Eusebio: una vida hecha a pensamiento

Por Gustavo Sánchez

Existen personas que infunden respeto de solo mirarlas, te estremecen el cuerpo y te hacen descubrir a través de la sabiduría en sus ojos un “alma vieja”; de esos seres humanos hay quienes provocan ante su presencia el silencio de multitudes, que buscan beber conocimiento de cualquier palabra que se escape. Así descubrí a Eusebio, regalando historias de esa Habana que siente como “madre”, a una nueva generación de artistas.

Lo llamo Eusebio porque así se presentó, con la naturalidad del cubano, del abuelo catedrático; llegó envuelto en sencillez y anécdotas que de a poco fue narrando; se convirtió en un joven más de la sala y regresó el camino andado palabra tras palabra, haciéndonos a todos testigos del nacimiento de Cuba.

Sin ánimos de testimoniar Eusebio regresó a su pasado, a aquel que lo iniciara en los caminos del pensamiento profundo, que lo hiciera estudiar su primera realidad; sabe que para los jóvenes a veces es difícil ponerse en otras pieles, revivir como suyos los pasos de otros, y por eso con humildad expone ante todos su difícil inicio en La Habana que ama, como afirma: “para que sepan por qué pienso, como pienso”.

“El país no puede regresar a lo que nos están ofreciendo algunos, a lo que yo conocí y ustedes no conocieron”. – Expone.

“Yo nací pobre, mi madre era una lavandera, una gran mujer que lavaba ropa y salíamos de noche a distribuir la ropa a las casas donde las mandaban a lavar; las muchachas usaban entonces una moda que eran las sayas plisadas, y los 500 pliegues de esas sayas había que hacerlos con la plancha de carbón sin dejarles ni un birrión, porque las planchas de mi mamá no eran las modernas eléctricas, eran las que se calentaban al tizón, y eso tenía un costo de 5 centavos, 20 centavos, un medio, los pobres teníamos que vivir con un peso al día, para lo mínimo, para lo fundamental”.

“En la casa de vecindad donde nací, donde la encargada regía con orden romano, las puertas de nuestras habitaciones nunca se cerraban por el calor y tenían cortinitas, cuando alguien quería hablar con mi mamá se asomaba y decía: ¡Silvia!, y mi madre salía o corría la cortina; después a determinada hora todos sacaban los sillones al pasillo y nos sentábamos a tomar fresco y a conversar”.

“Y había un hombre poderoso que traía las tarjetas para que pudiéramos ir al Palacio Presidencial el 20 o 23 de diciembre, porque el presidente ofrecía una jaba con una libra de frijoles, una libra de arroz y una lata de no sé qué a los pobres; o el 6 de enero, que podíamos ir para recibir el regalo de Reyes.”

“Recuerdo mi mamá persuadiéndome: ¡Pide una bicicleta, pide una bicicleta! Que después seguramente usaríamos o empeñaríamos, pero no fue así, mi primera foto en un periódico lo atestigua. Había un garaje de plástico que me sedujo y al lado estaban las tremendas bicicletas, y yo de tonto dije: el garaje; y me fui con el artefacto inútil”.

“No pude llegar más que al 4to grado en la educación, quiere decir que cuando triunfó la Revolución solamente tenía el 4to grado; mi mamá había hecho todo tipo de esfuerzo para que yo pasara al 5to, pero como no pude me entregó a Rogelio Heredia, un asturiano que era dueño de la bodega, y allí a limpiar en la trastienda, a despachar, y después la insurgencia revolucionaria”.

“Luego, triunfó la Revolución y se abrieron todas las puertas”.

Fidel y Eusebio

Habló sobre un Fidel humano, recto y solidario, un hombre preocupado y de ideas inquietas; nos mostró el lado humorista del líder y confesó pasajes que no se recogen en ningún libro de historia, como la vez que durante un viaje protocolar en auto, mientras él explicaba a una personalidad X cuestiones de la capital, el Comandante en Jefe, haciéndole señas con la mano y en voz baja le dijo: “Leal, te sentaste sobre mi gorra…” Eusebio, con la sonrisa en el rostro afirma: “que tragedia, que error tan grave”.

“Fidel era además un hombre, tratar de endiosarlo es disminuirlo, era un hombre, uno superior, he ahí la cuestión. Verlo molesto era ver un león enjaulado rompiendo la reja, yo tuve la suerte de verlo molesto, y de verlo molesto contra mí también”.

Así mismo lo recuerda como el “hermano”, que a pesar de construir sin descanso un futuro para Cuba, hacía tiempo para escuchar a sus compañeros de lucha.

“La última vez había sufrido yo un descalabro gigantesco, llegando a su oficina me senté, él entró y volvió a salir, para decir verdad yo lloraba amargamente; de pronto él regresó, y mirándome fijamente dijo: Cuando te ofenden a ti, también nos ofenden a nosotros. Habló con plural, y ¿quiénes somos nosotros?, nosotros somos todos, somos la Revolución”.

***

Eusebio se va ligero, ha dejado en todos su ideario, su sonrisa sabia y comprensiva, su mirada de conocedor y de hombre que ha vivido; nos ha hecho ver a La Habana a través de Cuba y a Cuba a través de la Historia; cuando a sus espaldas se van a cerrar las puertas y todos continúan aplaudiendo en pie, Eusebio se ve feliz: nos ha puesto a pensar.




Inició el “Verano por la vida” en Cuba

A los cuatro meses de que el nuevo coronavirus fuera detectado por primera vez en Cuba, comenzó oficialmente este sábado, la temporada veraniega. Sin aglomeraciones y manteniendo todas las medidas higiénico-sanitarias para evitar el contagio, abrió este período vacacional cuya apertura tuvo como sede central a la provincia Granma.

Las máximas autoridades de esa provincia junto a dirigentes de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) presidieron en Bayamo el inicio oficial del “Verano por la Vida”. Ante el enfrentamiento al virus en la Isla, los diseños recreativos se ajustan a las fases en que se encuentra cada provincia y tendrán como principales espacios a las comunidades, los consejos populares y familias, así como propuestas desde plataformas digitales.

Diosvany Acosta Abrahante, primer secretario del Comité Nacional de la UJC, detalló que “será un verano para fortalecer el tejido social, comunitario y solidario, por el amor a las personas, a la familia, a Cuba”.

En todo el país, se han multiplicado esfuerzos y creatividad para que los cubanos podamos disfrutar del verano en círculos sociales, salas de juegos, jardines zoológicos y botánicos, así como en museos, bibliotecas, librerías y también en la TV o el espacio digital.




Pesquisaje, primera línea de fuego contra una pandemia

¿Y ustedes sienten miedo? –pregunto para dar por concluida la entrevista con los estudiantes.

Hay un fugaz intercambio de miradas. Quizá temen ser sinceros en exceso. O, tal vez, no quieren parecer cobardes, proyectar una imagen errada de los médicos cubanos.

Tras unos incómodos segundos de silencio (para ellos seguramente se hicieron eternos) una tajante María Karla responde: “Es inevitable sentir miedo. Somos estudiantes empezando la carrera y en medio de una pandemia como esta nos dicen que tenemos que salir a pesquisar, poner nuestra vida en riesgo”.

El comienzo de un intercambio “modo cuarentena”

Tras una breve coordinación, Daniel, María Karla y Frank, los jóvenes médicos, acordaron una fecha y hora para el diálogo. Yo solo sería un mero espectador durante su rutina diaria. A las 9 am –me dijeron.

El reloj marca las 8:38 am. Apenas dos personas interrumpen el paso en una de las arterias del capitalino municipio Playa. El barrio está desierto. Se puede escuchar el sonido de los televisores y por una ventana se alcanza a vislumbrar a una familia frente a la TV. Pareciera el estreno de una película.

Justo a las 9 am el “influencer” del momento en Cuba hace su aparición en las pantallas, el Dr. Francisco Durán, Director Nacional de Epidemiología, o simplemente el Dr. Durán (ya para muchos es alguien muy conocido, casi de la familia). Pero a esa misma hora tocan a las puertas de los hogares los jóvenes estudiantes de medicina.

Tras un breve y lejano saludo entre los jóvenes y yo, les recuerdo las condiciones e intenciones de la entrevista. Ellos aceptan. Nos adentramos por un pasillo, dispuestos a comenzar las pesquisas. Serán 120 viviendas, una manzana.

Un toque seco estremece la primera puerta. Buenos días, ¿cómo se siente? –inquiere Daniel.

Todos bien en casa, muchas gracias –responde una señora mayor con el pelo recogido, aún en ropa de dormir. Una silueta risueña se escapa de los bordes del nasobuco.

De camino a la siguiente puerta Daniel me refiere que esta pesquisa es muy importante. “Desde los inicios de la carrera las realizamos. Pero en esta situación que vive el país es la primera vez. Nos permite recoger información de la mayoría de la población y tener un control sobre ella para poder erradicar poco a poco esta pandemia que estamos viviendo”.

Foto: Radio Reloj

Mientras, Frank señala su labor como médicos. “Desde que empezamos la carrera sabemos que tenemos que dar el paso al frente cada vez que exista una situación como esta”.

¿Cómo ha sido la aceptación de los pobladores locales con sus pesquisas? ¿Han sentido preocupación por su presencia?

“Sentimos cada vez que vamos a pesquisar el cariño con que nos tratan las personas. Siempre se preocupan por nosotros. Nos preguntan cómo nos sentimos, qué tal pasamos el fin de semana”, responde María Karla.

En tanto, Frank reconoce lo duro del trabajo. “Diariamente tenemos que salir a las calles; exponer nuestra vida. Pero se siente bien cuando pasas por una casa, los pesquisas y ellos a la vez te preguntan a ti”.

¿Y ustedes sienten miedo? –pregunto para dar por concluida la entrevista con los estudiantes.

Hay un fugaz intercambio de miradas. Quizá temen ser sinceros en exceso. O, tal vez, no quieren parecer cobardes, proyectar una imagen errada sobre los médicos cubanos.

Foto: Escambray

Tras unos incómodos segundos de silencio (para ellos seguramente se hicieron eternos) una tajante María Karla responde: “Es inevitable sentir miedo. Somos estudiantes empezando la carrera y en medio de una pandemia como esta nos dicen que tenemos que salir a pesquisar, poner nuestra vida en riesgo”.

“Es inevitable sentir miedo. Pero es lo que tenemos que hacer. Es lo que el país necesita en estos momentos. Lo tenemos que hacer. Es nuestro deber”, concluye.

Por esta misma línea Frank explica que no es miedo por ellos, sino por la familia. “Nosotros somos jóvenes. Estamos bien. Podemos incluso hasta coger la enfermedad y no nos debe pasar algo tan grave. Es miedo por nuestra familia, nuestros abuelos”.

“Al principio claro que sentimos miedos. Pero nosotros estamos en esta carrera para eso. Tenemos que ayudar al país y al pueblo que lo necesita. Mientras uno cumpla con las medidas establecidas es menos probable el contagio”, agrega Daniel.

En un momento tan difícil, el apoyo familiar debe ser un estímulo para ustedes. ¿Sienten el respaldo de la familia mientras pesquisan?

Sí, claro que sí –exclaman los tres.

Tras finalizar el diálogo y la pesquisa, los jóvenes se dirigen al consultorio. Allí dan parte de lo recorrido en el día. Terminan su jornada. Pero al día siguiente seguirán en la pelea. Su propia trinchera. La primera línea de fuego contra la Covid-19.




José Martí: significación y vigencia de su vida y obra

José martí: significación y vigencia de su vida y obra

“Cuando nací la naturaleza me dijo: ¡ama!; y mi corazón, dijo: ¡agradece!”: en el folleto titulado Guatemala, editado en 1878, José Martí manifiesta cómo concebía la vida.

En una modesta casa de dos plantas situada en la entonces calle Paula número 41 (hoy Leonor Pérez 314), en La Habana Vieja, se produjo el nacimiento de Martí el 28 de enero de 1853.

José martí: significación y vigencia de su vida y obra

Tuvo una vida breve pero fecunda. Su existencia se desarrolló por tan sólo 42 años.

José Martí fue capaz de actuar en correspondencia con sólidos principios. Precisamente, con respecto al significado que le atribuyera a la vida y al modo de actuación de los seres humanos, y de la suya en específico, expuso consideraciones en múltiples trabajos periodísticos, así como en sus discursos, cartas y poemas.

Él expuso que la vida era un provechoso libro abierto y precisó además en sus Cuadernos, apuntes:

José martí: significación y vigencia de su vida y obra

En sus trabajos periodísticos Martí igualmente opinó en torno al significado que le atribuía a la vida. En un trabajo titulado Noticias de Francia, publicado en La Opinión Nacional, de Caracas, Venezuela, el tres de octubre de 1881, señaló: “La vida es un río quebrado que, en busca de un mar inmenso, corre hacia delante sin cesar”. Y en esa misma publicación venezolana, en la edición correspondiente al 19 de mayo de 1882, expresó: “El objetivo de la vida es la satisfacción del anhelo de perfecta hermosura, porque como la virtud hace hermosos los lugares en que obra, así los lugares hermosos obran sobre la virtud”.

En la Sección Constante que elaboró, para dicho periódico, Martí patentizó el 15 de junio de 1882 que el misterio no está en el modo con que se desarrolla la vida, sino en la esencia de la vida y casi dos años más tarde, en un material sobre los Estados Unidos, reflejado en Nueva York en la revista La América, en enero de 1884, destacó:

“La vida es sutil, complicada y ordenada, aunque parezca brusca, simple y desordenada al ignorante. La vida es una agrupación lenta y un encadenamiento maravilloso. La vida es un extraordinario producto artístico”.

Igualmente, en discursos y poemas trató sobre este tema. En uno sus Versos Libres, expuso:

Lo que me duele no es vivir; me duele
Vivir sin hacer bien

Resulta importante que para poner de manifiesto como Martí fue capaz de actuar en plena correspondencia con lo que dijera y o escribiera cite algunos instantes cruciales de su existencia y de cómo reaccionó.

Siendo un niño de nueve años vive una experiencia singular cuando reside por espacio de varios meses, en compañía de su padre, en Caimito de Hanábana, en la provincia de Matanzas. Durante su estancia en esta zona rural de Cuba, Martí entró en contacto estrecho con la naturaleza y apreció disímiles características de la flora y la fauna cubanas. Conoció igualmente las diferencias existentes entre la situación de los campesinos ricos y los pobres, y los horrores que padecían los negros esclavos.

Las vivencias relacionadas con el sistema esclavista en Cuba quedaron grabadas en su memoria. Y acerca de ello trató varios lustros después, exactamente en 1890, cuando en uno de los 46 poemas que conforman su libro Versos Sencillos, manifestó:

José martí: significación y vigencia de su vida y obra

Otro momento importante en su vida en el que evidenció nuevamente cómo era capaz de sufrir mucho por el dolor que padecían otros seres humanos, más allá del que podía experimentar a título personal, fue cuando siendo un adolescente tuvo que enfrentar el presidio político y la realización de trabajo forzado.

Por sus convicciones patrióticas el joven Martí fue detenido en octubre de 1869 y varios meses después resultó condenado a varios años de presidio y la realización de trabajo forzado en las Canteras de San Lázaro.

De modo esencial al exponer lo que sentía al ver los atropellos que se cometían contra los prisioneros, incluso algunos de ellos hombres de avanzad edad, y otros adolescentes, José Martí se refirió varios meses después de haberse conseguido su excarcelación, al escribir en 1871 un folleto en España, donde había sido deportado.

Martí tituló su trabajo como El Presidio Político en Cuba. Manifestó al respecto:

José martí: significación y vigencia de su vida y obra

En forma elocuente, dejó constancia de su solidaridad con los que seguían padeciendo el presidio y el trabajo forzado en Cuba. Expuso:

José martí: significación y vigencia de su vida y obra

Desde enero de 1871 Martí se había visto obligado a residir como deportado en la metrópoli española alejado de su tierra natal, de sus familiares y amigos. Pero siguió siempre haciendo lo que estaba a su alcance para denunciar lo que ocurría en Cuba y también con respecto a la guerra por la independencia que desde 1868 se estaba llevando a cabo.

El joven Martí, por ejemplo, condenó el vil fusilamiento en Cuba el 27 de noviembre de 1871 de ocho inocentes estudiantes de medicina.

José martí: significación y vigencia de su vida y obra

En 1872 en el primer aniversario de ese vandálico hecho elabora una proclama y también un poema dedicado a sus hermanos muertos el 27 de noviembre. En ese poema expone una significativa consideración sobre la muerte al señalar:

José martí: significación y vigencia de su vida y obra

En 1873 igualmente reacciona al proclamarse la República en España. Entonces escribe un trabajo titulado La República española ante la Revolución Cubana, en el que señaló:

“Hombre de buena voluntad, saludo a la República que triunfa, la saludo hoy como la maldeciré mañana cuando una República ahogue a otra república, cuando un pueblo libre al fin comprima las libertades de otro pueblo, cuando una nación que se explica que lo es, subyugue y someta a otra nación que ha de probar que quiere serlo”. 

Trató Martí también acerca de la lucha de Cuba por su independencia y significó: “Mi patria escribe con sangre su resolución irrevocable. Sobre los cadáveres de sus hijos se alza a decir que desea firmemente su independencia. Y luchan, y mueren. Y mueren tanto los hijos de la península como los hijos de mi patria. ¿No espantará a la República española saber que los españoles mueren por combatir a otros republicanos?”

El tema de la independencia de Cuba fue algo esencial en la vida de José Martí. Y obviamente, más allá de su labor como poeta, periodista, orador, maestro y cónsul de países latinoamericanos en Nueva York, cabe señalar que algo esencial en su existencia fue su consagración a la causa por lograr la liberación de su tierra natal del dominio colonial español y contribuir con ello a fortalecer la independencia de otros países latinoamericanos.

En los años finales de la década del ochenta y el primer lustro de la etapa final del siglo XIX Martí se consagró por entero a lograr ese objetivo. Contactó a varios de los más capaces luchadores independentistas que ya habían participado en etapas anteriores de la gesta patriótica, así como motivó a otros, incluido muchos jóvenes a sumarse a la causa. Recorrió distintas ciudades norteamericanas para reunirse con cubanos. Visitó varios países para entrevistarse, por ejemplo, con Máximo Gómez y Antonio Maceo, respectivamente. Pronunció diversos discursos, entre ellos uno pronunciado en la ciudad estadounidense de Tampa el 26 de noviembre de 1891 en el que destacó: “De altar se ha de tomar a Cuba, para ofrendarle nuestra vida, y no de pedestal, para levantarnos sobre ella”.

José martí: significación y vigencia de su vida y obra

También se refirió a cómo concebía el futuro de Cuba: “Yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”. Su gran sensibilidad como ser humano igualmente se hace constar en sus palabras puesto que aseguró: “En la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre…”

Al día siguiente en otro emotivo discurso en Tampa recordó a los ocho estudiantes de medicina fusilados en La Habana veinte años atrás y además se refirió al compromiso de las nuevas generaciones de cubanos que patentizaban su disposición de continuar la lucha por la independencia de Cuba. Martí hizo además reflexiones sobre la muerte y al respecto expresó: “Otros lamenten la muerte necesaria, yo creo en ella como la almohada, y la levadura, y el triunfo de la vida.”

Martí creó el periódico Patria como vehículo difusor de las ideas independentistas y también fundó el Partido Revolucionario Cubano, proclamado de modo oficial el 10 de abril de 1892.
Sobre todo, en el periódico Patria en varios trabajos que publicó se refirió al sentido de la guerra por la independencia de Cuba. Acerca de ello expuso en el trabajo titulado Nuestras ideas reflejado en la edición inicial de la citada publicación el 14 de marzo de 1892:

José martí: significación y vigencia de su vida y obra

Entre 1892 y la etapa inicial de 1895 Martí dedicó todo su empeño y labor en lograr la pronta reanudación de la guerra por la independencia de Cuba. A finales de enero de 1895 tras haber firmado la Orden de Alzamiento salió de los Estados Unidos hacia Santo Domingo para reencontrarse con Máximo Gómez y desde allí partir posteriormente hacia Cuba. En Santo Domingo conoció que el 24 de febrero se había reanudado la guerra. Entonces ansia trasladarse con rapidez a Cuba pero tiene que permanecer todavía algo más de un mes en el territorio dominicano.

En la ciudad de Montecristi junto a Máximo Gómez firma el 25 de marzo un Manifiesto dirigido al pueblo de Cuba, en el que se destacó: “Honra y conmueve pensar que cuando cae en tierra de Cuba un guerrero de la independencia, abonado tal vez por los pueblos incautos o indiferentes a quienes se inmola, cae por el bien mayor del hombre, la confirmación de la república moral en América, y la creación de un archipiélago libre donde las naciones respetuosas derramen las riquezas que a su paso han de caer sobre el crucero del mundo”.

El 11 de abril de 1895, después de encarar y vencer diversos obstáculos, Martí junto a Máximo Gómez y otros patriotas, llega a Cuba por la zona de Playitas de Cajobabo. Detalla en su diario al resumir lo que experimenta en ese instante: “Dicha grande.”

José martí: significación y vigencia de su vida y obra

Consecuente con sus principios relacionados con el sacrificio y con el deber Martí encaró con singular entereza las duras condiciones de vida en campaña así como el peligro de perder la vida en algún enfrentamiento con soldados españoles. Quiso con la fuerza que emana del ejemplo influir en el desarrollo de la guerra. Y en una carta que quedó inconclusa y que había empezado a escribirle a su amigo mexicano Manuel Mercado, el 18 de mayo de 1895, señalaba con particular firmeza y sencillez: “Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber –puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”. Y seguidamente puntualizó: “Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso”José martí: significación y vigencia de su vida y obra

Al día siguiente, el 19 de mayo de 1895, en la zona de Dos Ríos, se produjo la caída de José Martí.

Pero más allá de su desaparición física Martí creció en dimensión histórica. Su ejemplo, su legado, han seguido sirviendo de fuente de motivación y enseñanza a través del tiempo.

Puede decirse que se ha hecho realidad un principio muy significativo expuesto por el propio Martí en torno a la muerte cuando afirmó: “…la muerte da jefes, la muerte da lecciones y ejemplos, la muerte nos lleva el dedo por sobre el libro de la vida: ¡así de esos enlaces continuos invisibles se va tejiendo el alma de la patria!”

La trascendencia y vigencia de la vida y la obra de José Martí han sido destacadas por personalidades cubanas y también de otras partes del mundo.

El máximo líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, continuador de la obra realizada por Martí y otros patriotas cubanos, llegó a señalar en La Historia me Absolverá, alegato expuesto el 16 de octubre de 1953 en el juicio que se le seguía por haber encabezado los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el 26 de julio de ese año: “Traigo en el corazón las doctrinas del Maestro”.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana, Fidel en discursos pronunciados e incluso en sus Reflexiones se refirió a la trascendencia que tiene en nuestra historia José Martí y de cómo su existencia y sus principios tienen una gran significación y vigencia, no sólo para Cuba sino también para el mundo. El 29 de enero de 2003, en el acto de clausura de la Conferencia internacional Por el equilibrio del mundo, efectuada en La Habana con motivo del sesquicentenario del natalicio de José Martí, Fidel aseguró:

Más allá de Cuba, ¿qué recibió de él el mundo? Un ejemplo excepcional de creador y humanista digno de recordarse a lo largo de los siglos. ¿Por quiénes y por qué? Por los mismos que hoy luchan y los que mañana lucharán por los mismos sueños y esperanzas de salvar al mundo, y porque quiso el azar que hoy la humanidad perciba sobre ella y tome conciencia de los riesgos que él previó y advirtió con su visión profunda y su genial talento.

José martí: significación y vigencia de su vida y obra