamente las proezas de estas mujeres y hombres de batas blancas, incluso no sin cierta dosis lógica de preocupación por estos compatriotas valientes que han ido hasta los lugares más recónditos del planeta, a salvar vidas en condiciones muy difíciles.

En todas las provincias, municipios y comunidades cubanas atesoramos con sano orgullo el hecho de tener entre nosotros, como hijos, padres, familiares y amigos, a seres humanos capaces de tal desprendimiento.

Estas actitudes heroicas hacen todavía más relevantes los esfuerzos que hacemos por incrementar cada día más la calidad del servicio que brindan nuestras instituciones de salud en nuestras fronteras, con mayor ahorro, utilización eficiente de los recursos y la eliminación de los gastos innecesarios, parte esencial de los lineamientos de la política económica y social que nos hemos trazado como sociedad.

En Audio: La medicina cubana es motivo de orgullo y de esfuerzo

La concepción de la medicina en Cuba y el ejemplo innegable que han ofrecido nuestros profesionales de este sector en decenas de países de todo el mundo, y en particular en América Latina y el Caribe, ha hecho aportes sustanciales a la manera de articular y asumir las políticas sociales por los gobiernos y proyectos progresistas que ha tenido la región, los cuales siempre vieron en nuestra experiencia un referente para el mejoramiento de las condiciones de salud y de vida en las capas más pobres y desprotegidas de su población.

Junto con esa satisfacción que nadie nos pudo ni nos podrá quitar, aunque los enemigos de la Revolución no lo quieran reconocer y el gobierno de Trump invente todo tipo de mentiras sobre nuestro personal médico, también somos conscientes de las deficiencias e imperfecciones que todavía existen en nuestra salud pública. Los problemas en la calidad de estos servicios en algunas ocasiones poco o nada tienen que ver con los recursos materiales y ocurren a veces a pesar de la prioridad que se le otorga a ese sector, en medio de las complejidades que nos impone el bloqueo estadounidense.

Los cubanos, quienes tenemos la suficiente madurez política y capacidad de discernimiento para establecer este análisis equilibrado de nuestras fortalezas y también de nuestros puntos débiles, tenemos, por tanto, muchos motivos para celebrar y también para continuar exigiéndonos más a nosotros mismos, en este Día de la Medicina Latinoamericana.

Llegue, pues, a nuestros doctores y doctoras, enfermeras y enfermeros, así como al personal técnico y otros profesionales de la Salud, estén donde estén, nuestras felicitaciones y agradecimiento más fervientes. Ellos se merecen eso, y mucho más.




El desembarco del Granma y el reinicio de la lucha revolucionaria en Cuba

El desembarco del Granma y el reinicio de la lucha revolucionaria en Cuba

El 2 de diciembre de 1956, en las primeras horas del día, el yate Granma quedaba embarrancado en los mangles de un paraje denominado Las Coloradas, en la costa sur de la antigua provincia de Oriente, mientras sus 82 tripulantes encabezados por Fidel Castro Ruz, se aprestaban a ganar tierra firme entre el fango y una intrincada red de raíces de los árboles.

Parecía un milagro que aquella embarcación de recreo, con una carga que triplicaba sus capacidades, hubiera podido partir en la medianoche del 25 de noviembre desde el Puerto de Tuxpan, en México, y llevar a los expedicionarios a su destino, a más de mil kilómetros entre aguas embravecidas del Golfo de México y el Mar Caribe.

Un año antes Fidel arribó a suelo azteca después de salir de la cárcel gracias a una amnistía aprobada en mayo de 1955, como resultado de la presión popular para que fueran liberados los sobrevivientes del asalto a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, el 26 de julio de 1953.

Desde los primeros días dedicó su tiempo a organizar el contingente para regresar a Cuba y continuar la lucha armada, con la seguridad expresada en una ocasión, cuando afirmó: ”…en el año 1956 Seremos libres o seremos mártires”

Los futuros expedicionarios participaron en rigurosos planes de preparación militar, dirigidos por el general español republicano Alberto Bayo, residente en tierra mexicana.

Para descabezar el intento de reiniciar las acciones en la Isla, los servicios de inteligencia de Fulgencio Batista, desde la embajada cubana en México, organizaron un plan para asesinar al líder revolucionario, pero fue frustrado por las medidas de seguridad que habían puesto en práctica.

No obstante, la policía azteca instigada por el gobierno de Batista lo detuvo junto a otros combatientes y les ocuparon parte de las armas, lo cual puso en peligro los planes.

Al salir de la prisión mexicana en los meses finales de 1956, Fidel y sus compañeros tenían claro que el tiempo estaba en su contra y había que actuar rápidamente. Después de ver fracasar los intentos de adquirir una antigua lancha torpedera estadounidense, finalmente obtuvieron el yate Granma, propiedad del mexicano Antonio del Conde, El Cuate.

Bajo fuertes medidas de vigilancia sobre Fidel y sus compañeros por la policía local instigada por los servicios represivos de la dictadura, los expedicionarios se trasladaron a una casa de seguridad en el Puerto de Tuxpan, y bajo mal tiempo partieron en el “Granma” hacia la Isla a cumplir con el compromiso anunciado por el Comandante en Jefe de iniciar la lucha antes que acabara ese año.

El máximo líder había coordinado la llegada de los expedicionarios con el levantamiento del 30 de noviembre en Santiago de Cuba, dirigido por Frank País, jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de julio, pero debido al atraso del itinerario de la nave por el mal tiempo y el exceso de peso de la embarcación, no se logró la similitud de las acciones y la dictadura pudo concentrar sus fuerzas contra los expedicionarios, después de reprimir la insurrección en la ciudad oriental.

Alegría de Pío

Tras el azaroso desembarco los combatientes trataron de iniciar la marcha hacia la profundidad de la Sierra Maestra y el cinco de diciembre, mientras descansaban en Alegría de Pío, cercano a un ralo monte en una colonia cañera de la entonces compañía New Niquero, fueron emboscados por el ejército debido a una delación de un práctico que los había conducido por la zona.

Sobre los exhaustos expedicionarios cayó un diluvio de plomo que provocó la dispersión en pequeños grupos, casi todos en malas condiciones físicas, muchos de los cuales en los días sucesivos fueron capturados y asesinados a sangre fría.

Pero en esos momentos que parecía el final, el Movimiento Revolucionario 26 de Julio en la región dirigido por Frank País García y Celia Sánchez Manduley y por los campesinos Crescencio Pérez y Guillermo García lograron rescatar, dar refugio seguro y apoyar a los sobrevivientes.

Esos que, dirigidos por Fidel, y entre los que se encontraban Raúl Castro y Juan Almeida junto a Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Ramiro Valdés y otros valientes, conformaron el núcleo del Ejército Rebelde.

El 18 de diciembre se reunieron en Cinco Palmas, en la Sierra Maestra, ocasión en que con ocho hombres y siete armas el Comandante en Jefe pronunció las proféticas palabras:

“¡Ahora sí ganamos la guerra!” Solo habían transcurrido 16 días del desembarco del Granma y comenzaba la cuenta regresiva de la dictadura.

Vea el fragmento del material de la Mesa Redonda donde Raúl cuenta sus experiencias sobre el yate Granma




Preside Díaz-Canel clausura del Simposio sobre la Revolución cubana

Preside Díaz-Canel clausura del Simposio sobre la Revolución cubana

Fotos: Serguei Montalvo Aróstegui

El Presidente de la República de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez asistió a la clausura del III Simposio Internacional La Revolución Cubana: Génesis y Desarrollo Histórico.

Preside Díaz-Canel clausura del Simposio sobre la Revolución cubana

Al despedir el evento, la ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Elba Rosa Pérez Montoya, resaltó la importancia de los debates en estos tres días de Congreso.

“El Simposio Internacional La Revolución Cubana: Génesis y Desarrollo Histórico abrió sus puertas desde el 2015, y en esta, su tercera edición, confirmamos la necesidad del debate de ideas, del intercambio de conocimientos y experiencias, de la definición de proyectos, de metodologías y fuentes que permitan enrumbar con mayores aciertos los derroteros de una enseñanza y de una investigacion histórica en una etapa crucial de nuestro devenir nacional”.

Preside Díaz-Canel clausura del Simposio sobre la Revolución cubana

Objetividad, veracidad y análisis profundos predominaron en las investigaciones expuestas en el III Simposio Internacional La Revolución Cubana: Génesis y Desarrollo Histórico.

Durante tres jornadas, decenas de sociólogos, politólogos, economistas, juristas, periodistas, profesores, nacionales e internacionales, avalaron la vigencia y significación histórica de la obra de la Revolución cubana y de su principal líder, el Comandante en Jefe Fidel Castro.

El Doctor Elvis Raúl Rodríguez, vicepresidente del Comité Organizador de la cita, aseguró que el Simposio deviene materia prima para elaborar materiales didácticos en el futuro inmediato.

“Nosotros estamos necesitados de escribir la Historia de la Revolución. Hay muchos libros sobre la Colonia y la República; sin embargo, textos que aborden en toda su conplejidad la obra de la Revolución, aún no los tenemos. Nuestro propósito es escribir dos o tres tomos que recojan esta etapa, en lo que, indudablemente, contribuirán estas ponencias e intervenciones”.

En consecuencia con la calidad de los materiales presentados en el Foro, los mismos serán incluidos en una publicación digital que estará a disposición de las bibliotecas y centros educacionales para contribuir con la divulgación de la Historia de la Revolución cubana.

El intercambio de criterios, el contraste de fuentes, las disertaciones, fueron objetivos cumplidos por el III Simposio Internacional La Revolución Cubana: Génesis y Desarrollo Histórico, según el Doctor Juan David Cupeles, profesor de arte, pintor y escritor puertorriqueño, quien en el contexto del evento expuso el aporte de los artistas del cartel celigráfico de Puerto Rico, y de los artistas cubanos al cartel revolucionario a partir de 1960 en adelante.

“Entiendo que este Simposio ha llenado un vacío cognitivo y ha aclarado muchas cosas sobre la trayectoria y el aporte que hizo Fidel Castro a la Revolución cubana y a la Revolución latinoamericana”.

Preside Díaz-Canel clausura del Simposio sobre la Revolución cubana

El III Simposio Internacional La Revolución Cubana: Génesis y Desarrollo Histórico concluyó este jueves en el Palacio de Convenciones de La Habana, como cimiento seguro de la cuarta edición, prevista desde ya para octubre de 2021.

Preside Díaz-Canel clausura del Simposio sobre la Revolución cubana




Díaz-Canel recuerda legado de Fidel

Cuba amanece en homenaje. Hoy cumple 93 años el heredero del legado de José Martí, afirmó el presidente Miguel Díaz-Canel en ocasión del natalicio del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro.

 

 

 

 

Mediante su cuenta en la red social Twitter, Díaz-Canel recordó que el estadista sobrevivió a más de 600 atentados y enfrentó sin concesiones a 11 administraciones del imperialismo estadounidense.

 

 

Cuba amanece en homenaje. Hoy cumple 93 años el heredero del legado de Martí, el líder invicto que sobrevivió a más de 600 atentados y enfrentó sin concesiones a 11 administraciones del imperio, escribió en su cuenta @DiazCanelB.

 

 

En la isla caribeña y otros lugares del orbe se recuerda el aniversario 93 del natalicio de Fidel Castro mediante conversatorios, exposiciones y anécdotas de su hidalguía y afán por evitar que Cuba regresara a un pasado de humillaciones y servilismo.

 

Tomado de Cubadebate




Fidel frente al imperio: plan contra plan

El pensamiento y la práctica política de Fidel frente al imperialismo estadounidense constituyen un referente inevitable no solo para el pueblo cubano, sino para todos los pueblos latinoamericanos que resisten hoy la ofensiva neo-colonizadora del norte revuelto y brutal que nos desprecia

 

 

 

Sobre la mirada profunda que caracterizaba al líder de la Revolución Cubana, en sus análisis sobre Estados Unidos, expresaría el premio nobel de literatura, Gabriel García Márquez: «El país del cual sabe más, después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo». Esta es una de las razones que responde a la frecuente pregunta que se hacen millones de personas de cómo fue posible que Fidel lograra sortear y vencer la política agresiva de más de diez administraciones estadounidenses.

 

I

Sobre la base de una comprensión y asunción hondísima de las enseñanzas de la historia de Cuba y Universal, así como del pensamiento de José Martí, una de las grandes obsesiones de Fidel, desde que inició su lucha revolucionaria en las montañas de la Sierra Maestra, consistió en evitar por todos los medios posibles un escenario que facilitara o estimulara una intervención de Estados Unidos en Cuba, que frustrara la victoria a los rebeldes frente a la tiranía batistiana, e impedir así se repitiera la historia de 1898, cuando la victoria de los mambises cubanos fuera escamoteada por la intervención yanqui.

 

En los meses finales de 1958, ese peligro se hizo mayor al producirse varios incidentes, evidentemente fabricados por el dictador Fulgencio Batista y el embajador yanqui, con la intención de generar una situación que facilitara la intervención de los marines en Cuba. Varias fueron las provocaciones desarrolladas en ese sentido, pero el Comandante jamás cayó en la trampa, con gran habilidad táctica logró sortear esos escollos y peligros.

 

Después del triunfo revolucionario de 1959, se haría aun más notoria la maestría del líder de la Revolución Cubana para evitar cualquier circunstancia que pudiera servir como excusa a Estados Unidos para intervenir militarmente en la Isla, en especial en los momentos en que se produjeron crisis significativas en las relaciones bilaterales.

 

II

La desventaja de Cuba frente al poderío de Estados Unidos no llevó jamás a Fidel a una posición de atrincheramiento tal que evitara cualquier contacto con la sociedad estadounidense, todo lo contrario, además de incentivar el intercambio pueblo a pueblo, él mismo dedicó mucho tiempo a esa interacción, con el ánimo de potenciar la capacidad de influir en la sociedad estadounidense para mostrar la realidad sobre Cuba, destruyendo todo tipo de estereotipos, así como falacias construidas y repetidas hasta el cansancio por los medios de comunicación hegemónicos. Este fue uno de los mayores éxitos de Fidel desde que se encontraba en las montañas de la  Sierra Maestra, donde recibió a numerosos periodistas estadounidenses y a través de ellos, además de asestar fuertes golpes mediáticos a la dictadura, logró trasladar importantes mensajes a Estados Unidos.

 

Mensajes conciliadores hacia el pueblo y Gobierno de Estados Unidos trasladaría luego el Comandante cuando viajó a ese país en abril de 1959. Asimismo se encargó de desmentir todo tipo de calumnias que sobre la Revolución se venían reproduciendo en los medios de comunicación occidentales y en declaraciones de representantes de la administración Eisenhower.

 

Después de producirse la ruptura de las relaciones diplomáticas en enero de 1961, el líder de la Revolución no perdió oportunidad alguna en construir los puentes necesarios con la sociedad estadounidense y la clase política de ese país, que pudieran fomentar las tendencias favorables al cambio en la política de Estados Unidos hacia Cuba.

 

Durante años el Comandante en Jefe dedicó largas horas de su apretada agenda a recibir y atender personalidades de la política, los medios y la cultura de Estados Unidos. La gran mayoría de esos visitantes regresaban a su país con una visión distinta sobre Cuba y del propio líder de la Revolución y, en muchos casos, se convertían en abanderados en la lucha contra el bloqueo y por la normalización de las relaciones entre ambas naciones.

 

III

El líder de la Revolución se destacó además por su capacidad de adelantarse siempre a las movidas del contrario, eso le permitió derrotar las más diversas variantes de política contra Cuba provenientes del Norte. Resulta impresionante la manera en que, muchos años antes de los históricos anuncios del 17 de diciembre de 2014, Fidel ya había vaticinado en varias de sus intervenciones públicas y en entrevistas que el Gobierno de Estados Unidos podía adoptar una política de seducción para lograr los mismos propósitos que no había alcanzado la política de fuerza, con relación a Cuba.  Ejemplo de ello, y no el único, fue su discurso del 5 de diciembre de 1988, en la Plaza de la Revolución, cuando proclamó: «Aun cuando un día formalmente mejoraran las relaciones entre Cuba socialista y el imperio, no por ello cejaría ese imperio en su idea de aplastar a la Revolución Cubana, y no lo oculta, lo explican sus teóricos, lo explican los defensores de la filosofía del imperio. (…) De modo que algo debe ser esencia del pensamiento revolucionario cubano, algo debe estar totalmente claro en la conciencia de nuestro pueblo, que ha tenido el privilegio de ser el primero en estos caminos, y es la conciencia de que nunca podremos, mientras exista el imperio, bajar la guardia, descuidar la defensa».

 

Cuando faltaba muy poco para la nueva arrancada independentista, en enero de 1894, Martí definió la postura «cauta y viril» como línea rectora de la política cubana frente a Estados Unidos. Ante la disparidad de poder había que imponer el respeto del adversario por la capacidad de crear, erguirse, resistir y vencer.

 

Esta posición viril que recomendaba Martí fue la que caracterizó al Comandante ante cada amenaza e intento por cercenar la soberanía de Cuba por las distintas administraciones estadounidense. Así fue durante la invasión mercenaria de Playa Girón, también durante la Crisis de Octubre, donde solo con su posición valiente e intransigente –apoyada mayoritariamente por el pueblo cubano- al negarse a cualquier tipo de inspección del territorio cubano, al plantear los Cinco Puntos e impedir en todo momento que se le presionara, se pudo salvar el prestigio moral y político de la Revolución en aquella coyuntura en la que la urss había tomado decisiones sin contar con la parte cubana, que trajeron como consecuencia que la Isla fuese la más desfavorecida con la solución que se le dio a la crisis.

 

IV

Asumiendo y enriqueciendo las ideas de Simón Bolívar, Martí y Fidel concedieron como parte de su estrategia revolucionaria un lugar privilegiado a la necesaria unidad de América Latina y el Caribe.

 

En su concepción revolucionaria, Fidel siempre vio el proceso cubano como parte de una Revolución mayor, la que debía acontecer en toda América Latina y el Caribe. De ahí su constante solidaridad y apoyo a los movimientos de liberación en la región y denuncia de cada acto de injerencia yanqui. Esa posición partió en primera instancia de un sentimiento de identidad y del ineludible deber histórico, pero también como una necesidad estratégica para la preservación y consolidación de la Revolución Cubana. Sobre todo, teniendo en cuenta que desde el siglo xix en adelante, el principal enemigo común de la verdadera emancipación de los pueblos al sur del río Bravo era –y continuaba siéndolo- Estados Unidos, que en no pocas ocasiones utilizó con éxito para sus propósitos la máxima de «divide y vencerás», estrategia que han mantenido hasta nuestros días. A esa compresión había llegado el líder cubano desde antes de 1959 y la puso de manifiesto en numerosas ocasiones. No obstante, luego del triunfo de enero de 1959, la vocación integracionista de Fidel se hizo más explícita en numerosos pronunciamientos públicos. Sus ideas y amplia acumulación de experiencias durante años, así como los continuos cambios en el contexto internacional, lo hicieron ir perfilando su pensamiento.

 

Los esfuerzos colosales realizados por  Fidel en pos de la unidad y la integración de la región comenzaron a rendir sus frutos con la llegada de Hugo Chávez a la presidencia de Venezuela en 1998, momento en que inició un verdadero cambio de época en América Latina. En 2004 Chávez y Fidel crearían la hoy conocida como Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América -Tratado de Comercio de los Pueblos  (ALBA-TCP) y al año siguiente, en Mar del Plata, el imperialismo estadounidense sufría ya una gran derrota,  al ser enterrado el Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA), iniciativa que venía impulsando el Gobierno de Estados Unidos. En 2011 nacería en Caracas la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y con ello el sueño más preciado de Fidel y de Martí, Bolívar y otros próceres de nuestra América. Esa unidad es hoy más imprescindible que nunca cuando los halcones de la Casa Blanca se aprestan cada vez más a dividirnos y devorarnos.

 

El pensamiento y la práctica política de Fidel frente al imperialismo estadounidense constituyen un referente inevitable no solo para el pueblo cubano, sino para todos los pueblos latinoamericanos que resisten hoy la ofensiva neo-colonizadora del norte revuelto y brutal que nos desprecia.

 

 

Tomado de Granma

 




Trabajadores del ICRT reciben Caravana de la Libertad

Por Sundred Suzarte Medina

Los trabajadores del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) recibieron en la tarde de este lunes la Caravana de la Victoria que rememoró la entrada de los revolucionarios cubanos en La Habana el 8 de enero de 1959 y marcó el comienzo de una nueva etapa política, económica y social en Cuba.

Durante un acto que tuvo lugar a la entrada del Instituto en la calle 23 del Vedado habanero se dieron cita especialistas y técnicos de la radio y la televisión en Cuba, estudiantes de escuelas aledañas a la Rampa, y trabajadores de instituciones cercanas al ICRT para demostrar su apoyo a la Revolución Cubana, al socialismo, y a las transformaciones políticas y económicas que tienen lugar en el país

En esta ocasión, Angélica Paredes, periodista de Radio Rebelde, envió un mensaje desde Ciudad Libertad, antiguo cuartel Columbia, para exhortar a los trabajadores de los medios audiovisuales a recibir esta Caravana con el mismo ímpetu de hace 60 años, cuando Fidel Castro entró triunfante en la capital cubana.

El acto contó con la presencia de cantantes y repentistas cubanos que amenizaron el momento con temas  musicales relacionados con la Patria, la Revolución y el socialismo.